Los representantes de las agencias estatales nucleares de Rusia y
Jordania firmaron el 24 de marzo de 2015 el acuerdo intergubernamental para la
construcción de la primera central nuclear jordana, que estará dotada de dos
reactores para la producción de energía eléctrica. Rusia ganó el contrato el
2013 y el acuerdo sobre la ejecución del proyecto entre Rusatom Overseas,
filial internacional de la agencia rusa Rosatom, y la Comisión de la Energía Atómica
jordana se firmó en septiembre de 2014. Está previsto que el primer reactor se
ponga en marcha en 2024 y el segundo en 2026. De esta manera, Rusia se
consolida como el primer proveedor mundial de centrales nucleoeléctricas -veinte reactores contratados y otros cuarenta proyectos en estudio según declaró Sergei Kirienko, Director de Rosatom, en enero de 2014- en un
complicado mercado en el que las potencias occidentales tratan de imponerse a
través del régimen de no proliferación nuclear que se encuentra en franca
decadencia –régimen que, por otra parte, servía perfectamente a los intereses
de las grandes potencias, incluida Rusia, y que la miopía estratégica de los
dirigentes occidentales echó abajo-. Por otra parte, resulta llamativo que en
plenas negociaciones secretas de los Estados Unidos con el gobierno de Teherán para
reconducir el programa nuclear iraní bajo control internacional, Rusia anuncie
la firma del contrato para la construcción de la primera central nuclear
jordana, en pleno corazón de oriente Medio, precisamente en las mismas
fronteras de Israel y donde una de las partes del contrato es un firme aliado
de los Estados Unidos en la región. ¿Cómo puede ser que los Estados Unidos
toleren la injerencia de Rusia de esta manera en una zona donde se juegan sus
intereses vitales? Y, ¿cómo enfrentará el gobierno israelí esta nueva
situación? Porque tan dañino es para la seguridad nacional de Israel la
existencia de plantas nucleares en Irak –destruida en un ataque aéreo en junio
de 1981-, como en Siria –destruida de idéntica manera en septiembre de 2007- o
en Irán, que negocia actualmente con la Administración Obama la supervisión internacional
de su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones económicas y
el cese de la guerra encubierta lleva a cabo por los Estados Unidos e Israel
contra los científicos e instalaciones nucleares. En una etapa de profunda
inestabilidad estratégica que caracteriza a las relaciones internacionales
actuales, las grandes potencias continúan aplicando la política de poder en sus
relaciones mutuas: a una injerencia del Bloque occidental en el extranjero
cercano ruso –es decir, el Cáucaso y Ucrania-, Rusia responde con una
intervención que atenta directamente contra los intereses de seguridad de un
aliado fundamental de los Estados Unidos en Oriente Medio.
LA FUERZA DE ATAQUE NUCLEAR DE LOS ESTADOS UNIDOS
En 2007 y 2008 se
produjeron en el seno de la Fuerzas Aérea americana sendos incidentes con armas
nucleares que pusieron de manifiesto la necesidad de establecer un control
centralizado en el almacenamiento, el transporte y la disponibilidad de dichas
armas con la finalidad de evitar accidentes con consecuencias potencialmente
catastróficas. Una de las conclusiones más importantes de la denominada Comisión Schlesinger, creada
expresamente para analizar dichos incidentes y proponer al Presidente la
adopción de medidas específicas, fue la unificación de los mandos de la Fuerza
Aérea con responsabilidades en las armas nucleares. De este modo, el 28 de
octubre de 2008 el Secretario de la Fuerza Aérea Michael Donley ordenó la
creación del Mando de Ataque Global,
dependiente del Mando Estratégico de los Estados Unidos, con la función de
agrupar el poder nuclear aéreo americano en una única fuerza unificada capaz de
batir cualquier objetivo global y de efectuar operaciones de ataque nuclear en
todo el mundo. El nuevo mando de combate se activó el 7 de agosto de 2009, el 1
de diciembre de 2009 asumió el control de la Fuerza de Misiles Estratégicos con
base en tierra (ICBM) del Mando Aéreo Espacial, el 1 de febrero de 2010 el
control de la fuerza de bombarderos tripulados del Mando Aéreo de Combate y el
1 de septiembre de 2010 adquirió la capacidad operativa plena. En la actualidad
el Mando de Ataque Global se organiza en dos fuerzas aéreas que agrupan la
capacidad de combate nuclear americana, con excepción de los SLBM de la Flota
de Submarinos Estratégicos de la Armada[1].
