VISIONARIOS, GRANDES DESCUBRIMIENTOS Y SEGUNDA CARRERA ESPACIAL
El 19 de enero de 2020 la empresa SpaceX alcanzó un nuevo éxito en la carrera por el espacio que están liderando en esta nueva era las empresas, el sector privado, frente a las agencias espaciales gubernamentales. Un cohete Falcon 9 lanzado desde el centro espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, voló durante un minuto y 24 segundos hasta que se activó la secuencia de autodestrucción con la finalidad de probar la integridad y capacidad de supervivencia de la nave espacial Crew Dragon que llevaba a bordo. La nave espacial encendió sus propulsores para separarse del cohete lo más rápidamente posible y a continuación descendió en paracaídas en un punto del océano Atlántico fijado de antemano donde esperaban los equipos de rescate. En una misión tripulada esta secuencia de eventos habría salvado la vida de los astronautas. Elon Musk, fundador y consejero delegado de SpaceX anunció que “los datos iniciales indican que la prueba ha sido perfecta. El próximo vuelo de la nave será con astronautas a bordo en el segundo trimestre de este año”. Debemos tener en cuenta que este triunfo no corresponde a ninguno de los grandes conglomerados aeroespaciales, que nacieron al calor de la Guerra Fría y de la Primera Carrera Espacial, sino a una de esas nuevas empresas creadas al calor de la sociedad de la información, la globalización y las nuevas tecnologías, que están dirigidas por una nueva clase de directivos con una capacidad de trabajo extraordinaria, exitosos, multimillonarios, pero también visionarios de una nueva etapa del desarrollo humano como son Musk (Paypal, Tesla y SpaceX), Jeff Bezos (Amazon y Blue Origin), Richard Branson (Virgin Group y Virgin Galactics) o Paul Allen (Microsoft y SpaceShipOne). Desde que en 2011 la Agencia Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) dio de baja definitivamente los transbordadores espaciales, los Estados Unidos se quedaron sin naves propias con las que llevar hombres y mujeres al espacio, tanto a la Estación Espacial Internacional (EEI), situada en una órbita próxima a la Tierra, como a otros planetas o cuerpos estelares. Este privilegio quedó desde entonces, y de forma exclusiva, en manos de Rusia con sus naves Soyuz. La imposición de sanciones económicas, financieras e industriales a Moscú como consecuencia de la ocupación de Crimea y la implicación en la guerra del Donbás no cambio este escenario y los Estados Unidos (y otros países) han pagado un peaje elevado para mantener su presencia humana en el espacio. La fiabilidad de los sistemas rusos (que se mantiene a pesar de ocasionales fallos en los lanzamientos y accidentes resueltos de forma exitosa) y la confiabilidad de Moscú en que no vetaría llevar a astronautas americanos a la EEI, no impedía que desde importantes sectores de la política y la industria americanas se exigirá el esfuerzo de desarrollar nuevos sistemas de lanzamiento y nuevas naves espaciales para acometer con éxito la Segunda Carrera Espacial con la vista puesta en Marte. Para ello la NASA abrió un concurso en el que Boeing y SpaceX debían diseñar, construir y probar sus respectivas propuestas. De este modo, mientras Boeing no levanta cabeza en diferentes proyectos aeronáuticos y espaciales, la novísima SpaceX ha conseguido lo que parecía imposible hace una década: que una empresa privada lidere el sector espacial. Para ello Musk se ha enfrentado con al estamento político de Washington, a las grandes y poderosas corporaciones aeroespaciales nacionales e incluso a la misma NASA, a la que demandó ante los tribunales por impedirle primero participar en los contratos espaciales y, después, por dar trato de favor a otras compañías tradicionales. Sin embargo, el mismo día 19 de enero de 2020 el Administrador de la NASA, Jim Bridenstine, dijo que “esto representa el regreso de los astronautas americanos al espacio a bordo de cohetes americanos lanzados desde territorio americano”. De este modo, como en la era de los Grandes Descubrimientos un visionario se impone sobre los planteamientos más convencionales o tradicionales y Musk ya habla abiertamente la de colonización de Marte para mediados de este siglo. Frente a los que auguran un triunfo sin paliativos de la Inteligencia Artificial sobre el ser humano -y en última instancia un gran peligro para la supervivencia humana-, el éxito de los hombres visionarios nos reconcilia con la permanencia de la inteligencia y la capacidad del ser humano para soñar, para crear, para innovar y para superar fronteras que en cada momento se han considerado inamovibles.
