LA INDIA PARTICIPA EN LA CARRERA ESPACIAL

En artículos recientes hemos enfatizado la absoluta prioridad que otorgan las grandes potencias a sus sistemas satelitales de comunicaciones, vigilancia y reconocimiento, siguiendo la máxima de Friedman de que la próxima guerra se librará en el espacio. En este sentido, además de expandir el número y funciones de los satélites espaciales en servicio, refuerzan sus sistemas de posicionamiento global autónomos –GPS, Glonass, Galileo o Beidou-, incrementan las capacidades de sus armas antisatélite y prueban nuevos sistemas robóticos espaciales destinados a capturar, anular o destruir los satélites de los potenciales adversarios. Con ello lo que se busca es paralizar las infraestructuras básicas y cortar los flujos de información dejando al adversario inerme, sin posibilidad de defensa porque no puede “ver” lo que está sucediendo en el “campo de batalla”. La destrucción física de las infraestructuras llegará de la mano de las armas guiadas de precisión que requieren de la preservación de los satélites propios. Es la culminación de las guerras tecnológicas, de las guerras de tercera generación, siguiendo a Federico Aznar Fernández-Montesinos en su ensayo sobre “Las generaciones de las guerras” (Documento de Análisis del IEEE 59/2015). Como respuesta las potencias secundarias, también las emergentes, realizan inversiones ingentes en sus propios programas espaciales, lo que ha dado lugar a que  nos hallemos actualmente ante una segunda carrera espacial. Estos programas espaciales dan un salto cualitativo cuando no solo desarrollan los programas por necesidades propias, sino que prestan servicios para otros operadores, sean gobiernos, agencias gubernamentales o clientes privados. A esta carrera se ha sumado la India de forma exitosa, con un programa espacial en continua expansión –treinta y seis satélites propios ya lanzados al espacio-, que parece la respuesta al incremento de las capacidades espaciales chinas, pero que también presta servicios a clientes extranjeros –cincuenta y siete satélites de todos los tipos ya puestos en órbita por la agencia espacial india-. Pues, bien según informó la Agencia india de Investigación Espacial, el pasado 25 de diciembre un cohete lanzador PSLV-C29 llevó al espacio seis satélites de Singapur: un satélite principal de reconocimiento científico de 400 kilos de peso, dos microsatélites de 123 y 78 kilos, y tres nanosatélites que efectuaran experimentos científicos, estudios del clima y análisis de la superficie terrestre. El lanzamiento se produjo desde el centro espacial de Satish Dhawan situado en Shriharikota, en la costa suroriental de la India. Del desarrollo de los programas espaciales de las grandes potencias y de las emergentes puede deducirse el principio general de que si alguna potencia consigue poner armas en el espacio, también habrá armas de respuesta. Esto es así porque la disuasión y el control de armamentos están estrechamente vinculados a la cambiante tecnología armamentista.

¿EL PROGRAMA DE SSBN DE CHINA SIGNIFICA EL FIN DE LA POLÍTICA DE NO PRIMER USO?