La fuerza de bombarderos de largo alcance se concentra en la 8ª Fuerza Aérea
compuesta con 57 B-52H y 20 B-2 que disponen de capacidad para transportar ojivas
nucleares B61-7, B61-11 y B83-1 así como misiles de crucero AGM-129 y AGM 158,
y se organiza en la 2ª Ala de Bombardeo en Barksdale, Louisiana (11, 20 y 96
Escuadrones con B-52H), la 5ª Ala de Bombardeo en Minot, Dakota del Norte (63 y
69 Escuadrones con B-52H) y la 509ª Ala de Bombardeo en Whiteman, Missouri (13
y 363 Escuadrones y 394 Escuadrón de Entrenamiento con B-2). Por su parte, la
20ª Fuerza Aérea reúne la Fuerza de ICBM de que disponen los Estados Unidos
dotada con 450 misiles LGM-30G Minuteman III que portan actualmente una única ojiva
nuclear W78 de 335 kilotones o W87 de 300 kilotones, aunque retienen la
capacidad de cargar MIRV según se establece en la Revisión de la Postura Nuclear
de 2010. Por su parte, la 20ª Fuerza Aérea está organizada en tres Alas de
Misiles: la 90ª Ala en Warren, Wyoming con 150 misiles distribuidos en quince
lugares de lanzamiento (319, 320 y 321 Escuadrones), la 91ª Ala en Minot,
Dakota del Norte con 150 misiles en quince lugares de lanzamiento (740, 741 y
742 Escuadrones) y la 341ª Ala en Malstrom, Montana, también con 150 misiles en
quince lugares de lanzamiento (10, 12 y 490 Escuadrones). Esta fuerza de
combate dispone como unidades de apoyo de los 532 y 392 Escuadrones de
Entrenamiento, 328 Escuadrón de Armamento, 526 Ala de Sistemas de ICBM, 576
Escuadrón de Pruebas de Vuelo y 625 Escuadrón de Operaciones Estratégicas. Cuando
el Presidente Obama tomó posesión de su cargo realizó importantes declaraciones
sobre la necesidad de reducir el número y el protagonismo de las armas
nucleares y adoptar las medidas necesarias para lograr un mundo libre de armas
nucleares. En este sentido se pronunciaron los presidentes Medvedev y Obama en
la Declaración conjunta de Praga de 1 de abril de 2009 cuando afirmaron que
para conseguir “la paz y la seguridad en un mundo libre de armas nucleares” es
necesaria una estrategia que reduzca las amenazas. Esto quiere decir que
mientras persistan las amenazas las grandes potencias seguirán manteniendo
potentes arsenales nucleares como garantía última de la seguridad nacional y,
al mismo tiempo, tratarán de impedir por todos los medios que otros países
dispongan de dichas armas en una auténtica estrategia mundial de contraproliferación.
Desde entonces la Administración Obama ha aprobado programas de modernización
que afectan a todos los componentes de la Fuerza de Disuasión Nuclear
incluyendo el desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento y la extensión
operativa y la modernización de todos los tipos de ojivas nucleares y de las
instalaciones encargadas de producirlas –el coste de estos programas hasta el inicio
de la próxima década ha sido evaluado por la Oficina de Presupuestos del
Congreso de los Estados Unidos en 355.000 millones de dólares, es decir, un
incremento de 142.000 millones respecto de las previsiones formuladas por la misma
Administración hace exactamente tres años[2]-.