Sobre el desarrollo de las nuevas empresas espaciales, véase Davenport, C.: Los señores del espacio. Editorial Planeta. Barcelona, 2019 (trad. de The Space Barons. Public Affairs. Nueva York, 2018).
Hasta el infinito y más allá…
«LAS FUERZAS DE COHETES ESTRATÉGICAS DE RUSIA SUPERAN A LAS DE ESTADOS UNIDOS»
El 6 de diciembre de 2019 el ingeniero ruso Yuri Solomonov, diseñador general del Instituto de Energía Térmica
de Moscú y diseñador de los cohetes estratégicos Yars y Bulavá, realizó
unas declaraciones en las que afirmó que Rusia supera a los Estados Unidos
en las fuerzas nucleares terrestres. Según Solomonov: “En Estados Unidos, la
última modernización se produjo hace 10-15 años. Su grupo es muy antiguo, se
remonta al año 1960. Intentaron crear un sistema móvil de misiles, tuvieron un
misil móvil ligero Midgetman en la década de 1980. Pero todo eso requiere
enormes gastos financieros. Y no lo hacen.” Por el contrario, dice que el
cohete estratégico RS-24 Yars (SS-29) es el orgullo de las Fuerzas
de Cohetes Estratégicos de Rusia (RVSN): “El nuevo misil tiene nuevos
sistemas de propulsión, nuevos equipos de combate y tiene un rendimiento
significativamente mejor en términos de eficiencia de combate.” Veamos cuánto
hay de cierto en las palabras de Lomonosov o si se trata de un caso de chovinismo
nuclear-estratégico.
En 2019 las RVSN disponen de 318 cohetes estratégicos (ICBM) que pueden cargar un máximo de 1.165 ojivas nucleares con una potencia máxima estimada de 573,20 Mt, o lo que es lo mismo, el equivalente a 31.844 bombas atómicas de Hiroshima. Por su parte, los Estados Unidos tienen una fuerza compacta de 400 ICBM Minuteman III basados en silos que cargan 800 ojivas con una potencia destructiva de 261 Mt, lo que serían unas 14.500 bombas atómicas de Hiroshima. Esto significa que las RVSN rusas acumulan 2,19 veces más capacidad destructiva que el arsenal estratégico terrestre americano. Pero, además, la mitad de la fuerza de Minuteman III en servicio en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos fue construida en la década de los setenta y la otra mitad en la primera década de este siglo y no existe un sucesor a corto plazo. Para remediarlo, después de un largo periodo de estudio conjunto, el Departamento de Defensa puso en marcha en agosto de 2017 el programa de desarrollo denominado Ground-Based Strategic Deterrent (GBSD) para adquirir 666 ICBM -400 operativos y el resto para pruebas, lanzamientos periódicos y recambios- que debería entrar en servicio en 2029-2030. El programa tiene un coste estimado de 100.000 millones de dólares. Pero, si esta parece una cifra abultada, tengamos en cuenta que el coste total estimado de la modernización completa del arsenal nuclear americano asciende a 494.000 millones de dólares para el período 2019-2028, según el informe realizada en 2019 por la Oficina Presupuestaria del Congreso. Por su parte, el Yars es un cohete estratégico de combustible sólido desarrollado a partir del ICBM RT-2UTTH Topol-M (SS-27 Sickle-B), puede transportar hasta cuatro ojivas nucleares de 100 kilotones a una distancia de más de 10.000 kilómetros y dispone de dos versiones: fija en silo y móvil en tractor lanzador (TEL). Actualmente está operativo en 14 regimientos de las RVSN y equipará a otros tres antes de 2021 -cada regimiento tiene 9 ICBM distribuidos en tres batallones-. El objetivo es sustituir completamente en una primera etapa al ICBM RT-2PM Topol (SS-25 Sickle) y, posteriormente, al Topol-M, según vayan llegando los cohetes en servicio al final de su vida operativa. De este modo, a mediados de siglo la capacidad de combate de las RVSN estará formada por unos 300 ICBM de solo dos tipos: el pesado RS-36 Sarmat (SS-N-30) en silos armado con hasta 10 ojivas nucleares MIRV y el Yars-M con cuatro a seis ojivas nucleares MIRV en las dos versiones en silo y en TEL.