Este es el sugerente título del artículo publicado por Richard Woolgar-James en el mes de noviembre de 2015 en el sitio web del Bulletin of the Atomic Scientists donde se exponen brevemente las principales características del arsenal nuclear de China, la doctrina nuclear vigente y la política de no primer uso de armas nucleares actualmente en vigor basada en una estrategia de seguridad nacional estrictamente defensiva –la política nuclear china se denomina “Estrategia nuclear de autodefensa” basada en la posesión de un arsenal “suficiente y efectivo” y solo contempla su uso en caso de eventual ataque nuclear-. Sin embargo, a Woolgar-James le preocupa especialmente el programa de submarinos nucleares portamisiles (SSBN) Tipo 094, ya que una vez que entren en servicio dotarán a China de la capacidad de realizar patrullas oceánicas permanentes de disuasión nuclear como ocurre con las otras grandes potencias nucleares occidentales. Para ello los SSBN irán armados con una docena de misiles balísticos (SLBM) y con los objetivos de ataque pre-programados, lo que supone una alteración sustancial de la doctrina nuclear actual, aunque entendemos que este cambio no afecta al proceso de adopción de decisión en el uso de las armas nucleares: solo el presidente de la Comisión Militar Central, no el presidente de China, tiene la autoridad para ordenar el lanzamiento de las armas nucleares después de que la decisión sea adoptada conjuntamente por el Comité Permanente del Politburó y la Comisión Militar Central. Con este planteamiento, Woolgar-James analiza la política de no primer uso de armas nucleares ya que la flota de SSBN dotará al país por primera vez de la capacidad de responder a un ataque nuclear o de contragolpe creíble –la fuerza de ICBM actual en silos es extremadamente vulnerable a un primer ataque nuclear efectuado por los Estados Unidos o Rusia- como también, y más importante, de la capacidad de realizar un primer ataque nuclear –lo que supondría una violación flagrante de la política de no primer uso-. Pero, desde una visión defensiva de la posesión del arma nuclear lo que ocurre con China es la consecuencia natural de su crecimiento como potencia y de la ampliación de su esfera de influencia en el Pacífico; como dice el propio autor: “Los submarinos portamisiles son la realización de un sueño de China de disponer de una fuerza nuclear que proteja al país de una guerra nuclear pero también de la coerción convencional”. Y no solo se tienen en cuenta las nuevas armas tecnológicas como los misiles de crucero supersónicos y los sistemas de ataque global como el Prompt Global Strike, sino la amenaza de una guerra convencional con los Estados Unidos o contra una coalición de Estados liderados por aquél. En este sentido, aunque a veces se habla también del incremento de la capacidad de disuasión china frente a la India, la modernización y expansión de las fuerzas militares convencionales y nucleares chinas están orientadas a prevenir una guerra contra los Estados Unidos o el Bloque Occidental, una guerra que entendemos convencional, pero con el peligro latente de escalada a la guerra nuclear. Este peligro fue analizado por Washington desde los mismos inicios del programa nuclear militar chino en los años cincuenta y al menos en dos ocasiones hubo conversaciones con los dirigentes soviéticos para llevar a cabo un ataque preventivo que destruyera las capacidades nucleares chinas. Esto hoy es impensable por la amplitud del arsenal nuclear chino, así que los Estados Unidos y las otras potencias tendrán que aceptar que pronto los SSBN de la Marina del Ejército Popular estén patrullando bajo el mar en el océano Pacífico -lo que no obsta para que la fuerza submarina americana esté en disposición permanente de destruir dicha capacidad en caso de conflicto militar abierto-. Por tanto, como decimos en un artículo propio reciente: “con el escenario geopolítico actual, las autoridades chinas optarán por la prudencia en sus aspiraciones estratégicas: mantendrán su política de no primer uso de armas nucleares, la doctrina de no uso de armas nucleares contra Estados no nucleares y se decantarán por el segundo escenario de fuerza descrito, con un estatuto similar al de las potencias nucleares secundarias del Consejo de Seguridad dotadas de una fuerza de disuasión nuclear de contragolpe: Francia y Gran Bretaña. De este modo, alcanzarán el objetivo estratégico nacional propuesto pero no disputarán la supremacía global de los Estados Unidos y Rusia.” (en Pérez Gil, L.: “Los SSBN de la Marina del Ejército Popular de China", Revista General de Marina (Madrid), t. 267, diciembre de 2014, pp. 929-944, p. 944; disponible aquí).
Referencia completa: Woolgar-James, R.: “China´s nuclear submarines: the end of “No First Use”, The Bulletin of the Atomic Scientists, 19 de noviembre de 2015, disponible en el sitio web de la Federación de Cientificos Atómicos.