Es más, en actualización de la estrategia de empleo de armas nucleares de 2013
el Presidente Obama reafirmó la postura vigente de mantener una fuerza de
combate nuclear en estado de alerta. El documento marco que establece la doctrina nuclear y la política de empleo de
armas nucleares de los Estados Unidos es la Revisión de la Postura Nuclear de 6 de abril de 2010 en la que se
establece que “el propósito fundamental de las armas nucleares, que continuará
existiendo como tal, es detener un ataque nuclear contra los Estados Unidos,
nuestros aliados y socios”[3].
El Secretario de Defensa Robert Gates explicó que el término “propósito
fundamental” deja claro que se trata de un arma de último recurso, por tanto,
“los Estados Unidos no usarán ni amenazarán con usar armas nucleares contra un
Estado no nuclear que sea parte del TNP y que se conduzca conforme a las
obligaciones de no proliferación nuclear”. En dicho documento se establece que
los Estados Unidos mantendrán aproximadamente 1.500 cabezas estratégicas
desplegadas en 700 sistemas de lanzamiento, entre misiles estratégicos (ICBM),
misiles lanzables desde submarinos (SLBM) y bombarderos de largo alcance, lo
que se ajusta perfectamente a las previsiones del tratado START de 8 de abril de 2010 en vigor entre las dos grandes
potencias nucleares desde el 5 de febrero de 2011[4].
Conforme a aquella declaración, el plan estratégico de uso de armas nucleares
contempla seis adversarios potenciales: Rusia, China, Corea del Norte, Irán,
Siria y un ataque terrorista en connivencia con un Estado nuclear. El plan de
guerra nuclear, denominado “OPLAN
8010-08. Disuasión Estratégica y Ataque Global” se introdujo en febrero de
2008 y ha sido objeto de varias actualizaciones, y recoge un elenco de planes
de ataque contra los adversarios definidos en la Postura Nuclear pero
focalizados en Rusia y China, que son los adversarios potenciales dotados de
los mayores arsenales estratégicos. Para mantener intactas las capacidades de
guerra nuclear, la Fuerza de ICBM se encuentra inmersa en un programa de
modernización con un presupuesto de más de 8.000 millones de dólares destinado
a extender la vida operativa de los misiles en servicio hasta 2030. Sin
embargo, de forma paralela dicha fuerza se reducirá en los próximos años a 400
misiles operativos y 50 almacenados con la finalidad de ajustarse a las estipulaciones
del Tratado START de abril de 2010[5].
Más adelante se contempla la introducción de un nuevo misil estratégico en un
programa de desarrollo conjunto con la Armada y cuyos requerimientos iniciales
se establecieron el 17 de mayo de 2012[6].
Por su parte, la fuerza de bombarderos B-2 está sometida a un proceso constante
de actualización de capacidades[7],
pero los retrasos en el desarrollo tecnológico del programa Prompt Global Strike[8]
han hecho que el Departamento de Defensa pusiera en marcha como solución
interina el programa LRS-B para
dotarse de una flota de entre ochenta y cien bombarderos tripulados que
sustituyan a los B-52H y B-2 actualmente en servicio, así como el desarrollo de
un nuevo misil de crucero nuclear de largo alcance[9].
El coste del programa LRS-B asciende a 55.000 millones de dólares. En
cualquier caso, la posición de los responsables de la seguridad nacional de
Washington es que, se alcancen o no nuevos acuerdos de reducción de armas
estratégicas con Rusia, los Estados Unidos pueden garantizar su seguridad
nacional con una fuerza de 1.000 a 1.100 armas nucleares estratégicas, esto es,
entre 450 y 550 menos que las previstas en el propio Tratado START[10].
Esto significa que en un sistema global permanentemente inestable los Estados Unidos
siguen considerando las armas nucleares como un elemento clave para disuadir y,
en su caso, detener un ataque contra el territorio nacional o contra sus
aliados.
"Soy Vishnu, destructor de mundos"
"Soy Vishnu, destructor de mundos"
[1] Para este asunto véase Pérez Gil, L.: “La Fuerza de Disuasión Nuclear embarcada de los Estados
Unidos en 2013”, Revista General de
Marina t. 265, noviembre de 2013, pp. 683-688.