Pero, amontonen más o menos misiles y ojivas nucleares, la élite dirigente rusa con el presidente Putin a la cabeza sigue considerando que las Fuerzas Nucleares Estratégicas continuarán siendo la garantía última de la seguridad del país, garantizan su estatuto de gran potencia mundial y mantienen el régimen de estabilidad estratégica. Sin ellas, el mundo sería más inseguro porque existirían menos restricciones al uso de la fuerza por parte de las grandes potencias, en la pugna de unas contra otras y contra las potencias inferiores. El ejemplo lo tenemos en la relación estratégica que existe entre los Estados Unidos y Rusia, los Estados Unidos y China y los Estados Unidos y Corea del Norte. Si no fuera por la posesión de armas nucleares por las contrapartes, los dirigentes de Washington habrían apelado en más de una ocasión al uso irrestricto de su gigantesco poderío militar para imponerse. Por lo tanto, las armas nucleares continúan manteniendo su cualidad de moderadores del conflicto a gran escala porque su empleo masivo implicaría la destrucción de la civilización tal como la conocemos.
En 2019 las RVSN disponen de 318 cohetes estratégicos (ICBM) que pueden cargar un máximo de 1.165 ojivas nucleares con una potencia máxima estimada de 573,20 Mt, o lo que es lo mismo, el equivalente a 31.844 bombas atómicas de Hiroshima. Por su parte, los Estados Unidos tienen una fuerza compacta de 400 ICBM Minuteman III basados en silos que cargan 800 ojivas con una potencia destructiva de 261 Mt, lo que serían unas 14.500 bombas atómicas de Hiroshima. Esto significa que las RVSN rusas acumulan 2,19 veces más capacidad destructiva que el arsenal estratégico terrestre americano. Pero, además, la mitad de la fuerza de Minuteman III en servicio en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos fue construida en la década de los setenta y la otra mitad en la primera década de este siglo y no existe un sucesor a corto plazo. Para remediarlo, después de un largo periodo de estudio conjunto, el Departamento de Defensa puso en marcha en agosto de 2017 el programa de desarrollo denominado Ground-Based Strategic Deterrent (GBSD) para adquirir 666 ICBM -400 operativos y el resto para pruebas, lanzamientos periódicos y recambios- que debería entrar en servicio en 2029-2030. El programa tiene un coste estimado de 100.000 millones de dólares. Pero, si esta parece una cifra abultada, tengamos en cuenta que el coste total estimado de la modernización completa del arsenal nuclear americano asciende a 494.000 millones de dólares para el período 2019-2028, según el informe realizada en 2019 por la Oficina Presupuestaria del Congreso. Por su parte, el Yars es un cohete estratégico de combustible sólido desarrollado a partir del ICBM RT-2UTTH Topol-M (SS-27 Sickle-B), puede transportar hasta cuatro ojivas nucleares de 100 kilotones a una distancia de más de 10.000 kilómetros y dispone de dos versiones: fija en silo y móvil en tractor lanzador (TEL). Actualmente está operativo en 14 regimientos de las RVSN y equipará a otros tres antes de 2021 -cada regimiento tiene 9 ICBM distribuidos en tres batallones-. El objetivo es sustituir completamente en una primera etapa al ICBM RT-2PM Topol (SS-25 Sickle) y, posteriormente, al Topol-M, según vayan llegando los cohetes en servicio al final de su vida operativa. De este modo, a mediados de siglo la capacidad de combate de las RVSN estará formada por unos 300 ICBM de solo dos tipos: el pesado RS-36 Sarmat (SS-N-30) en silos armado con hasta 10 ojivas nucleares MIRV y el Yars-M con cuatro a seis ojivas nucleares MIRV en las dos versiones en silo y en TEL.
Pero, amontonen más o menos misiles y ojivas nucleares, la élite dirigente rusa con el presidente Putin a la cabeza sigue considerando que las Fuerzas Nucleares Estratégicas continuarán siendo la garantía última de la seguridad del país, garantizan su estatuto de gran potencia mundial y mantienen el régimen de estabilidad estratégica. Sin ellas, el mundo sería más inseguro porque existirían menos restricciones al uso de la fuerza por parte de las grandes potencias, en la pugna de unas contra otras y contra las potencias inferiores. El ejemplo lo tenemos en la relación estratégica que existe entre los Estados Unidos y Rusia, los Estados Unidos y China y los Estados Unidos y Corea del Norte. Si no fuera por la posesión de armas nucleares por las contrapartes, los dirigentes de Washington habrían apelado en más de una ocasión al uso irrestricto de su gigantesco poderío militar para imponerse. Por lo tanto, las armas nucleares continúan manteniendo su cualidad de moderadores del conflicto a gran escala porque su empleo masivo implicaría la destrucción de la civilización tal como la conocemos.