INTENSA ACTIVIDAD DE LA FLOTA SUBMARINA RUSA EN DICIEMBRE DE 2015

El mes de diciembre de 2015 ha mostrado una intensa operatividad de la Fuerzas Submarinas de Rusia, tanto en lo que se refiere a los submarinos portamisiles (SSBN) como a los submarinos de ataque, incluidos los convencionales, destacando el hecho histórico del primer lanzamiento de un misil de crucero contra un objetivo militar por un submarino ruso. Así, el 8 de diciembre de 2015,  en el marco del dispositivo militar ruso en el conflicto sirio, el submarino convencional de la clase 636.3 Varshavianka B-237 Rostov del Don realizó un ataque con misiles de crucero 3M14 del sistema Kalibr PL contra objetivos del grupo terrorista Estado Islámico en las provincias sirias de Raqqa y Deir ez zor. Según informó el Ministro de Defensa, Sergei Shoigu: “podemos asegurar que hemos causado daños muy significativos a los almacenes de munición, a una fábrica de producción de minas y, por supuesto, a la infraestructura petrolera”. El Ministro de Defensa ruso también reveló que los gobiernos de los Estados Unidos e Israel habían sido advertidos previamente de la acción por parte del submarino Rostov del Don. Al día siguiente, el Presidente Putin realizó una declaración realmente llamativa cuando dijo que los misiles del sistema Kalibr pueden ser dotados con cargas nucleares, pero confiaba en que esa medida no resultara necesaria para luchar de manera eficaz contra los terroristas –sobre este asunto volveremos más adelante- (imágenes disponibles en el canal oficial del Ministerio de Defensa).
  Cuatro días después, 12 de diciembre, le tocó al submarino nuclear portamisiles de la clase 667BRDM Delfin K-51 Verkhoturie efectuar el lanzamiento en inmersión de un cohete estratégico R-29RMU2 Sinevá en el Mar de Barents que, después de efectuar su trayectoria balística, descargó sus ojivas de combate inertes en el polígono de Kura, en la península de Kamchatka, demostrando la plena operativa de las Fuerzas Submarinas Estratégicas (imágenes del canal oficial del Ministerio de Defensa). Este mes regresaron a sus bases navales varias unidades desplegadas en patrullas de combate en diferentes océanos. Así, el 15 de diciembre regresó a la base naval de Rybachyi en la península de Kamchatka el submarino nuclear de la clase 949A Antey K-150 Tomsk después de realizar una misión de entrenamiento para el combate en el océano Pacífico. El submarino nuclear fue recibido en puerto por el Comandante de la Flota Submarina del Pacífico, oficiales de las Fuerzas Submarinas del Pacífico, autoridades de la ciudad de Vilyuchinsk y familiares de los miembros de la tripulación. Según informó el Ministerio de Defensa, la tripulación llevó a cabo las tareas encomendadas, el submarino y sus equipos funcionaron como estaba previsto y en pocas semanas quedaría alistado para una nueva misión de patrullaje. Pocos días después, la tripulación recibió el reconocimiento de la Armada como la mejor de la Flota del Pacífico en el apartado de submarinos lanzadores de misiles de crucero. El día 22 de diciembre regresó a su base de Zaozersk el submarino nuclear de ataque de la clase 671RTMK B-138 Obninsk tras completar una misión de patrulla de largo alcance que incluyó a la vuelta el lanzamiento en inmersión de un misil de crucero desde el Mar de Barents hacia el polígono de Chiza, en la región de Arkangelsk, según informó también el Ministerio de Defensa. El submarino fue recibido en puerto por el Comandante de las Fuerzas Submarinas de la Flota del Norte, Vicealmirante Alexei Moiseev, las autoridades regionales de Murmansk y los familiares de los tripulantes. Debemos señalar que los cuatro submarinos 671RMTK actualmente en servicio, aunque son unidades muy capaces para la lucha antisubmarina y antisuperficie, no serán modernizados dentro del programa de actualización que afecta a los submarinos nucleares (clases 945 Barracuda/Condor, 971 Shchuka-B y 949A Antey), y serán dados baja progresivamente según vayan llegando al final de su vida operativa. Finalmente, el 30 de diciembre retornó a su base de Rybachyi el SSBN de la clase 667BDR Kalmar K-433 Svyatoy Georgiy Pobedonosets después de realizar una patrulla de combate de disuasión nuclear armado con dieciséis cohetes balísticos R-29R. No deja de sorprender la intensa actividad de los SSBN de la clase Kalmar asignados a la Flota del Pacifico ya que se hallan al límite de su vida operativa y serán sustituidos en breve por los nuevos SSBN Borei, el primero de los cuales, el K-550 Alexander Nevsky, se incorporó a la División de Submarinos Estratégicos de la Flota del Pacífico en Vilyuchinsk el pasado 30 de septiembre de 2015, y en los primeros meses de 2016 realizará el tránsito desde la Flota del Norte el K-551 Vladimir Monomakh. El día 31 de diciembre de 2015 regresó a su puerto base de Vidyevo en la península de Kola, el submarino de propulsión nuclear de ataque  de la clase 945A Kondor K-534 Nizhny Novgorod después de una patrulla de larga duración. En puerto fueron recibidos por los comandantes de las Fuerzas Submarinas de la Flota del Norte, oficiales destinados en la base naval y los familiares, que realizaron las tradicionales ofrendas después de la misión de gran duración en el mar. Según informó el Ministerio de Defensa, el submarino y la tripulación desempeñaron las tareas encomendadas por el mando y después de reaprovisionar la nave quedará lista para una nueva campaña. El reforzamiento de las capacidades de combate de las Fuerzas Nucleares Estratégicas es uno de los objetivos prioritarios de la política de defensa nacional de Rusia como ha reiterado recientemente el Presidente Putin en la sesión con los altos mandos militares y el Ministro de Defensa en la sede del Centro de Defensa Nacional el 11 de diciembre de 2015 (declaraciones en el sitio web del Ministerio de Defensa). Por su parte, el jefe del Estado Mayor General, general Valeri Guerásimov, declaró tres días después que Rusia se centrará en el aumento del potencial de los sistemas de ataque y de información y gestión de las fuerzas de disuasión estratégica “hasta un nivel que permita causar un daño inaceptable garantizado al enemigo en cualquier situación.” (declaraciones enRT).