[2] Projected costs of US Nuclear Forces, 2014 a 2023. Congressional Budget Office, 20 de
diciembre de 2013, en www.cbo.gov/sites/default/files/cbofiles/attachments/12-19-2013-NuclearForces.pdf Con la información disponible los especialistas consideran que el
mantenimiento de la Fuerza de Disuasión Nuclear costará a los Estados Unidos un
billón de dólares durante los próximos treinta años, así Wolfsthal, J. B., Lewis, J. y Quint, M: The trillion
Dollar Nuclear Triad: US Strategy Nuclear Modernization over the Next Thirty
Years. James Martin Center for Nonprolifertaion Studies, enero de 2014, en http://cns.miis.edu/trillion_dollar_nuclear_triad/
[3] Nuclear Posture
Review Report. Departamento
de Defensa. Washington DC, abril, 2010, p. 16, en http://www.defense.gov/npr/
[4] Véase más extenso en Pérez Gil, L.: «Grandes potencias, estabilidad estratégica y poder nuclear en
el nuevo orden globalizado», en Boletín
de Información del CESEDEN núm. 321, 2011, pp. 147-180
[5] Kristensen, H. y Norris, B.: “US nuclear forces, 2012”, Bulletin of the Atomic Scientists núm.
3, 2012, pp. 84-91, en concreto p. 79 y 80, en http://bos.sagepub.com/content/69/2/77
[6] En Grossman,
E.: “US Air Force approves concept for future ICBM, eyes Navy collaboration”,
Global Security Newswire, 1 de junio de 2012, en http://www.nti.org/gsn/article/us-air-force-approves-concept-future-icbm-eyes-navy-collaboration/
[7] Minard, M.: “Northrop B-2 Spirit: L´Esprit du Secret”, Air Combat núm. 10, 2015, pp. 56-66.
[8] Woolf, A.: Conventional Prompt
Global Strike and long-range ballistic missiles: background and issues.
Congressional Research Service Report, Washington, 10 de enero de 2013, en http://opencrs.com/document/R41464/
[9] En Kristensen, H. y Norris, R.: «Slowing nuclear weapon reductions and endless nuclear weapon
modernizations: A challenge to the NPT», Bulletin
of the Atomic Scientists núm. 4, 2014, pp. 94-107, en http://thebulletin.org/2014/july/slowing-nuclear-weapon-reductions-and-endless-nuclear-weapon-modernizations-challenge-npt7289
[10] Así en Smith, R. J.: Obama Administration embraces major new nuclear weapons cut. Center of Public Integrity, 8 de febrero de 2013, en http://www.publicintegrity.org/2013/02/08/12156/obama-administration-embraces-major-new-nuclear-weapons-cut
LAS FUERZAS DE COHETES ESTRATÉGICOS DE RUSIA EN ESTADO DE ALERTA
El
Comité de Ciencia y Seguridad del Boletín de los Científicos Atómicos,
fundado en 1947, adoptó la decisión de adelantar el Reloj del Juicio Final –el Doomsday
Clock- en 2015 a solo tres minutos para la medianoche. Esta medida solo se
había adoptado en 1950, cuando se produjo la detonación de la primera bomba termonuclear,
y en 1984, en plena Segunda Guerra Fría cuando se interrumpieron todas las
negociaciones de desarme entre las grandes potencias. En 2014 el Reloj se
situaba a cinco minutos para la medianoche y tuvo que ser adelantado porque sus
miembros consideran que los dirigentes de las grandes potencias han fallado en
la adopción de medidas que promuevan la paz mundial y, por tanto, la humanidad
se enfrenta a graves amenazas que ponen en peligro su misma existencia. En
realidad, no sólo no se han realizado esfuerzos sustanciales para la reducción
de las armas nucleares entre los cinco Estados nucleares legales conforme al
Tratado de No Proliferación Nuclear –que son los miembros permanentes del
Consejo de Seguridad-, sino que todas las potencias nucleares están embarcadas
en costosos programas de modernización de sus arsenales nucleares. Por ello, el
Comité del Boletín de los Científicos Atómicos dice que el "régimen
mundial de desarme esta moribundo". El informe termina diciendo que "la
probabilidad de una catástrofe global es muy alta, por lo que es preciso
adoptar lo antes posible acciones destinadas a reducir los riesgos de desastre
total." -texto completo aquí-.
