RUSIA CONTINÚA CON LA RENOVACIÓN ACELERADA DE SUS FUERZAS ESTRATEGICAS

Después de la serie de pruebas y test realizados durante el pasado mes de octubre (comentadas en la entrada DEMASIADOS PAJAROS VOLANDO AL MISMO TIEMPO: http://ullderechointernacional.blogspot.com/2011/10/demasiados-pajaros-volando-al-mismo.html), los diferentes componentes de las Fuerzas Estratégicas de Rusia han continuado a finales de diciembre la validación de sistemas actualmente en servicio y de otros en proceso de incorporación.
Por orden cronológico, después de varios anuncios y desmentidos, por fin el 23 de diciembre el submarino nuclear lanzamisiles (SSBN) K-535 Yury Dolgoruky realizó el cuarto lanzamiento del programa Bulavá previsto para 2011 y que incluía el disparo simultáneo de dos cohetes R-30 3M30. El lanzamiento se efectuó en posición de inmersión desde el Mar Blanco hacia el polígono de Kura, en la península de Kamchatka (Extremo Oriente ruso). Los cohetes ejecutaron la trayectoria balística conforme a los parámetros preestablecidos y las ojivas impactaron en el polígono de Kura en la hora programada, según las informaciones aportadas por el Ministerio de Defensa ruso (vídeo de la prueba disponible en
http://www.1tv.ru/news/techno/195290). El éxito de los cuatro lanzamientos programados para 2011 ha permitido validar definitivamente el sistema Borei/Bulavá, de modo que el Presidente Medvédev declaró el 27 de diciembre que el cohete Bulavá entrará en servicio en 2012, equipando a la nueva serie de SSBN clase Borei (declaraciones disponibles en http://sp.rian.ru/trend/bulava/). Según las previsiones del Programa Estatal de Armamentos hasta 2020, la Armada rusa incorporará ocho nuevos SSBN Borei equipados con cohetes Bulavá hacia el año 2017. El nuevo Bulavá tiene un alcance de 8.000 kms. y puede portar entre 6 y 10 ojivas nucleares hipersónicas independientes capaces de modificar la trayectoria de vuelo con potencia una potencia de 100 a 150 kilotones cada una. Una vez entre en servicio en 2012, el sistema Borei/Bulavá constituirá el componente más poderoso de la capacidad de disuasión nuclear de Rusia durante los próximos decenios.


El mismo día 27 de diciembre las Tropas de Cohetes Estratégicos efectuaron el lanzamiento de un ICBM RS-18 desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán. La prueba tenía por objeto confirmar las principales características técnicas y de vuelo del cohete RS-18 extendiendo su vida operativa útil hasta los treinta y tres años (declaraciones del portavoz de las Tropas de Cohetes Estratégicos disponibles en http://sp.ria.ru/Defensa/20111227/152338951.html). El mantenimiento operativo de los cohetes RS-18 implica también la validación de nuevas ojivas hipersónicas del tipo de las descritas anteriormente.
Al día siguiente, el coronel Vadim Koval, portavoz de las Tropas de Cohetes Estratégicos, anunció la entrada en servicio operacional de un segundo regimiento de cohetes RS-24 Yars, en concreto en la División de Teikovo, en la provincia de Ivanovo, en la Rusia europea (declaraciones en
http://sp.rian.ru/Defensa/20111228/152344941.html). El primer regimiento dotado con los nuevos ICBM móviles entró en servicio en marzo de 2011. En los próximos años se equiparán con el nuevo ICBM los regimientos de cohetes de las Divisiones de Novosibirsk y Kozelsk. El cohete RS-24 Yars es un desarrollo del RS-12M2 Topol-M, equipado con cuatro ojivas de 150 a 300 kilotones de reentrada múltiple y guiado individual. Ambos tipos de cohetes formarán el grupo operativo de las Tropas de Cohetes Estratégicos de Rusia.
Diferentes especialistas en seguridad y defensa consideran que el gobierno ruso trata con esta sucesión acelerada de pruebas de sistemas balísticos responder a la decisión de Washington de continuar con el despliegue del sistema de defensa antimisiles en Europa, lo que es considerado por los dirigentes políticos y militares como una amenaza directa a la seguridad nacional de Rusia. Así, Igor Korotchenco, miembro del Comité Político del Ministerio de Defensa ruso, ha afirmado que Rusia dispone de "un arsenal suficiente para contener las amenazas en caso de que no se logre obtener garantías jurídicamente vinculantes por parte de los Estados Unidos" y que, si es preciso, tomará las medidas técnicas y militares necesarias para asegurar que las Fuerzas Estratégicas mantengan su capacidad disuasoria en el futuro. Para Korotchenko "los Estados y sus socios de la OTAN deben entender que en caso de que sigan ignorando la postura rusa en las negociaciones sobre la DAM, a Rusia no le quedará otro recurso que pasar a realizar paulatinamente las propuestas mencionadas" (declaraciones disponibles en
http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151697468.html). Para que nadie se llame a engaño el Presidente Medvédev afirmó el 21 de noviembre que en breve se daría una respuesta "razonable y suficiente" al anuncio del despliegue del sistema antimisiles americano en Europa pero dejando siempre la puerta abierta a posteriores negociaciones (declaraciones en http://sp.rian.ru/international/20111121/151664462.html), porque a ambas partes les interesa más colaborar en el mantenimiento del sistema estratégico global que enzarzarse en disputas entre ellas que solo debilitarían sus respectivas posiciones frente a terceros.


