¿DESDE RUSIA CON AMOR…?

En un acto claramente dirigido a los gobiernos occidentales, el Presidente Médvedev ha asistido el 29 de noviembre de 2011 a la activación formal del radar de alerta temprana Voronezh-DM instalado en la provincia de Kaliningrado. Este centro forma parte del sistema global de detección temprana y seguimiento de cohetes que operan las Tropas Espaciales a lo largo del territorio nacional como escudo defensivo de Rusia. El nuevo radar permitirá controlar la totalidad del espacio euro-atlántico, incluidos los componentes del sistema antimisiles de los Estados Unidos en Europa.
El Presidente Médvedev anunció que la próxima semana se reunirá con el Mando Militar para estudiar las medidas que se deben adoptar como respuesta al despliegue de medios antimisiles de la Alianza Atlántica en las mismas fronteras nacionales (declaraciones del Presidente Médvedev el 23 de noviembre de 2011, en
http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151701938.html). Hay que recordar que en la Estrategia de Seguridad Nacional de Rusia para el período hasta 2020, aprobada por el Presidente Médvedev en mayo de 2009, el proyecto del sistema antimisiles en Europa se percibe como una amenaza directa a la seguridad nacional, una iniciativa con la que los Estados Unidos tratan de mantener «su supremacía en el dominio militar», pero con ello corre el riesgo de generar «una nueva carrera de armamentos». Como predicción autocumplida, las autoridades rusas han iniciado el reforzamiento de la defensa de las armas estratégicas (despliegue y modernización de sistema de detección terrestres y espaciales), el despliegue de nuevos cohetes armados con ojivas múltiples de reentrada hipersónicas con capacidad para superar el sistema antimisiles occidental (cohetes estratégicos Yars, Lainer y Bulavá) y el emplazamiento de armas ofensivas con capacidad para batir los componentes europeos de la defensa antimisil (cohetes móviles Iskander-M) que podrían eventualmente ser desplegados incluso fuera del territorio de Rusia, «claro que estás son medidas extremas», en palabras de Igor Korotchenko, miembro del Consejo Político del Ministerio de Defensa ruso (declaraciones del 23 de noviembre de 2011, en http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151697468.html).
En el ámbito político también se ha puesto sobre la mesa la opción de abandonar el Tratado START, que entró en vigor en febrero de 2011 (declaraciones del Presidente Médvedev el 23 de noviembre de 2011, en
http://sp.rian.ru/international/20111123/151701708.html), pero esto es más una manifestación política de presión que una amenaza real, pues tanto Washington como Moscú están de acuerdo en los principios básicos que rigen el sistema internacional y este tratado forma parte de conjunto de acuerdos, expresos e implícitos, que conforman el régimen de seguridad global. Ahora bien, esto no quiere decir que Moscú se conforme ante la presencia de sistemas ofensivos que puedan batir sus cohetes estratégicos cerca de las fronteras nacionales, lo que significa en términos estratégicos la pérdida del potencial de disuasión. Por ello, ponen de manifiesto que existe todo un conjunto de medidas técnicas, militares y políticas que se aplicarían de forma escalonada, siguiendo a Korotchenko, «los Estados Unidos y sus socios de la OTAN deben entender que en caso de que sigan ignorando la postura rusa en las negociaciones sobre el ADM, a Rusia no le quedará otro recurso que pasar paulatinamente a realizar las propuestas mencionadas» (en http://sp.rian.ru/Defensa/20111123/151697468.html).

UNA EUROPA ALEMANA VERSION 2011

Desde la refundación de Alemania en 1949 los pilares de su política exterior han sido el europeísmo, concretado en el proceso de integración en la Unión Europea, y el atlantismo, en su doble vertiente de relación especial con los Estados Unidos y de pertenencia a la Alianza Atlántica. Pocos Estados miembros han mostrado un fervor multilateralista mayor en sendas organizaciones intergubernamentales. Desde 1950 Alemania ha liderado junto con Francia la constitución de una Europa política y, al mismo tiempo, ha ejercido como aliado sólido en la Alianza Atlántica durante la Guerra Fría –recordemos sin más la dura oposición interna al despliegue de los "euromisiles" a principios de los ochenta– y, después de la desaparición de la Unión Soviética, al participar activamente en las misiones aliadas en Kosovo y Afganistán.