En un contexto internacional global permanentemente inestable las armas
nucleares continuarán siendo un factor importante en la prevención de los
conflictos interestatales, pero también su misma existencia implica un riesgo
cierto de enfrentamiento nuclear directo entre las grandes potencias que se
inicie con un conflicto menor como el de Ucrania. El informe del Comité del
Boletín de los Científicos Atómicos concluye aseverando que "la
probabilidad de una catástrofe global es muy alta, por lo que es preciso
adoptar lo antes posible acciones destinadas a reducir los riesgos de desastre
total". Pues bien, el Mando de las Fuerzas de Cohetes Estratégicos de
Rusia (RVSN) anunció que el 6 de febrero inició el despliegue en patrullas de combate de
sistemas de cohetes móviles Topol, Topol-M y Yars en seis regiones del país -Tver,
Ivanovo, Kirov, Irkustk, Territorio del Altai y Mari-El- y para el día 14 de
febrero se encontraban en estado de alerta más de treinta regimientos de
cohetes estratégicos a lo largo de todo el país. Ante esta situación nos
planteamos: ¿si no funcionan las reglas del equilibrio de poder, podemos
encontrarnos ante una guerra nuclear limitada? La situación actual es
extremadamente preocupante porque para los teóricos del conflicto una guerra nuclear
parcial entre grandes potencias en imposible, una entelequia por irreal. Solo
el pensamiento realista aporta soluciones que no implican el uso de la fuerza,
pero los dirigentes occidentales están obcecados entre las posiciones ideológicas
de los liberales intervencionistas y la responsabilidad de proteger –tan
queridas por los burócratas de Bruselas- y los neoconservadores wilsonianos que
aspiran a imponer la democracia en todo el mundo conforme a las tesis del
excepcionalismo liberal y del fin de la historia.
POLICÍA AÉREA ESPAÑOLA EN EL BÁLTICO
Cada semana de forma
recurrente los medios de comunicación publican informaciones sobre la “interceptación”
de aviones militares rusos en el Mar del Norte, en el océano Atlántico o en el Mar
Báltico. Estas informaciones se prodigan hasta en los medios generalistas
occidentales especialmente desde marzo de 2014 cuando se produjo la
reintegración de la península de Crimea a la Federación Rusa, y forman parte de
la propaganda auspiciada desde la propia la Alianza Atlántica con el anterior
Secretario general Anders Fos Rasmussen a la cabeza. Por ello, en ocasiones se
asemejan más a auténticos “partes de guerra” –diríamos de la “Guerra Fría”-
cuando rayan el disparate como hace pocos días el Daily Telegrah de Londres publicaba que uno de los bombarderos
Tu-95MS, que fue escoltado por cazas Eurofighter de la RAF británica sobre el
océano Atlántico el 29 de enero, portaba una ojiva nuclear…
Regularmente los aviones de combate de la Fuerzas Aeroespaciales rusas (VKS) que se despliegan más allá de sus fronteras son objeto de seguimiento por sus homónimos occidentales, tanto en las fronteras europeas como en Extremo Oriente, con una atención especial a los despliegues estratégicos de los bombarderos de la Aviación de Largo Alcance. En el caso de la misión de dos bombarderos Tu-95MS del pasado día 29 de enero fueron escoltados sucesivamente por aviones de combate noruegos, británicos y franceses (información disponible aquí), pero hay que aclarar que estos encuentros se realizan siempre en espacio aéreo internacional. Como ha declarado reiteradamente el Ministerio de Defensa de Rusia, los vuelos militares se realizan cumpliendo todas las normas internacionales, utilizando el espacio aéreo sobre aguas internacionales y sin injerencias en ningún espacio aéreo ajeno.