A MI MAESTRO Y AMIGO, EL PROFESOR ELADIO ARROYO LARA
El día 25 de noviembre de 2019 falleció el profesor Eladio
Arroyo Lara después de una enfermedad que lo apagó antes de lo previsto o
quizás antes de que nos quisiéramos dar cuenta. La Universidad llora a un
profesor, pero yo recuerdo emocionado a mi maestro y amigo, una persona de una inteligencia
gigantesca pero también de una modestia académica aún mayor. Al funeral
acudieron sus hijos y familiares, la decana de la Facultad de Derecho, centro en
el que impartió docencia durante tantos años, profesores, colegas y amigos que lo
apreciaban sinceramente. Con una sonrisa todos recordaban a una bellísima
persona, como dijo un compañero y apreciado amigo de la Facultad de Periodismo, en la que
también impartió su magisterio desde su creación.
El Dr. Eladio Arroyo Lara era catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de La Laguna desde 1993, antes había sido profesor adjunto y profesor titular, desde que inició su carrera universitaria a mediados de los años setenta. Su tesis doctoral dedicada al análisis jurídico del estatuto de no beligerancia de España en la Segunda Guerra Mundial, publicada en 1981, es una obra absolutamente original que tuvo eco en la historiografía desde su publicación. A este ensayo le siguieron trabajos de acreditada solvencia como: “Comunidades Europeas, Unión Europea y el problema de la sucesión de organizaciones internacionales” (Revista de Instituciones Europeas, 1986), “Consideración sobre el alcance y contenido del artículo 96.1, “in fine” de la Constitución Española” (Revista Española de Derecho Internacional, 1987), “El ámbito material de la política exterior de la Unión Europea” (en la obra colectiva Acción exterior de la Unión Europea y comunidad internacional, 1998) o “Elementos definitorios delas organizaciones internacionales y consideración especial de la estructura institucional para la Cooperación Política del Acta Única Europea” (Revista de Instituciones Europeas, 1990).
Después vendrían trabajos conjuntos entre el maestro y el discípulo como: “Hacia la creación de un sistema europeo de disuasión nuclear” (Política y Estrategia, 2005), “Las nuevas agendas de la seguridad: terrorismo, hegemonía y sociedad internacional” (Revista de la Guardia Civil, 2007), “Cooperación y seguridad internacionales al comienzo del siglo XXI” (Revista Estudios Avanzados, 2009), “La aplicación constitucional preferente del Derecho internacional” (Estudios Internacionales, 2009) o “La soberanía del Estado y sus límites jurídicos: los casos de Ucrania y Venezuela” (Columna de Opinión ANEPE, 2014) y sumando también al profesor Dr. Garay Vera “El estatus del terrorismo y la violencia política transnacional en el sistema internacional de la posguerra fría” (Foro Internacional, 2008). Pero su mejor obra, su sueño académico, fue su Proyecto docente e investigador para acceso a cátedra (1993, 2 vols.) sobre filosofía de la ciencia y la teoría del régimen aplicadas a la Cooperación Política Europea, que continúa inédita. La lectura y comentario de esta obra nos reportaba largas horas de reflexión que originaron miles de correos electrónicos de ida y vuelta e incontables notas que a lo largo del tiempo se han plasmado en conferencias, artículos y ensayos sobre regímenes de seguridad, hegemonía y estabilidad estratégica, muchos de ellos no publicados todavía. Por ese motivo, el ensayo publicado recientemente en el Instituto Español de Estudios Estratégicos de Madrid titulado "La ruptura del régimen de estabilidad estratégica y los posibles escenarios para el futuro" (IEEE, 2019) fue un homenaje a su magisterio.
Espero tener la capacidad y solvencia para plasmar todas las cosas buenas que mi maestro me enseñó a lo largo del tiempo y, aunque ya no lo tendré a mi lado, sumaré el Proyecto docente e investigador para acceso a cátedra a la obra de consulta permanente que compartíamos, el Derecho Internacional Público de Alfred Verdross. Don Eladio, mi querido maestro y amigo.