Precisamente, la desaparición de la Unión Soviética precipitó el nuevo papel de Alemania en el continente. La retirada de Rusia a sus fronteras interiores –independencia de los países bálticos, Ucrania y Bielorrusia– significó la vuelta de Alemania a la Europa Central para ejercer el liderazgo que siempre había mantenido en la región. Con el impulso de los Estados Unidos, los nuevos Estados independientes de Europa Central y Oriental pasaron a integrarse, primero, en la Alianza Atlántica, y, poco después, en la Unión Europea. Este fue un proceso imparable que servía a los intereses de los Estados Unidos como potencia hegemónica en Europa pues pasó a actuar en la región de forma interpuesta por Alemania. Por su parte, para Alemania representó la recuperación de mercados tradicionales y la superación de acontecimientos históricos derivados de la implacable derrota de la Segunda Guerra Mundial. Quizás el ejemplo paradigmático de esta vuelta de Alemania al liderazgo regional fue la participación de fuerzas militares de la Bundeswehr en las operaciones militares aliadas en Kosovo en 1999.

Superados los miedos europeos iniciales a la reunificación alemana -esencialmente de franceses y británicos- por el apoyo incondicional de los Estados Unidos (para esta cuestión es ineludible la lectura de la obra del canciller Kohl: Yo quise la unidad de Alemania. Círculo de Lectores. Barcelona, 1997; trad. de Ich wolte Deutschlands Einheit. Ullstein Buchverlage GmBH. Berlín, 1996)), los procesos de ampliación de la Alianza y de la Unión Europea hacia Europa Central y Oriental fueron una consecuencia natural del nuevo equilibrio que se estableció en Europa en la década de los noventa. ¿Quién osaría oponerse a la incorporación de los nuevos Estados a la Alianza o a la Unión Europea cuando de lo que se trataba era de la recuperación de su identidad pérdida durante cuarenta y cinco años a manos de la Unión Soviética? La relación de poder se mantuvo estable porque los Estados Unidos ejercían una hegemonía benévola en Europa y todos los miembros de la Unión Europea y de la Alianza aceptaban la presencia americana como la mejor garantía para su seguridad.

Ahora bien, las partes del sistema cambiaron cuando los Estados Unidos decidieron retirarse del continente europeo para centrarse en el área del Pacífico -su área de expansión natural- y esto significó la emergencia inesperada de Alemania. Los Estados Unidos alcanzaron a principios del mandato del Presidente Obama un acuerdo general sobre el funcionamiento del sistema internacional con Rusia, de modo que ambas potencias actúan como co-garante de la estabilidad global. Como consecuencia de este acuerdo general, Alemania ha pasado de actuar como agente interpuesto de los Estados Unidos en Europa Central y Oriental a potencia hegemónica del sistema europeo. Este cambio es natural al funcionamiento del sistema general, sirve a los intereses de los Estados Unidos y es aceptado por Rusia. Por tanto, la Unión Política Europea debe responder a los intereses de seguridad de tres potencias: los Estados Unidos, Rusia y Alemania. Pero, este nuevo régimen de seguridad continental se da en un contexto de crisis económica y financiera que ha puesto a Alemania en una posición más visible de lo que ella misma y las otras dos grandes potencias querrían; de lo que se trataba es de que Alemania ejerciera el poder de forma benévola en el continente europeo pero que la crisis de la deuda soberana ha impedido. Desde el año pasado la canciller Merkel y otros dirigentes alemanes no han dejado de afirmar que el euro forma parte del proceso de Unión Europea, que de ninguna de las maneras se iba a dejar caer el euro e, incluso, que Alemania tiene "un interés nacional existencial en la estabilidad de Europa y del euro" (véase la entrada del mes de septiembre ¿POR QUÉ NO HACEN CASO A MERKEL?: http://ullderechointernacional.blogspot.com/2011/09/por-que-no-hacen-caso-merkel.html). En una reunión organizada por el diario Süddeustche Zeitung en Berlín (17 de noviembre de 2011), la canciller afirmó que se debe ir a "una reforma de los Tratados" que implique cesión de más competencias a las Instituciones comunes –que no comunitarias–, decisiones hacia una cooperación reforzada avanzada entre los Estados miembros de la Eurozona, todo ello como "paso definitivo hacia una nueva Europa". Por tanto, es normal que la canciller insistiera en que "la solución es política".