Sin embargo, los vuelos en el Mar Báltico son un asunto singular. En primer lugar, se trata de un mar cerrado al que Rusia accede desde dos espacios territoriales que no tienen continuidad física entre ellos, como son las regiones de Leningrado y Kaliningrado, y por tanto las comunicaciones aéreas son importantísimas y los despliegues aéreos entre unidades de ambas zonas continuos. Por otra parte, tienen acceso a dicho mar Estados miembros y no miembros de la Alianza Atlántica, y algunos de ellos carecen de las capacidades técnicas mínimas para ejercer el control efectivo de su espacio aéreo, como es el caso de Lituania, Estonia, Letonia y también Polonia. Tras su ingreso en la Alianza Atlántica estos Estados solicitaron a la Organización que se hiciera cargo de ejercer el control aéreo que no podían realizar por sus propios medios, de modo que se contuviera y controlara la presencia permanente de aeronaves rusas cera de su espacio aéreo. La misión se inició en abril de 2004 con el nombre de Policía Aérea del Báltico que ejercen de forma rotatoria los Estados miembros de la Alianza que disponen de capacidades de despliegue aéreo de combate más allá de sus fronteras en un turno rotatorio cubierto por el resto de las Fuerzas Aéreas de la Organización, entre ellos España. Para ello se realizan patrullas aéreas y misiones de alerta ante amenazas aéreas potenciales que penetren en el espacio aéreo de responsabilidad sin autorización bajo control del Mando de Componente Aéreo de la Alianza con base en Ramstein, Alemania.
En el marco de la misión de Policía Aérea del Báltico el Ejército del Aire español (EdA) desplegó a finales de diciembre cuatro cazas Eurofighter pertenecientes al Ala 11 de Combate de Morón (Sevilla) a la base aérea de Amari, a cuarenta kilómetros al suroeste de Tallín, capital de Estonia, para ejercer las tareas de control aéreo a partir de 1 de enero de 2015 durante un período de cuatro meses. Junto a España mantendrán contingentes aéreos este período Bélgica, Italia y Polonia. El despliegue se realizó el 29 de diciembre con el apoyo de un avión de transporte y repostaje en vuelo Boeing 707 del Grupo 47 de Torrejón de Ardoz. Esta es la segunda vez que el EdA asume la responsabilidad de la misión pues ya en agosto de 2006 se enviaron cazas Mirage F1 del Ala 14 a la base aérea de Zonkai, cerca de Siauliai. Para la preparación de la misión el EdA organizó en el mes de noviembre en el aeródromo militar de Lanzarote los ejercicios de evaluación Silver Week 14 que contaron con la participación de aviones de combate Eurofighter de las Alas 11 de Morón y 14 de Los Llanos, aviones de repostaje en vuelo KC-130 del Ala 31 de Zaragoza y Falcon 20 de guerra electrónica del Grupo 47 de Torrejón de Ardoz.
Véase la nota del Ministerio de Defensa español aquí. Véase también "Excelente resultado del Ala 11 y el Eurofighter en la misión báltica", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 841, marzo de 2015, p. 164; "La misión de policía aérea en el Báltico", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 841, marzo de 2015, pp. 174-175; "El destacamento Ámbar", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 842, abril de 2015, pp. 288-292.
From Russia with love...
Regularmente los aviones de combate de la Fuerzas Aeroespaciales rusas (VKS) que se despliegan más allá de sus fronteras son objeto de seguimiento por sus homónimos occidentales, tanto en las fronteras europeas como en Extremo Oriente, con una atención especial a los despliegues estratégicos de los bombarderos de la Aviación de Largo Alcance. En el caso de la misión de dos bombarderos Tu-95MS del pasado día 29 de enero fueron escoltados sucesivamente por aviones de combate noruegos, británicos y franceses (información disponible aquí), pero hay que aclarar que estos encuentros se realizan siempre en espacio aéreo internacional. Como ha declarado reiteradamente el Ministerio de Defensa de Rusia, los vuelos militares se realizan cumpliendo todas las normas internacionales, utilizando el espacio aéreo sobre aguas internacionales y sin injerencias en ningún espacio aéreo ajeno.