PARA SER EUROPEOS NO LO HACEMOS TAN MAL

El 17 de diciembre tuvo lugar desde el puerto espacial de Kourou el lanzamiento de un cohete Soyuz que transportaba los satélites 11 y 12 del sistema de posicionamiento global europeo Galileo. De este modo, en un año se ha duplicado el número de aparatos desplegados en el espacio, lo que permitirá iniciar los servicios comerciales el próximo año. Precisamente en 2016 se colocarán en órbita cuatro satélites más –con lanzamientos previstos para los meses de marzo y septiembre-, lo que permitirá acercarse al objetivo de despliegue de veinticuatro satélites operativos en 2020 –sobre las características del sistema véase la entrada LA INDEPENDENCIA ESTRATÉGICA EUROPEA-. El sistema Galileo ofrecerá servicios de posicionamiento y navegación a los gobiernos, agencias gubernamentales y empresas privadas en todo el mundo y será interoperable con los sistemas satelitales americano GPS y ruso Glonass. En este sentido, el portavoz de la Agencia Espacial Europea en España, Javier Ventura-Traveset, explicó que el sistema de posicionamiento global europeo tendrá “prestaciones superiores al GPS, esto es resultado de tener unos relojes a bordo de nuestros satélites más precisos, emitir unas señales de modulación más robustas y disponer de un número superior de estaciones sensoras en tierra, lo que nos permite obtener correcciones orbitales y de tiempo de nuestros satélites más precisas”. Más allá del evidente rendimiento comercial en todos los campos de las comunicaciones y el transporte, el sistema Galileo tiene unas aplicaciones militares amplísimas ya que permitirá las comunicaciones seguras entre los mandos militares y las fuerzas desplegadas en cualquier parte del mundo, el vuelo de aeronaves tripuladas y no tripuladas en escenarios de conflicto altamente saturados, la transmisión de órdenes a los submarinos portamisiles en patrulla permanente, el lanzamiento de armas de precisión desde aviones de combate, buques de superficie o submarinos en cualquier escenario bélico –como ha mostrado de forma patente Rusia durante la intervención militar en Siria con el empleo masivo de armas de precisión guiadas por satélite Glonass-; en definitiva, la intercomunicación en tiempo real entre los cinco escenarios del conflicto: tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio. Y esto se podrá hacer de forma autónoma, sin depender de los sistemas de otras grandes potencias como ocurre hasta ahora, lo que significará la definitiva independencia estratégica europea. Ahora bien, como ya advirtió Friedman, las guerras del siglo XXI se librarán en el espacio porque los adversarios buscarán destruir los sistemas espaciales que les permitan seleccionar objetivos y los satélites de navegación y de comunicaciones deberán ser destruidos para inutilizar su capacidad bélica. Por ello, estamos ante una segunda carrera espacial donde también las potencias emergentes están realizando fuertes inversiones en programas espaciales propios y una inevitable militarización del espacio –por ejemplo, China está trabajando también en un vehículo hipersónico no tripulado con ojiva nuclear-. De esto deducimos el principio general de que si alguna potencia consigue poner armas en el espacio, también habrá armas de respuesta. Esto es así porque la disuasión y el control de armamentos están estrechamente vinculados a la cambiante tecnología armamentista.
Un balance sintético de los principales programas en la Agencia Europea del Espacio en 2015 esta disponible en "La ESA cierra  un año exitoso con cuatro lanzamientos", Infoespacial.com, 22 de diciembre de 2015 .