Sencillamente, Alemania ha pasado a dictar las reglas del sistema europeo con la anuencia de los Estados Unidos y Rusia, garantes de la estabilidad global, en términos realistas es la consecuencia del implacable interés nacional hegemónico.

Un análisis sobre el supuesto nuevo revisionismo alemán en Guérot, U. y Leonard, M.: «Conseguir la Alemania que Europa necesita», Política Exterior núm. 142, 2011, pp. 82-92. Una explicación a la postura alemana en Llamas, M.: «El tabú alemán», Libertad Digital, 17 de noviembre de 2011, en http://www.libremercado.com/2011-11-17/manuel-llamas-el-tabu-aleman-62005/

COHETES Y MÁS COHETES...

El mes pasado examinamos en el blog el volumen creciente de pruebas con cohetes balísticos que está realizando Rusia durante 2011 (http://ullderechointernacional.blogspot.com/2011/10/demasiados-pajaros-volando-al-mismo.html). Estas pruebas se van a mantener en el tiempo y por ello parece pertinente analizar el contexto en el que se inscriben las mismas. La primera impresión es que los dirigentes rusos quieren poner de manifiesto su enfado por el desarrollo del denominado sistema de defensa antimisiles de la Alianza Atlántica (http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20111011/151027230.html) que, aunque todavía no existe nada parecido a un sistema de estas características, ya los responsables políticos y militares rusos advirtieron que lo consideran una amenaza a su seguridad nacional por la pretensión de extenderlo a las mismas fronteras territoriales de Rusia. Y estas consideraciones las plasmaron en la Doctrina Militar de Rusia aprobada por el Presidente Medvédev el 5 de febrero de 2010 (véase nuestro ensayo «La política nuclear de Rusia en la nueva Doctrina Militar de 2010», RGM t. 261, 2011). Pero esta repuesta inmediata no responde por si sola a la intensidad y calidad de las pruebas y lanzamientos que están llevando a cabo las Fuerzas Armadas rusas: Fuerzas de Cohetes Estratégicos (RVSN), Fuerzas Submarinas Estratégicas y Tropas Espaciales (VKS).
La finalidad fundamental es alcanzar el máximo nivel técnico y tecnológico en materia de cohetes balísticos, sistemas de reconocimiento espacial y de transmisión de datos que se perdió tras el hundimiento de la Unión Soviética en los años noventa, es decir, los dirigentes rusos son conscientes de la imperiosa necesidad de mantenerse a la cabeza del desarrollo científico-técnico y tecnológico. Solo de esta manera podrán garantizar la defensa nacional, la seguridad de las comunicaciones terrestres, navales, aéreas, espaciales y en el ciberespacio, el control de los recursos energéticos propios y el acceso sin restricciones a cualquier espacio alejado del globo. En consecuencia, los esfuerzos en esta materia se enfocan en dos vías paralelas: por un lado en la actualización de las fuerzas de cohetes balísticos (pruebas de misiles terrestres RS-12M, RS-12M2 Topol-M y RS-24 Yars, y navales Bulava y Lainer para los submarinos estratégicos Borei y 667BDRM) y, por otro en la expansión plena del sistema de comunicaciones global Glonass-M y en la actualización de los satélites militares de reconocimiento.
Así, el 28 de octubre la Armada rusa realizó el tercer lanzamiento de un cohete R-30 3M30 Bulava desde el SSBN Yury Dolgoruky. El disparo se efectuó en inmersión en el Mar Blanco y el cohete ejecutó su trayectoria balística sin incidencias disparando sus ojivas que alcanzaron los objetivos programados en el polígono de Kura en la península de Kamchatka, Extremo Oriente ruso (
http://fr.rian.ru/defense/20111028/191705254.html). Con esta prueba se certifica el sistema estratégico Borei/Bulava, de modo que el SSBN Yury Dolgoruky entrará en servicio el próximo mes de diciembre incorporándose a las Fuerzas Submarinas Estratégicas de la Flota del Pacífico; durante 2012 le seguirá el SSBN Alexandr Nevsky, que actualmente realiza las pruebas de mar en el Mar Blanco. Por su parte, las Fuerzas de Cohetes Estratégicos efectuaron el 3 de noviembre el lanzamiento de un cohete RS-12M Topol desde el cosmódromo de Plesetsk en el norte de Rusia, realizando la misma trayectoria que el anterior hasta el polígono de Kura (http://russianforces.org/blog/2011/11/launch_of_topol_to_confirm_mis.shtml). Un día después (4 de noviembre), las Tropas Espaciales lanzaron desde el cosmódromo de Baikonur en Asia Central un cohete Protón-M que portaba tres satélites de comunicaciones para completar el sistema Glonass-M. El lanzamiento se desarrolló correctamente y los nuevos satélites entraran en servicio en breve (http://sp.rian.ru/neighbor_relations/20111104/151438605.html). Antes de final de año está previsto el lanzamiento de un nuevo satélite desde el cosmódromo de Plesetsk. Con ello, el sistema Glonass, que se puso en servicio en 1993, dispone de una constelación de 24 satélites operativos (además de varios colocados en órbitas de reserva) alrededor del planeta que permite a las autoridades rusas asegurar de forma independiente el control de las comunicaciones terrestres, navales y aéreas y al Poder Político mantener permanentemente la transmisión de órdenes a las Fuerzas Estratégicas desplegadas (la credibilidad de la disuasión descansa en la capacidad de que el Presidente pueda dar en todo momento las órdenes oportunas a las fuerzas nucleares para actuar). Esto es consecuencia de la autoimpuesta responsabilidad compartida de Rusia para garantizar el orden global pues el mantenimiento del equilibrio estratégico es uno de los fundamentos de la relación con los Estados Unidos.