El Dr. Eladio Arroyo Lara era catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de La Laguna desde 1993, antes había sido profesor adjunto y profesor titular, desde que inició su carrera universitaria a mediados de los años setenta. Su tesis doctoral dedicada al análisis jurídico del estatuto de no beligerancia de España en la Segunda Guerra Mundial, publicada en 1981, es una obra absolutamente original que tuvo eco en la historiografía desde su publicación. A este ensayo le siguieron trabajos de acreditada solvencia como: “Comunidades Europeas, Unión Europea y el problema de la sucesión de organizaciones internacionales” (Revista de Instituciones Europeas, 1986), “Consideración sobre el alcance y contenido del artículo 96.1, “in fine” de la Constitución Española” (Revista Española de Derecho Internacional, 1987), “El ámbito material de la política exterior de la Unión Europea” (en la obra colectiva Acción exterior de la Unión Europea y comunidad internacional, 1998) o “Elementos definitorios delas organizaciones internacionales y consideración especial de la estructura institucional para la Cooperación Política del Acta Única Europea” (Revista de Instituciones Europeas, 1990).
Después vendrían trabajos conjuntos entre el maestro y el discípulo como: “Hacia la creación de un sistema europeo de disuasión nuclear” (Política y Estrategia, 2005), “Las nuevas agendas de la seguridad: terrorismo, hegemonía y sociedad internacional” (Revista de la Guardia Civil, 2007), “Cooperación y seguridad internacionales al comienzo del siglo XXI” (Revista Estudios Avanzados, 2009), “La aplicación constitucional preferente del Derecho internacional” (Estudios Internacionales, 2009) o “La soberanía del Estado y sus límites jurídicos: los casos de Ucrania y Venezuela” (Columna de Opinión ANEPE, 2014) y sumando también al profesor Dr. Garay Vera “El estatus del terrorismo y la violencia política transnacional en el sistema internacional de la posguerra fría” (Foro Internacional, 2008). Pero su mejor obra, su sueño académico, fue su Proyecto docente e investigador para acceso a cátedra (1993, 2 vols.) sobre filosofía de la ciencia y la teoría del régimen aplicadas a la Cooperación Política Europea, que continúa inédita. La lectura y comentario de esta obra nos reportaba largas horas de reflexión que originaron miles de correos electrónicos de ida y vuelta e incontables notas que a lo largo del tiempo se han plasmado en conferencias, artículos y ensayos sobre regímenes de seguridad, hegemonía y estabilidad estratégica, muchos de ellos no publicados todavía. Por ese motivo, el ensayo publicado recientemente en el Instituto Español de Estudios Estratégicos de Madrid titulado "La ruptura del régimen de estabilidad estratégica y los posibles escenarios para el futuro" (IEEE, 2019) fue un homenaje a su magisterio.
Espero tener la capacidad y solvencia para plasmar todas las cosas buenas que mi maestro me enseñó a lo largo del tiempo y, aunque ya no lo tendré a mi lado, sumaré el Proyecto docente e investigador para acceso a cátedra a la obra de consulta permanente que compartíamos, el Derecho Internacional Público de Alfred Verdross. Don Eladio, mi querido maestro y amigo.
GLOBAL THUNDER 2019: LOS ESTADOS UNIDOS LLEVAN A CABO SU EJERCICIO DE GUERRA NUCLEAR
El Mando Estratégico de
los Estados Unidos (USSTRATCOM) activó el 29 de octubre de 2019 el
ejercicio anual de guerra nuclear denominado Global Thunder (Trueno
Global) y que es la respuesta al ejercicio del mismo tipo Grom-2019 (Trueno-2019)
que llevaron a cabo las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Rusia del 17 al 19 de
este mismo mes, como dimos cuenta en la entrada
correspondiente del blog. Además, ambos ejercicios han coincidido con la
publicación del estado de los arsenales nucleares estratégicos de ambas
potencias que realiza semestralmente el Departamento de Estado americano desde la entrada en vigor del tratado Nuevo START el 5 de febrero de 2011,
como también comentamos en otra
entrada del blog de este mismo mes. El Mando Estratégico tiene asignadas
responsabilidades globales a través del Plan de Mando Unificado que incluyen la
disuasión estratégica, las operaciones de guerra nuclear, las operaciones
espaciales, las operaciones conjuntas en el espacio electromagnético, las
misiones de ataque global, la defensa antisimiles y el análisis y selección de
los objetivos. Por tanto, una tarea inmensa, donde Global Thunder es el
principal ejercicio de mando y control que permite evaluar todas las áreas de
misión asignadas y la preparación
para el combate de las unidades de la triada nuclear en un ambiente de alto
nivel de exigencia.