Véase el ensayo de Fedor Lukianov: "Causas y consecuencias de las actuales polémicas entre Rusia y EEUU", Ria-Novosti, 29 de diciembre de 2011, disponible en http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20111229/152356197.html

UNA NUEVA COOPERACION REFORZADA A LAS PUERTAS

El Directorio europeo avanza en sus planes para dar forma al ejercicio del poder benévolo de Alemania en Europa –nadie duda de que Berlín se ha convertido en el poder hegemónico de la Eurozona– y consolidar, de paso, el proyecto de Unión Política Europea. El Presidente Sarkozy y la Canciller Merkel han pactado en París el 5 de diciembre de 2011 un acuerdo para los socios de la Eurozona por el que se creará un nuevo régimen jurídico en el que una Autoridad supranacional tendrá el control sobre los presupuestos nacionales, la emisión de deuda soberana y la política monetaria –lo que supone conceder poderes ampliados al Banco Central Europeo–. Este acuerdo implica también el establecimiento de la ansiada garantía solidaria de la deuda soberana emitida por todos los Estados miembros de la Eurozona. El Presidente Sarkozy ha explicado después de la reunión con la Canciller Merkel que «nuestra preferencia es por un Tratado con todos los Veintisiete para que nadie se sienta fuera pero estamos listos para seguir con un Tratado con Diecisiete en el que otros serían libres para unirse.» (declaraciones disponibles en http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/04/economia/1323027022.html). El acuerdo político en el seno del Directorio es tan contundente que París y Berlín ya han anunciado que comunicarán su acuerdo por escrito el próximo día 7 de diciembre en una carta dirigida al Presidente permanente de la Unión Europea, van Rompuy. El nuevo tratado deberá estar concluido en marzo de 2012 y excluyen, de antemano, la celebración de referéndum en los Estados miembros que podrían ralentizar o impedir definitivamente avanzar hacia la integración política como ya pasó con el Tratado Constitucional. Por tanto la reunión del Consejo Europeo de 8-9 de diciembre será un trámite para extender al resto de socios europeos los acuerdos del Directorio.
Es interesante constatar como Gran Bretaña está siendo excluida sistemáticamente de las decisiones políticas que implican un cambio político-estratégico complejo en el continente.
Por su parte, el próximo presidente del gobierno, Mariano Rajoy, no ha dudado en afirmar que España estará en el nuevo Tratado desde el principio (declaraciones en
http://www.abc.es/20111205/economia/abci-rajoy-nuevo-tratado-201112052018.html); da igual el que sea y como sea, la aspiración del nuevo presidente es que España se encuentre dentro del núcleo duro de Unión Europea y participe en la toma de decisiones políticas que configurarán el nuevo régimen explícito en Europa para los próximos decenios. El reto es insuperable pues se trata de equilibrar el sistema europeo entre una Rusia poderosa que aspira a recuperar sus zonas de influencia pérdidas y una Alemania que se ha convertido en el líder indiscutible de la Unión Europea.

Una visión desde Francia la aporta Jean Pisany-Ferry, profesor de Economía en la Universidad Paris-Dauphine y miembro del Consejo de Análisis Económico del primer ministro francés: «La hora de Alemania», Eleconomista.es, 2 de diciembre de 2011, http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/3576400/12/11/la-hora-de-alemania.html

¿DESDE RUSIA CON AMOR…?