Plesetsk, 3 de noviembre de 2011.Fuente: TV Zvezda

LA APLICACIÓN DEL TRATADO START: DATOS DE SEPTIEMBRE DE 2011

Por aplicación del nuevo Tratado START, en vigor desde el 5 de febrero de 2011, las delegaciones americanas y rusas celebraron una nueva reunión informativa en la que actualizaron los datos sobre las fuerzas nucleares estratégicas en servicio en el mes de septiembre de 2011. Así, los Estados Unidos disponen de 1.043 lanzadores, con 822 operacionales, y 1.790 ojivas nucleares. Por su parte, Rusia mantiene 871 vectores de lanzamiento con 516 operacionales y 1.566 ojivas nucleares. Respecto a los datos informados en febrero de 2011, fecha de entrada en vigor del Tratado, Rusia ha aumentado en 29 cabezas nucleares, con lo que supera las previsiones establecidas pero que se deben cumplir en un plazo de 7 años desde la aplicación del nuevo Tratado. En todo caso, en los próximos años se tienen que dar de baja un número importante de cohetes que habrán alcanzado el final de su vida operacional, al mismo tiempo que están entrando en servicio nuevas unidades del nuevo RS-24 Yars (dos regimientos desplegados en 2011 con 18 cohetes).

Más información disponible en
http://www.state.gov/t/avc/rls/175945.htm

NUEVAS REALIDADES ESTRATÉGICAS: COHETES RUSOS Y SATELITES EUROPEOS

Después de retrasarse 24 horas por problemas técnicos, el día 21 de octubre se ha efectuado el lanzamiento del primer cohete ruso Soyuz ST desde Sinnamary, en la base francesa de Kourou (Guayana, Sudamérica). El cohete ruso portaba en su interior y colocó en órbita dos satélites del sistema europeo de navegación y posicionamiento Galileo, que comenzará a funcionar en 2014 y con todas sus potencialidades en 2020 cuando alcance una constelación de 30 satélites en órbita.
La iniciativa de construir una base de lanzamiento de cohetes rusos en la Guayana partió de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Para el Director General de la ESA, Jean-Jacques Dordain, en unas declaraciones de enero de 2010 alcanzar esta alianza "acrecienta el peso internacional de Europa, refuerza la alianza espacial ruso-europea y supone un notable incremento de la cuota de mercado europea" (cit. en Tiempo, 29 de enero de 2010). Desde el principios el proyecto contó con el respaldo político de París y el apoyo político y financiero de la Unión Europea. La construcción de la base de lanzamiento de Sinnamary ha tardado seis años con un coste de casi 350 millones de euros (con una contribución española del 3,26%), si bien la cuota de mercado estimada ronda los 141.000 millones de euros durante esta década.
Para Rusia, este acuerdo representa mucho más que una mera alianza comercial, pues dispondrá de la flexibilidad para lanzar cargas más pesadas al espacio con los mismos cohetes que emplea hasta ahora desde las estepas de Kazajastán.
Sobre el lanzamiento: http://sp.rian.ru/science_technology_space/20111021/151222046.html
http://www.infoespacial.com/?noticia=lanzamiento-exitoso-de-los-dos-primeros-satelites-galileo&categoria=europa-cat
Sobre el retraso en el lanzamiento previsto para el día 20 de octubre:
http://www.abc.es/20111020/ciencia/abci-lanzamiento-satelites-galileo-aplazado-201110201206.html).


Fuente: Reuters.