Según explicó su comandante, el general John Hyten, “la tríada nuclear es la columna vertebral de la disuasión estratégica” y “ejercicios como estos integran nuestras capacidades únicas en toda la fuerza conjunta con el fin de disuadir amenazas estratégicas y defender a la Nación. Nuestras fuerzas deben estar listas y preparadas para ejecutar las órdenes a nivel mundial donde y cuando sea necesario”. Además, el general Hyten dijo que “la disuasión en el siglo XXI debe tener un enfoque global y debe involucrar a nuestros socios y aliados. Por eso Global Thunder es un ejercicio multinacional que opera a escala global”, destacando la participación de oficiales superiores de Australia, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca y el Reino Unido -las declaraciones están disponibles en el sitio web del STRATCOM-. Aunque esa participación sería irrelevante en caso de guerra nuclear porque, como dijo el senador Edwin Jonhson en el Senado el 28 de noviembre de 1945: “Dios en su inmensa sabiduría ha colocado la bomba atómica en nuestro regazo”. Una declaración que viene a ser el corolario de la Doctrina del Destino Manifiesto.
Así que, para amenizar la entrada, pongamos un poco de AC/DC: “Thunderstruck” (Atónito).
Según explicó su comandante, el general John Hyten, “la tríada nuclear es la columna vertebral de la disuasión estratégica” y “ejercicios como estos integran nuestras capacidades únicas en toda la fuerza conjunta con el fin de disuadir amenazas estratégicas y defender a la Nación. Nuestras fuerzas deben estar listas y preparadas para ejecutar las órdenes a nivel mundial donde y cuando sea necesario”. Además, el general Hyten dijo que “la disuasión en el siglo XXI debe tener un enfoque global y debe involucrar a nuestros socios y aliados. Por eso Global Thunder es un ejercicio multinacional que opera a escala global”, destacando la participación de oficiales superiores de Australia, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca y el Reino Unido -las declaraciones están disponibles en el sitio web del STRATCOM-. Aunque esa participación sería irrelevante en caso de guerra nuclear porque, como dijo el senador Edwin Jonhson en el Senado el 28 de noviembre de 1945: “Dios en su inmensa sabiduría ha colocado la bomba atómica en nuestro regazo”. Una declaración que viene a ser el corolario de la Doctrina del Destino Manifiesto.
Así que, para amenizar la entrada, pongamos un poco de AC/DC: “Thunderstruck” (Atónito).
KURSK: UNA TRAGEDIA DE LOS SUBMARINOS NUCLEARES RUSOS
“Kursk” es el título de la reseña del libro de Robert Moore
del mismo título publicada en la sección “Libros y revistas” de la Revista
General de Marina del mes de octubre de 2019 (t. 277, pp. 643-645). En la
reseña nos referimos a los acontecimientos narrados en el libro que transcurrieron
entre el 12 de agosto de 2000 y el 30 de diciembre de 2002. Es el período que
abarca desde el inicio de los ejercicios de la Flota del Norte rusa, en los que
se produjo la perdida catastrófica del submarino nuclear portador de misiles de
crucero K-141 Kursk hasta la clausura de la investigación del accidente por
la Fiscalía Militar de Rusia. La parte más interesante de libro de Moore es la
descripción que realiza sobre el estado de la Marina rusa a finales de la
década de los noventa, la situación de las fuerzas submarinas y el abandono
casi total de los medios de rescate para submarinos. También destaca la contextualización
de los acontecimientos: el desarrollo de las primeras grandes maniobras navales
de la Flota del Norte desde la caída de la Unión Soviética con un recién
nombrado presidente Vladimir Putin al frente del país y al que los altos mandos
navales querían mostrar las capacidades de combate de la más poderosas de las
cuatro Flotas de Rusia. Y en ese momento el orgullo de la Flota era el
submarino nuclear Kursk, que había realizado una exitosa patrulla de
combate en el Mediterráneo siguiendo a los buques de la OTAN durante los
ataques aéreo contra la República de Yugoslavia en la primavera de 1999. A su
regreso había sido recibido en puerto por Putin y en julio de 2000 participó en
el desfile naval del Día de la Marina en Severodvinsk.