En un acto claramente dirigido a los gobiernos occidentales, el Presidente Médvedev ha asistido el 29 de noviembre de 2011 a la activación formal del radar de alerta temprana Voronezh-DM instalado en la provincia de Kaliningrado. Este centro forma parte del sistema global de detección temprana y seguimiento de cohetes que operan las Tropas Espaciales a lo largo del territorio nacional como escudo defensivo de Rusia. El nuevo radar permitirá controlar la totalidad del espacio euro-atlántico, incluidos los componentes del sistema antimisiles de los Estados Unidos en Europa.
El Presidente Médvedev anunció que la próxima semana se reunirá con el Mando Militar para estudiar las medidas que se deben adoptar como respuesta al despliegue de medios antimisiles de la Alianza Atlántica en las mismas fronteras nacionales (declaraciones del Presidente Médvedev el 23 de noviembre de 2011, en
http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151701938.html). Hay que recordar que en la Estrategia de Seguridad Nacional de Rusia para el período hasta 2020, aprobada por el Presidente Médvedev en mayo de 2009, el proyecto del sistema antimisiles en Europa se percibe como una amenaza directa a la seguridad nacional, una iniciativa con la que los Estados Unidos tratan de mantener «su supremacía en el dominio militar», pero con ello corre el riesgo de generar «una nueva carrera de armamentos». Como predicción autocumplida, las autoridades rusas han iniciado el reforzamiento de la defensa de las armas estratégicas (despliegue y modernización de sistema de detección terrestres y espaciales), el despliegue de nuevos cohetes armados con ojivas múltiples de reentrada hipersónicas con capacidad para superar el sistema antimisiles occidental (cohetes estratégicos Yars, Lainer y Bulavá) y el emplazamiento de armas ofensivas con capacidad para batir los componentes europeos de la defensa antimisil (cohetes móviles Iskander-M) que podrían eventualmente ser desplegados incluso fuera del territorio de Rusia, «claro que estás son medidas extremas», en palabras de Igor Korotchenko, miembro del Consejo Político del Ministerio de Defensa ruso (declaraciones del 23 de noviembre de 2011, en http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151697468.html).
En el ámbito político también se ha puesto sobre la mesa la opción de abandonar el Tratado START, que entró en vigor en febrero de 2011 (declaraciones del Presidente Médvedev el 23 de noviembre de 2011, en
http://sp.rian.ru/international/20111123/151701708.html), pero esto es más una manifestación política de presión que una amenaza real, pues tanto Washington como Moscú están de acuerdo en los principios básicos que rigen el sistema internacional y este tratado forma parte de conjunto de acuerdos, expresos e implícitos, que conforman el régimen de seguridad global. Ahora bien, esto no quiere decir que Moscú se conforme ante la presencia de sistemas ofensivos que puedan batir sus cohetes estratégicos cerca de las fronteras nacionales, lo que significa en términos estratégicos la pérdida del potencial de disuasión. Por ello, ponen de manifiesto que existe todo un conjunto de medidas técnicas, militares y políticas que se aplicarían de forma escalonada, siguiendo a Korotchenko, «los Estados Unidos y sus socios de la OTAN deben entender que en caso de que sigan ignorando la postura rusa en las negociaciones sobre el ADM, a Rusia no le quedará otro recurso que pasar paulatinamente a realizar las propuestas mencionadas» (en http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151697468.html).

UNA EUROPA ALEMANA VERSION 2011

Desde la refundación de Alemania en 1949 los pilares de su política exterior han sido el europeísmo, concretado en el proceso de integración en la Unión Europea, y el atlantismo, en su doble vertiente de relación especial con los Estados Unidos y de pertenencia a la Alianza Atlántica. Pocos Estados miembros han mostrado un fervor multilateralista mayor en sendas organizaciones intergubernamentales. Desde 1950 Alemania ha liderado junto con Francia la constitución de una Europa política y, al mismo tiempo, ha ejercido como aliado sólido en la Alianza Atlántica durante la Guerra Fría –recordemos sin más la dura oposición interna al despliegue de los "euromisiles" a principios de los ochenta– y, después de la desaparición de la Unión Soviética, al participar activamente en las misiones aliadas en Kosovo y Afganistán.