DEMASIADOS "PÁJAROS" VOLANDO AL MISMO TIEMPO

Las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Rusia han llevado a cabo en los últimos días una serie de pruebas de armas nucleares que no han dejado indiferentes a los analistas de seguridad occidentales y que ponen de manifiesto hasta qué punto se está acelerando la nueva carrera de armamentos a escala global, carrera que no implica en sí misma un incremento cualitativo de las armas disponibles sino una expansión en las capacidades operativas de sistemas actualmente vigentes o la sustitución por sistemas más avanzados. Así, el pasado 28 de septiembre fuentes del Ministerio de Defensa ruso indicaron que en el polígono de cohetes de Plesetsk había tenido lugar la explosión en una prueba de lanzamiento de un cohete RS-24 con el que se ensayaba una nueva ojiva de reentrada múltiple (http://sp.rian.ru/Defensa/20110928/150848091.html). Precisamente, dos días antes, el comandante de las Fuerzas Coheteriles Estratégicas, general Sergei Karakaev, hizo público que a final de año estará operativo el segundo regimiento equipado con ICBM móviles RS-24 Yars con base en la provincia de Ivánovo, en la Rusia europea (http://sp.rian.ru/Defensa/20110926/150813638.html). El primer regimiento dotado con los nuevos ICBM móviles entró en servicio en marzo de 2011. El nuevo cohete estratégico RS-24 es un desarrollo del RS-12M2 Topol-M dotado de ojivas de reentrada múltiples y guiado individual, y ambos cohetes constituirán el núcleo de las Tropas Coheteriles Estratégicas al final de la década. Un día después de la prueba anterior, el SSBN K-114 Tula, perteneciente a la Flota del Norte, realizó el disparo con éxito del nuevo cohete Lainer, último desarrollo de la prolífica familia R-29R/RM/RMU/RMU2 Sinevá. Después del lanzamiento en el Mar de Barents el cohete ejecutó su trayectoria balística impactando las ojivas en el poligono militar de Kura en la península de Kamchatka, Extremo Oriente ruso (información oficial de la Armada rusa en http://rusnavy.com/news/navy/index.php?ELEMENT_ID=13197). El primer lanzamiento de este cohete se realizó el pasado mes de mayo desde el el SSBN K-84 Ekaterinburg, aunque inicialmente se informó del disparo programado de un cohete R-29RM (http://russianforces.org/blog/2011/05/another_sineva_launch_form_eka.shtml). La introducción de un nuevo cohete balístico de combustible líquido (SLBM) pone de manifiesto la decisión de los responsables de la Armada rusa de extender la vida operativa de los SSBN de la clase 667BDRM diez años más de lo previsto inicialmente. Los retrasos en la entrada en servicio del nuevo SSBN 955 Borei exigen la permanencia en las Fuerzas Estratégicas de los 667BDRM hasta mediados de la próxima década y, en consecuencia, es preciso equiparlos con cohetes a la altura de las exigencias de la defensa nacional. En paralelo, entre los días 21 y 26 de septiembre, bombarderos Tu-160 y Tu-95MS realizaron cinco lanzamientos de misiles de crucero en los polígonos de Kura y Pemboi, en el Extremo Oriente ruso, pruebas que se enmarcan en el programa de entrenamiento ordinario de las Fuerzas Aéreas Estratégicas, según informó el Ministerio de Defensa (http://sp.rian.ru/Defensa/20110926/150812367.html).