Pero Moore también se centra en las personas, aquellos mandos navales, oficiales y marineros, como el almirante Popov, el capitán de navío Lyachin o el teniente de navío Koleshnikov, hombres orgullosos de servir a su Patria en la Marina rusa y, en concreto en la Flota del Norte. Con todos estos elementos Moore desarrolla un relato pormenorizado de todos los sucesos que llevaron a la destrucción del Kursk y a la pérdida de toda la tripulación, no de forma inmediata, sino en una agonía de días en los que se trató infructuosamente de rescatarlos con vida. Como decimos en el texto publicado en la RGM, Moore presenta un buen relato, a ratos emocionante, que se centra en la versión oficial de los hechos, pero no considera otras posibles que motivaron la pérdida del Kursk.
Pero Moore también se centra en las personas, aquellos mandos navales, oficiales y marineros, como el almirante Popov, el capitán de navío Lyachin o el teniente de navío Koleshnikov, hombres orgullosos de servir a su Patria en la Marina rusa y, en concreto en la Flota del Norte. Con todos estos elementos Moore desarrolla un relato pormenorizado de todos los sucesos que llevaron a la destrucción del Kursk y a la pérdida de toda la tripulación, no de forma inmediata, sino en una agonía de días en los que se trató infructuosamente de rescatarlos con vida. Como decimos en el texto publicado en la RGM, Moore presenta un buen relato, a ratos emocionante, que se centra en la versión oficial de los hechos, pero no considera otras posibles que motivaron la pérdida del Kursk.
El texto
completo de la reseña está disponible en la edición
electrónica de la RGM.
El libro de Robert Moore es la base dramática para el guión de la película del mismo título de producción europea Kursk (2018) dirigida por Thomas Vínterberg y protagonizada por Colin Firth, Max von Shydow y Lea Seydoux.
L ANIVERSARIO DE LA COMPAÑÍA DE OPERACIONES ESPECIALES 102/81
El 19 de octubre de 2019 se celebró en el antiguo
acuartelamiento de La Mina, en La Laguna, el acto principal de conmemoración de
los cincuenta años de la creación de la Compañía de Operaciones Especiales 102,
más adelante COE 81, con asiento en Tenerife, que se mantuvo activa ininterrumpidamente
de 1969 a 1997 hasta la constitución del Mando de Operaciones Especiales (MOE) en
1998. La COE 102 se creó al amparo de la Instrucción General del Ministerio del
Ejército 165/142, de 1 de agosto de 1966, que estableció la organización de una
Compañía de Operaciones Especiales, con el nombre genérico de COE, en cada uno
de los regimientos de infantería de las BRIDOT. Las nuevas unidades de operaciones
especiales tuvieron desde el principio unas plantillas definidas y un programa
de instrucción muy exigente, aunque no unificado, dependiendo de cada compañía.
Como reivindicación del espíritu guerrillero demostrado por los españoles a lo
largo de la historia frente a la ocupación, se asignaron a las COE nombres de
guerrilleros y militares célebres -la COE 102 adoptó el nombre del caudillo ilergete
Indíbil-.
Sin embargo, siempre se identificaron por su número orgánico y el lugar de ubicación y menos con el nombre impuesto. Desde el principio las COE se nutrieron de personal de reemplazo, civiles que eran convocados por un período de tiempo para servir a su país, pero que en el momento de su ingreso en el Ejército optaban por levantar la mano y presentarse voluntarios para cumplir el servicio militar obligatorio en una COE. La cualificación de los mandos profesionales, oficiales y suboficiales, diplomados en operaciones especiales por la EMMOE de Jaca, y la disposición de una tropa voluntaria altamente motivada hizo que el nivel de instrucción, adiestramiento y disponibilidad de estas unidades fueran de las más elevadas del Ejército, lo que incrementó su prestigio en el seno de las Fuerzas Armadas y en la sociedad española. Es así como las COE fueron una escuela de españoles, ya que cuando regresaban a la vida civil los antiguos soldados convertidos en “guerrilleros” al ganar su boina verde –prenda distintiva y característica de las COE– seguían manteniendo los valores militares y el espíritu guerrillero a lo largo del tiempo.
Por eso, cuando se extinguieron las COE en los años 90, las Asociaciones de Veteranos (AVECOE) continuaron manteniendo la tradición guerrillera hasta el día de hoy. Y el día 19 de octubre de 2019 celebramos todo esto, reunidas generaciones de guerrilleros, más de 240, en el mismo acuartelamiento que los acogió con dureza, pero también con amor y servicio a España, en una misma mesa, esta vez no con una comida de campaña, una ración de combate o un arroz guerrillero, sino con la generosidad de quienes saber hacer bien las cosas. Por eso, felicitamos a la directiva de la AVECOE 102/81 y a los organizadores del evento del L Aniversario de la COE de Tenerife porque el resultado fue incomparable. Y en el recuerdo los caídos de nuestra Unidad.