NUEVOS LANZAMIENTOS DE ICBM TOPOL-E EN 2015

El mismo día en que los bombarderos estratégicos de la Aviación de Largo Alcance comenzaban a participar en los ataques aéreos en Siria, las Fuerzas Coheteriles Estratégicas de Rusia (RVSN) efectuaron el lanzamiento de un nuevo ICBM. El día 17 de noviembre se lanzó una versión modificada del cohete Topol, denominada Topol-E, desde el centro de pruebas de misiles de Kapustin Yard que alcanzó el objetivo programado a 2.160 kilómetros en el polígono de Sary-Shagan en Kazakhistán, Asia Central. Según indicaron fuentes de las RVSN el objetivo de este ejercicio era “probar una nueva cabeza de guerra para los futuros ICBM”, seguramente un nuevo vehículo de reentrada para las ojivas de combate. Un nuevo lanzamiento del mismo modelo de cohete estratégico se efectuó el 24 de diciembre de 2015 desde Kapustin Yard en las mismas condiciones, según informó en un comunicado oficial el Ministerio de Defensa, aunque en este caso no se ha identificado hasta ahora el objetivo de la prueba. Hay que tener en cuenta que el 22 de agosto de 2015 se había realizado una prueba similar con un cohete Topol desde el mismo centro de pruebas de cohetes situado en la provincia de Astracán, en el sur de Rusia, así como otros dos lanzamientos anteriores: uno el 20 de mayo y otro el 11 de noviembre de 2014, este último sin referencias oficiales por parte del mando militar o de la industria espacial rusa. Estas pruebas intensivas con ICBM en servicio ponen de manifiesto que el complejo militar-industrial ruso está trabajando de forma acelerada en nuevas cabezas de combate para las ojivas nucleares operativas que estarán preparadas para superar los sistema de defensa antimisiles que los Estados Unidos están desplegando actualmente en su territorio continental, en Europa Oriental y en Corea del Sur y Japón. Esta cuestión fue uno de los asuntos centrales en la reunión del Presidente ruso con los altos mandos militares y el Ministro de Defensa celebrada en Sochi el 10 de noviembre de 2015 para debatir el desarrollo de las fuerzas estratégicas de Rusia. El Presidente Putin ha dicho en numerosas ocasiones que la ampliación del sistema de defensa antimisiles americano es un intento de socavar el sistema de estabilidad estratégica y en Sochi expuso que "vamos a trabajar en el sistema de defensa antimisiles (propio), pero en la primera etapa, como ya hemos dicho en repetidas ocasiones, trabajaremos en sistemas de ataque que sean capaces de superar cualquier sistema de defensa antimisiles" porque  "las referencias a las amenazas nucleares de Irán y Corea del Norte solo sirven para encubrir sus verdaderos planes. Su verdadero propósito es neutralizar el potencial nuclear estratégico de otros Estados poseedores de armas nucleares, a excepción de los Estados Unidos y sus aliados, y en particular, se trata de nuestro país, Rusia". Por ello, "Rusia adoptará las medidas necesarias para fortalecer las capacidades nucleares estratégicas" (declaraciones en RT, 10 de noviembre de 2015). Estas medidas son el despliegue de nuevos regimientos de cohetes estratégicos RS-24 Yars (cinco regimiento en 2015), las pruebas de nuevas ojivas de reentrada con guiado independiente para los cohetes estratégicos en servicio como hemos visto y el desarrollo de un nuevo cohete pesado de combustible líquido basado en silo de cien toneladas y con capacidad de transportar hasta diez ojivas nucleares denominado Sarmat "capaz de superar cualquier defensa antimisiles", cuyas pruebas de vuelo están previstas para la primavera y el verano de 2016 (declaraciones del comandante de las RVSN, general Sergei Karakayev, en RT, 19 de noviembre de 2015).