LA FLEXIBILIDAD DE LA POLÍTICA DE NEUTRALIDAD SUECA: LA IMPLICACIÓN EN LA GUERRA DE LIBIA

Durante la Guerra Fría algunos Estados europeos mantuvieron o establecieron políticas de neutralidad con la esperanza de no verse envueltos en un eventual conflicto bélico entre los dos grandes bloques político-militares del período, este fue el caso de Austria, Irlanda y Suecia. La integración en la Unión Europea de estos Estados no supuso cambios sustanciales en estas políticas en tanto no existía una comunitarización de la defensa europea (tampoco de un adversario creíble, al menos de la magnitud de la Unión Soviética en la etapa anterior). Pero esta cuestión complicó las negociaciones del Tratado de Lisboa, en concreto, en todo lo relacionado con la introducción de la cláusula de defensa colectiva del extinto Tratado de Bruselas de 1948. Al final, la entrada en vigor del Tratado del Lisboa el 1 de diciembre de 2009 ha clarificado la situación: Irlanda mantiene su política de neutralidad mediante un acuerdo político general regulado por una Decisión de los Jefes de Estado y de gobierno de la UE aprobada en el Consejo Europeo de Bruselas de junio de 2009. Por su parte, Suecia y Austria, hasta ahora neutrales declarados, uno mediante actos unilaterales y el otro constitucionalmente (forzada por el Tratado de Moscú de 1955), aceptan las obligaciones que les impone el artículo 42.7 del Tratado de la UE en caso de agresión armada contra un Estado miembro, por lo que cesan voluntariamente en el ejercicio de su política de neutralidad. Este cambio de estatuto tiene implicaciones políticas de alcance para ambos países. En concreto, Suecia, debido a la no juridicidad de su estatuto de neutralidad, ha podido y puede hacer con su política exterior lo que mejor convenga a sus intereses nacionales, por eso se abstuvo de hacer reserva alguna al artículo 42.7 del Tratado de la UE, y jurídicamente puede hacer lo que el Consejo de Seguridad le ordene, en su caso. Así, Suecia es miembro de la Asociación para la Paz de la Alianza Atlántica desde 1994, participa en la ISAF en Afganistán con 500 soldados desde 2001 (enlace) y ha participado en las misiones internacionales en Bosnia-Herzegovina y Kosovo (enlace).
En el conflicto libio, a diferencia de otros países como España, que ofrecieron aviones y bases desde el primer momento, el gobierno sueco de la mano de su Ministro de Asuntos Exteriores Carl Bilt adoptó una posición distante y prefirió esperar la petición formal de participación de la Alianza Atlántica para solicitar el permiso al Parlamento para enviar tropas a la zona conforme a la previsto en la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad. El Parlamento autorizó el 1 de abril de 2011 por 240 votos a favor, cinco abstenciones y 18 votos en contra (los parlamentarios del Partido Demócrata y los del Partido de la Izquierda se opusieron a esta prórroga), la participación de fuerzas militares en la Operación "Protector Unificado", la campaña militar de las potencias occidentales en Libia.
La Fuerza Aérea sueca organizó la fuerza operativa FL 01 como parte de la contribución del Nordic Battle Group de la UE, compuesta por 8 aviones de combate JAS-39 Gripen y un avión de reportaje en vuelo C-130 Hércules y 130 efectivos, y que operaría desde bases en el sur de Italia (enlace
). Hay que recordar que la Fuerza Aérea sueca no ha participado en operaciones en el extranjero desde la Misión de las Naciones Unidas en el Congo (1961-1963) (enlace). El cometido de los cazas suecos se limita a vigilancia de la zona de exclusión aérea, reconocimiento aéreo, escolta de bombarderos y aviones de reabastecimiento, descartando de antemano ataques a posiciones libias. Los cinco primeros aviones volaron el 3 de abril de 2011 desde la base aérea de Ronneby a Sigonella en Italia, tras hacer escala en Hungría para repostar combustible (enlace). Pese a que los responsables políticos suecos aseguraron que los aviones desplegados eran interoperables con los de otros países de la OTAN (enlace), inicialmente se plantearon problemas con el combustible disponible (los Gripen emplean Fuel Jet A-1 convencional en lugar del nuevo combustible JP5 usado por el resto de aviones de la OTAN, enlace). Desde entonces, la fuerza FL 01 ha operado con normalidad en las operaciones encomendadas, incluidas las misiones de reconocimiento aéreo.
Debido a la duración del conflicto, el gobierno sueco decidió solicitar al Parlamento renovar la autorización que expiraba el 22 de junio, que se aprobó el 17 de junio por 230 votos a favor, 18 en contra y 20 abstenciones, pero con una reducción en el número de aviones de combate a cinco y disponiendo un contingente embarcado en navíos de guerra británicos. En aplicación de la decisión parlamentaria la fuerza operativa FL01 fue sustituida por la fuerza FL 02 con personal del Ala 21 de Lulea que opera actualmente sobre el espacio aéreo mediterráneo (enlace
).
Por tanto, en la Guerra de Libia Suecia decidió aliarse con determinados Estados para intervenir con uso limitado de la fuerza en la consecución de los objetivos que marcan algunos Estados miembros de una alianza militar (la Alianza Atlántica), que actúan con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, e indudablemente porque sus intereses nacionales así se lo dictan: a estos efectos la doble votación parlamentaria es más elocuente que ninguna declaración del gobierno sueco.