Precisamente, la desaparición de la Unión Soviética precipitó el nuevo papel de Alemania en el continente. La retirada de Rusia a sus fronteras interiores –independencia de los países bálticos, Ucrania y Bielorrusia– significó la vuelta de Alemania a la Europa Central para ejercer el liderazgo que siempre había mantenido en la región. Con el impulso de los Estados Unidos, los nuevos Estados independientes de Europa Central y Oriental pasaron a integrarse, primero, en la Alianza Atlántica, y, poco después, en la Unión Europea. Este fue un proceso imparable que servía a los intereses de los Estados Unidos como potencia hegemónica en Europa pues pasó a actuar en la región de forma interpuesta por Alemania. Por su parte, para Alemania representó la recuperación de mercados tradicionales y la superación de acontecimientos históricos derivados de la implacable derrota de la Segunda Guerra Mundial. Quizás el ejemplo paradigmático de esta vuelta de Alemania al liderazgo regional fue la participación de fuerzas militares de la Bundeswehr en las operaciones militares aliadas en Kosovo en 1999.

Superados los miedos europeos iniciales a la reunificación alemana -esencialmente de franceses y británicos- por el apoyo incondicional de los Estados Unidos (para esta cuestión es ineludible la lectura de la obra del canciller Kohl: Yo quise la unidad de Alemania. Círculo de Lectores. Barcelona, 1997; trad. de Ich wolte Deutschlands Einheit. Ullstein Buchverlage GmBH. Berlín, 1996)), los procesos de ampliación de la Alianza y de la Unión Europea hacia Europa Central y Oriental fueron una consecuencia natural del nuevo equilibrio que se estableció en Europa en la década de los noventa. ¿Quién osaría oponerse a la incorporación de los nuevos Estados a la Alianza o a la Unión Europea cuando de lo que se trataba era de la recuperación de su identidad pérdida durante cuarenta y cinco años a manos de la Unión Soviética? La relación de poder se mantuvo estable porque los Estados Unidos ejercían una hegemonía benévola en Europa y todos los miembros de la Unión Europea y de la Alianza aceptaban la presencia americana como la mejor garantía para su seguridad.

Ahora bien, las partes del sistema cambiaron cuando los Estados Unidos decidieron retirarse del continente europeo para centrarse en el área del Pacífico -su área de expansión natural- y esto significó la emergencia inesperada de Alemania. Los Estados Unidos alcanzaron a principios del mandato del Presidente Obama un acuerdo general sobre el funcionamiento del sistema internacional con Rusia, de modo que ambas potencias actúan como co-garante de la estabilidad global. Como consecuencia de este acuerdo general, Alemania ha pasado de actuar como agente interpuesto de los Estados Unidos en Europa Central y Oriental a potencia hegemónica del sistema europeo. Este cambio es natural al funcionamiento del sistema general, sirve a los intereses de los Estados Unidos y es aceptado por Rusia. Por tanto, la Unión Política Europea debe responder a los intereses de seguridad de tres potencias: los Estados Unidos, Rusia y Alemania. Pero, este nuevo régimen de seguridad continental se da en un contexto de crisis económica y financiera que ha puesto a Alemania en una posición más visible de lo que ella misma y las otras dos grandes potencias querrían; de lo que se trataba es de que Alemania ejerciera el poder de forma benévola en el continente europeo pero que la crisis de la deuda soberana ha impedido. Desde el año pasado la canciller Merkel y otros dirigentes alemanes no han dejado de afirmar que el euro forma parte del proceso de Unión Europea, que de ninguna de las maneras se iba a dejar caer el euro e, incluso, que Alemania tiene "un interés nacional existencial en la estabilidad de Europa y del euro" (véase la entrada del mes de septiembre ¿POR QUÉ NO HACEN CASO A MERKEL?: http://ullderechointernacional.blogspot.com/2011/09/por-que-no-hacen-caso-merkel.html). En una reunión organizada por el diario Süddeustche Zeitung en Berlín (17 de noviembre de 2011), la canciller afirmó que se debe ir a "una reforma de los Tratados" que implique cesión de más competencias a las Instituciones comunes –que no comunitarias–, decisiones hacia una cooperación reforzada avanzada entre los Estados miembros de la Eurozona, todo ello como "paso definitivo hacia una nueva Europa". Por tanto, es normal que la canciller insistiera en que "la solución es política".


Sencillamente, Alemania ha pasado a dictar las reglas del sistema europeo con la anuencia de los Estados Unidos y Rusia, garantes de la estabilidad global, en términos realistas es la consecuencia del implacable interés nacional hegemónico.