CHINA ANUNCIA LA COMPRA DE CAZAS RUSOS SU-35

Después de varios años de negociaciones y de anuncios y desmentidos en medios especializados, el 19 de noviembre de 2015 el director general de la corporación estatal Rostej Víctor Chemezov anunció la compra por parte del gobierno chino de veinticuatro aviones de combate Su-35 por valor de dos mil millones de dólares, que serán destinados específicamente a misiones de superioridad aérea. Las principales características de este caza de Sukhoi son la capacidad del sistema de radar para localizar objetivos en modo aire-aire a más de cuatrocientos kilómetros de distancia, la de detección y seguimiento de múltiples blancos al mismo tiempo a distancias superiores a ochenta kilómetros y la de enfrentarse a cualquier adversario potencial con una gran panoplia de misiles aire-aire. De este modo, China se convierte en el primer cliente de exportación del avión de combate más reciente que ha incorporado la Fuerza Aérea rusa –pero en la que representa un paso intermedio hasta la entrada en servicio del avión de combate furtivo del programa PAK-FA Sukhoi T-50 a partir de 2016-. Hay que destacar que la confirmación de esta adquisición se produce en plena escalada de la tensión en el Mar de la China Meridional provocada por la construcción por parte de China de pistas de aterrizaje en varias islas artificiales en el archipiélago de las Spratley –que se encuentran en disputa entre los países del entorno-, lo que ha provocado la más que previsible reacción de los Estados Unidos con el sobrevuelo de aviones militares y la navegación en aguas próximas de buques de guerra de la Armada americana, y al mismo tiempo, en medio de la inesperada intervención militar rusa en Oriente Medio que ha desatascado la guerra civil en Siria a favor del gobierno del Presidente Asad. Estos hechos ponen en evidencia, por un lado, la irreversible pérdida de la hegemonía americana y, por otro, la falta de capacidad del Bloque occidental para resolver conflictos en los que intervienen potencias medias y Estados clientes con intereses económicos y estratégicos divergentes.
El 15 de enero de 2016 se informó en medios rusos que los primeros Su-35 para la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (PLAAF) se entregarán entre octubre y diciembre de 2016.