Sin embargo, siempre se identificaron por su número orgánico y el lugar de ubicación y menos con el nombre impuesto. Desde el principio las COE se nutrieron de personal de reemplazo, civiles que eran convocados por un período de tiempo para servir a su país, pero que en el momento de su ingreso en el Ejército optaban por levantar la mano y presentarse voluntarios para cumplir el servicio militar obligatorio en una COE. La cualificación de los mandos profesionales, oficiales y suboficiales, diplomados en operaciones especiales por la EMMOE de Jaca, y la disposición de una tropa voluntaria altamente motivada hizo que el nivel de instrucción, adiestramiento y disponibilidad de estas unidades fueran de las más elevadas del Ejército, lo que incrementó su prestigio en el seno de las Fuerzas Armadas y en la sociedad española. Es así como las COE fueron una escuela de españoles, ya que cuando regresaban a la vida civil los antiguos soldados convertidos en “guerrilleros” al ganar su boina verde –prenda distintiva y característica de las COE– seguían manteniendo los valores militares y el espíritu guerrillero a lo largo del tiempo.
Por eso, cuando se extinguieron las COE en los años 90, las Asociaciones de Veteranos (AVECOE) continuaron manteniendo la tradición guerrillera hasta el día de hoy. Y el día 19 de octubre de 2019 celebramos todo esto, reunidas generaciones de guerrilleros, más de 240, en el mismo acuartelamiento que los acogió con dureza, pero también con amor y servicio a España, en una misma mesa, esta vez no con una comida de campaña, una ración de combate o un arroz guerrillero, sino con la generosidad de quienes saber hacer bien las cosas. Por eso, felicitamos a la directiva de la AVECOE 102/81 y a los organizadores del evento del L Aniversario de la COE de Tenerife porque el resultado fue incomparable. Y en el recuerdo los caídos de nuestra Unidad.
La historia de las unidades de
operaciones especiales del Ejército de Tierra se
puede seguir aquí.
ESTADO DE LOS ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS A 1 DE SEPTIEMBRE DE 2019
El Departamento de
Estado americano ha
publicado los datos de los arsenales nucleares estratégicos de los Estados
Unidos y Rusia a 1 de septiembre de 2019 conforme a las cláusulas de información
del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START) firmado en Praga
el 10 de abril de 2010. Conforme a los datos más recientes, los Estados Unidos
disponen de 1.376 ojivas nucleares, 800 sistemas de lanzamiento entre ICBM,
SLBM y bombarderos estratégicos, de los que 668 estaban operativos. Los números
del semestre anterior eran 1.365, 800 y 656.Por su parte, Rusia declaró 1.426
cargas nucleares estratégicas, 757 sistemas y 513 sistemas desplegados. De nuevo,
en el período anterior eran 1.461, 760 y 524 -véanse los datos comparativos en
la entrada
correspondiente al semestre anterior-. En ambos casos se han producido
leves incrementos en los materiales regulados, pero se los umbrales autorizados
-1.550 ojivas nucleares, 800 sistemas de lanzamiento en servicio y 700
desplegados-, lo que pone de manifiesto la voluntad de las dos grandes
potencias nucleares de cumplir estrictamente el Tratado de Limitación de Armas
Estratégicas. Pero esto contrasta claramente con el enconamiento de las
posiciones entre Moscú y Washington en materia de desarme nuclear, que ha
llevado a la finalización del Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias (Tratado
INF) el 2 de agosto de 2019 después de transcurrido el plazo de seis meses
desde el anuncio de abandono por parte de los Estados Unidos y que fue secundado
de inmediato por Rusia. Parece que el Tratado de Cielos Abiertos de 24 de marzo
de 1992 seguirá el mismo camino y no hay luz hasta el momento sobre la
extensión del Nuevo START más allá de febrero de 2021. Como hemos
dicho recientemente, el sistema de estabilidad estratégica se
resquebraja, el mundo de vuelve más inseguro y las élites europeas asisten como
testigos silenciosos al rearme de las grandes potencias nucleares.
Moje panenka.
Moje panenka.
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