Un análisis sobre el supuesto nuevo revisionismo alemán en Guérot, U. y Leonard, M.: «Conseguir la Alemania que Europa necesita», Política Exterior núm. 142, 2011, pp. 82-92. Una explicación a la postura alemana en Llamas, M.: «El tabú alemán», Libertad Digital, 17 de noviembre de 2011, en http://www.libremercado.com/2011-11-17/manuel-llamas-el-tabu-aleman-62005/

COHETES Y MÁS COHETES...

El mes pasado examinamos en el blog el volumen creciente de pruebas con cohetes balísticos que está realizando Rusia durante 2011 (http://ullderechointernacional.blogspot.com/2011/10/demasiados-pajaros-volando-al-mismo.html). Estas pruebas se van a mantener en el tiempo y por ello parece pertinente analizar el contexto en el que se inscriben las mismas. La primera impresión es que los dirigentes rusos quieren poner de manifiesto su enfado por el desarrollo del denominado sistema de defensa antimisiles de la Alianza Atlántica (http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20111011/151027230.html) que, aunque todavía no existe nada parecido a un sistema de estas características, ya los responsables políticos y militares rusos advirtieron que lo consideran una amenaza a su seguridad nacional por la pretensión de extenderlo a las mismas fronteras territoriales de Rusia. Y estas consideraciones las plasmaron en la Doctrina Militar de Rusia aprobada por el Presidente Medvédev el 5 de febrero de 2010 (véase nuestro ensayo «La política nuclear de Rusia en la nueva Doctrina Militar de 2010», RGM t. 261, 2011). Pero esta repuesta inmediata no responde por si sola a la intensidad y calidad de las pruebas y lanzamientos que están llevando a cabo las Fuerzas Armadas rusas: Fuerzas de Cohetes Estratégicos (RVSN), Fuerzas Submarinas Estratégicas y Tropas Espaciales (VKS).
La finalidad fundamental es alcanzar el máximo nivel técnico y tecnológico en materia de cohetes balísticos, sistemas de reconocimiento espacial y de transmisión de datos que se perdió tras el hundimiento de la Unión Soviética en los años noventa, es decir, los dirigentes rusos son conscientes de la imperiosa necesidad de mantenerse a la cabeza del desarrollo científico-técnico y tecnológico. Solo de esta manera podrán garantizar la defensa nacional, la seguridad de las comunicaciones terrestres, navales, aéreas, espaciales y en el ciberespacio, el control de los recursos energéticos propios y el acceso sin restricciones a cualquier espacio alejado del globo. En consecuencia, los esfuerzos en esta materia se enfocan en dos vías paralelas: por un lado en la actualización de las fuerzas de cohetes balísticos (pruebas de misiles terrestres RS-12M, RS-12M2 Topol-M y RS-24 Yars, y navales Bulava y Lainer para los submarinos estratégicos Borei y 667BDRM) y, por otro en la expansión plena del sistema de comunicaciones global Glonass-M y en la actualización de los satélites militares de reconocimiento.
Así, el 28 de octubre la Armada rusa realizó el tercer lanzamiento de un cohete R-30 3M30 Bulava desde el SSBN Yury Dolgoruky. El disparo se efectuó en inmersión en el Mar Blanco y el cohete ejecutó su trayectoria balística sin incidencias disparando sus ojivas que alcanzaron los objetivos programados en el polígono de Kura en la península de Kamchatka, Extremo Oriente ruso (
http://fr.rian.ru/defense/20111028/191705254.html). Con esta prueba se certifica el sistema estratégico Borei/Bulava, de modo que el SSBN Yury Dolgoruky entrará en servicio el próximo mes de diciembre incorporándose a las Fuerzas Submarinas Estratégicas de la Flota del Pacífico; durante 2012 le seguirá el SSBN Alexandr Nevsky, que actualmente realiza las pruebas de mar en el Mar Blanco. Por su parte, las Fuerzas de Cohetes Estratégicos efectuaron el 3 de noviembre el lanzamiento de un cohete RS-12M Topol desde el cosmódromo de Plesetsk en el norte de Rusia, realizando la misma trayectoria que el anterior hasta el polígono de Kura (http://russianforces.org/blog/2011/11/launch_of_topol_to_confirm_mis.shtml). Un día después (4 de noviembre), las Tropas Espaciales lanzaron desde el cosmódromo de Baikonur en Asia Central un cohete Protón-M que portaba tres satélites de comunicaciones para completar el sistema Glonass-M. El lanzamiento se desarrolló correctamente y los nuevos satélites entraran en servicio en breve (http://sp.rian.ru/neighbor_relations/20111104/151438605.html). Antes de final de año está previsto el lanzamiento de un nuevo satélite desde el cosmódromo de Plesetsk. Con ello, el sistema Glonass, que se puso en servicio en 1993, dispone de una constelación de 24 satélites operativos (además de varios colocados en órbitas de reserva) alrededor del planeta que permite a las autoridades rusas asegurar de forma independiente el control de las comunicaciones terrestres, navales y aéreas y al Poder Político mantener permanentemente la transmisión de órdenes a las Fuerzas Estratégicas desplegadas (la credibilidad de la disuasión descansa en la capacidad de que el Presidente pueda dar en todo momento las órdenes oportunas a las fuerzas nucleares para actuar). Esto es consecuencia de la autoimpuesta responsabilidad compartida de Rusia para garantizar el orden global pues el mantenimiento del equilibrio estratégico es uno de los fundamentos de la relación con los Estados Unidos.