LA AVIACIÓN DE LARGO ALCANCE INICIA OPERACIONES AÉREAS EN SIRIA

En el marco de las operaciones aéreas que desarrollan las Fuerzas Armadas rusas en Siria desde el 30 de septiembre de 2015 en apoyo del gobierno del presidente Asad, día 17 de noviembre se sumaron a los ataques los bombarderos estratégicos de la Aviación de Largo Alcance (DA). Según la información oficial aportada por el alto mando militar ruso, ese día participaron en los ataques aéreos seis bombarderos Tu-95MS del 184º Regimiento y cinco Tu-160 del 121º Regimiento de la Guardia de la 6950ª Base Aérea de Engels, en Saratov, que efectuaron el lanzamiento de treinta y cuatro misiles de crucero, así como catorce bombarderos supersónicos Tu-22M3 de la base aérea de Mozdok que lanzaron bombas convencionales contra objetivos del Estado Islámico u otros grupos terroristas en las provincias de Alepo, Idlib y Raqqa. No obstante, analistas especializados consideran que durante el primer día de operaciones no participaron más de tres Tu-95MS y uno o dos Tu-160 que lanzaron un total de veinticuatro misiles de crucero: dieciséis misiles furtivos Kh-101 –misil de carga convencional que entró en servicio en 2012 y que en la versión con ojiva nuclear se denomina Kh-102- y otros ocho misiles Kh-555 –versión con carga convencional del misil nuclear Kh-55-. El día siguiente, 18 de noviembre, se llevaron a cabo nuevos ataques por parte de dos Tu-160 que lanzaron entre ocho y doce–las fuentes difieren en el número- misiles de crucero Kh-555, y otros doce Tu-22M3 que partieron en dos oleadas de otros tantos aviones desde la base aérea de Mozdok. El día 19 de noviembre dos Tu-160 y dos Tu-95Ms lanzaron contra objetivos militares en Siria dieciséis misiles Kh-101 y cinco Kh-555 respectivamente, acompañados de dos nuevas oleadas de doce Tu-22M3. El día 20 de noviembre dos bombarderos Tu-160 realizaron en una misión de largo alcance de más de 13.000 kilómetros de distancia: los bombarderos despegaron de la base Olenegorsk en Olenya, península de Kola, volaron en dirección al Océano Atlántico, cruzaron el Estrecho de Dinamarca, bordearon las Islas Británicas y la Península Ibérica y penetraron en el Mediterráneo por el Estrecho de Gibraltar, donde tomaron la ruta directa hasta Siria, desde donde fueron escoltados por cazas Su-30SM de la VVS con base en Hmeymin para lanzar sus misiles Kh-555 y, posteriormente, continuar a través del espacio aéreo de Irak e Irán –donde fueron escoltados a su vez por cazas F-14 de la IRIAF- con dirección al Mar Caspio y alcanzar definitivamente la base aérea de Engels después de un vuelo de dieciséis horas y veinte minutos. Ese mismo día, otros dos Tu-160 y un Tu-95MS que despegaron desde Engels lanzaron dieciséis misiles furtivos Kh-101  y seis Kh-555 respectivamente. Estos ataques fueron acompañados, como en los días anteriores, por dos nuevas oleadas de bombardeo de doce Tu-22M3 con base en Mozdok. Precisamente, el día 20 de noviembre se produjo una nueva oleada de ataque por parte de barcos de guerra de la Flotilla del Caspio que lanzaron dieciocho misiles 3M-14T contra objetivos militares en las provincias de Alepo, Idlib y Raqqa –el primer empleo en combate real de los misiles de ataque a tierra del sistema Kalibr tuvo lugar el 7 de octubre de 2015 contra objetivos en las mismas provincias sirias- . En el desarrollo de estas misiones de combate de largo alcance, los bombarderos estratégicos de la DA están apoyados por los aviones de repostaje en vuelo Il-78 del 203º Regimiento con base en Ryazan. Es preciso destacar se trata de las primeras misiones de combate real llevadas a cabo por los bombarderos estratégicos Tu-95MS y Tu-160 de la Aviación de Largo Alcance en su historia. En el caso de los Tu-22M3 versiones anteriores ya participaron en operaciones aéreas en las guerras de Afganistán en los años ochenta, en Chechenia en los noventa y en la Guerra de Georgia en el verano de 2008 donde fue derribado uno de ellos de la versión de reconocimiento en servicio en la VVS. Estas misiones de ataque rusas han sido sorprendentes también porque se han empleado misiles que no se habían empleado hasta ahora o que, incluso, se desconocía que estaban en servicio o en producción. Los analistas occidentales conocen estos sistemas de armas y las capacidades por la información de que disponen pero el estado de producción, la entrada en servicio, las cantidades, la disponibilidad, la precisión y la calidad de los mismos solo lo conocen los mandos militares rusos, que, como decimos, han conseguido sorprender a propios y extraños por las implicaciones estratégicas que tiene el despliegue regular de estos sistemas más allá de las fronteras de Rusia.

Misiones de bombardeo del 17 de noviembre de 2015. Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia.

Misiones de bombardeo del 20 de noviembre de 2015. Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia.

Sobre la Aviación de Largo Alcance como componente de las Fuerzas de Disuasión Nuclear de Rusia, véase nuestra entrada LAS FUERZASAÉREAS ESTRATÉGICAS DE RUSIA EN 2012.