Sobre la problemática de la cláusula de defensa colectiva en el Tratado de la UE, véase: PEREZ GIL, L.: «Análisis jurídico-político de la inclusión de la cláusula de defensa colectiva en el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea», El desarrollo del Tratado de Lisboa: un balance de la Presidencia española. Colección Escuela Diplomática núm. 17. Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Madrid, 2011, pp. 431-440; Rubio García, D.: Las cláusulas de asistencia mutua y solidaridad introducidas en el Tratado de Lisboa: el refuerzo de la seguridad y la defensa en la Unión Europea. Fundación Alternativas/Ministerio de Defensa. Documento de Trabajo 57/2011. Madrid, 2011. Debate que ya se planteó durante la elaboración del Tratado Constitucional: BERMEJO GARCIA, R.: «La cláusula de defensa mutua: ¿un paso adelante hacia una auténtica política de seguridad y defensa», La política de seguridad y defensa en el Tratado Constitucional (Ramón Chornet ed.). Tirant lo Blanch/Instituto Universitario «Gutiérrez Mellado». Valencia, 2005, pp. 71-94; RAMON CHORNET, C.: «La cláusula de solidaridad frente al terrorismo, en el Tratado Constitucional de la UE», La política de seguridad y defensa en el Tratado Constitucional (Ramón Chornet ed.). Tirant lo Blanch/Instituto Universitario «Gutiérrez Mellado». Valencia, 2005, pp. 113-133.
Sobre la adaptación de la flota de JAS39 Gripen a las experiencias obtenidas en la Guerra de Libia, véase Degraef, S. y Borremans, E.: "´Les Gripens suédoris en alerte", Air Combat núm. 12, mayo/junio de 2015, pp. 58-65.