Plesetsk, 3 de noviembre de 2011.Fuente: TV Zvezda

LA APLICACIÓN DEL TRATADO START: DATOS DE SEPTIEMBRE DE 2011

Por aplicación del nuevo Tratado START, en vigor desde el 5 de febrero de 2011, las delegaciones americanas y rusas celebraron una nueva reunión informativa en la que actualizaron los datos sobre las fuerzas nucleares estratégicas en servicio en el mes de septiembre de 2011. Así, los Estados Unidos disponen de 1.043 lanzadores, con 822 operacionales, y 1.790 ojivas nucleares. Por su parte, Rusia mantiene 871 vectores de lanzamiento con 516 operacionales y 1.566 ojivas nucleares. Respecto a los datos informados en febrero de 2011, fecha de entrada en vigor del Tratado, Rusia ha aumentado en 29 cabezas nucleares, con lo que supera las previsiones establecidas pero que se deben cumplir en un plazo de 7 años desde la aplicación del nuevo Tratado. En todo caso, en los próximos años se tienen que dar de baja un número importante de cohetes que habrán alcanzado el final de su vida operacional, al mismo tiempo que están entrando en servicio nuevas unidades del nuevo RS-24 Yars (dos regimientos desplegados en 2011 con 18 cohetes).

Más información disponible en
http://www.state.gov/t/avc/rls/175945.htm

NUEVAS REALIDADES ESTRATÉGICAS: COHETES RUSOS Y SATELITES EUROPEOS

Después de retrasarse 24 horas por problemas técnicos, el día 21 de octubre se ha efectuado el lanzamiento del primer cohete ruso Soyuz ST desde Sinnamary, en la base francesa de Kourou (Guayana, Sudamérica). El cohete ruso portaba en su interior y colocó en órbita dos satélites del sistema europeo de navegación y posicionamiento Galileo, que comenzará a funcionar en 2014 y con todas sus potencialidades en 2020 cuando alcance una constelación de 30 satélites en órbita.
La iniciativa de construir una base de lanzamiento de cohetes rusos en la Guayana partió de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Para el Director General de la ESA, Jean-Jacques Dordain, en unas declaraciones de enero de 2010 alcanzar esta alianza "acrecienta el peso internacional de Europa, refuerza la alianza espacial ruso-europea y supone un notable incremento de la cuota de mercado europea" (cit. en Tiempo, 29 de enero de 2010). Desde el principios el proyecto contó con el respaldo político de París y el apoyo político y financiero de la Unión Europea. La construcción de la base de lanzamiento de Sinnamary ha tardado seis años con un coste de casi 350 millones de euros (con una contribución española del 3,26%), si bien la cuota de mercado estimada ronda los 141.000 millones de euros durante esta década.
Para Rusia, este acuerdo representa mucho más que una mera alianza comercial, pues dispondrá de la flexibilidad para lanzar cargas más pesadas al espacio con los mismos cohetes que emplea hasta ahora desde las estepas de Kazajastán.
Sobre el lanzamiento: http://sp.rian.ru/science_technology_space/20111021/151222046.html
http://www.infoespacial.com/?noticia=lanzamiento-exitoso-de-los-dos-primeros-satelites-galileo&categoria=europa-cat
Sobre el retraso en el lanzamiento previsto para el día 20 de octubre:
http://www.abc.es/20111020/ciencia/abci-lanzamiento-satelites-galileo-aplazado-201110201206.html).


Fuente: Reuters.