Sin embargo, los vuelos en el Mar Báltico son un asunto singular. En primer lugar, se trata de un mar cerrado al que Rusia accede desde dos espacios territoriales que no tienen continuidad física entre ellos, como son las regiones de Leningrado y Kaliningrado, y por tanto las comunicaciones aéreas son importantísimas y los despliegues aéreos entre unidades de ambas zonas continuos. Por otra parte, tienen acceso a dicho mar Estados miembros y no miembros de la Alianza Atlántica, y algunos de ellos carecen de las capacidades técnicas mínimas para ejercer el control efectivo de su espacio aéreo, como es el caso de Lituania, Estonia, Letonia y también Polonia. Tras su ingreso en la Alianza Atlántica estos Estados solicitaron a la Organización que se hiciera cargo de ejercer el control aéreo que no podían realizar por sus propios medios, de modo que se contuviera y controlara la presencia permanente de aeronaves rusas cera de su espacio aéreo. La misión se inició en abril de 2004 con el nombre de Policía Aérea del Báltico que ejercen de forma rotatoria los Estados miembros de la Alianza que disponen de capacidades de despliegue aéreo de combate más allá de sus fronteras en un turno rotatorio cubierto por el resto de las Fuerzas Aéreas de la Organización, entre ellos España. Para ello se realizan patrullas aéreas y misiones de alerta ante amenazas aéreas potenciales que penetren en el espacio aéreo de responsabilidad sin autorización bajo control del Mando de Componente Aéreo de la Alianza con base en Ramstein, Alemania.
En el marco de la misión de Policía Aérea del Báltico el Ejército del Aire español (EdA) desplegó a finales de diciembre cuatro cazas Eurofighter pertenecientes al Ala 11 de Combate de Morón (Sevilla) a la base aérea de Amari, a cuarenta kilómetros al suroeste de Tallín, capital de Estonia, para ejercer las tareas de control aéreo a partir de 1 de enero de 2015 durante un período de cuatro meses. Junto a España mantendrán contingentes aéreos este período Bélgica, Italia y Polonia. El despliegue se realizó el 29 de diciembre con el apoyo de un avión de transporte y repostaje en vuelo Boeing 707 del Grupo 47 de Torrejón de Ardoz. Esta es la segunda vez que el EdA asume la responsabilidad de la misión pues ya en agosto de 2006 se enviaron cazas Mirage F1 del Ala 14 a la base aérea de Zonkai, cerca de Siauliai. Para la preparación de la misión el EdA organizó en el mes de noviembre en el aeródromo militar de Lanzarote los ejercicios de evaluación Silver Week 14 que contaron con la participación de aviones de combate Eurofighter de las Alas 11 de Morón y 14 de Los Llanos, aviones de repostaje en vuelo KC-130 del Ala 31 de Zaragoza y Falcon 20 de guerra electrónica del Grupo 47 de Torrejón de Ardoz.
Véase la nota del Ministerio de Defensa español aquí. Véase también "Excelente resultado del Ala 11 y el Eurofighter en la misión báltica", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 841, marzo de 2015, p. 164; "La misión de policía aérea en el Báltico", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 841, marzo de 2015, pp. 174-175; "El destacamento Ámbar", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 842, abril de 2015, pp. 288-292.
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"LOS SSBN DE LA MARINA DEL EJÉRCITO POPULAR DE CHINA"
La Marina del Ejército
Popular de Liberación es el componente naval de las Fuerzas Armadas de la
República Popular China. Desde su creación en 1950 hasta hace escasamente una
década desempeñaba un papel secundario en el dispositivo militar chino,
subordinada al Ejército y a la Fuerza Aérea, centros de atención preferente en
cuanto a personal, material y dotación de nuevos equipos y sistemas de armas.
Sin embargo, la expansión comercial china ha implicado el acceso a rutas
comerciales en los cinco continentes, el desarrollo de una marina mercante
pujante, una creciente demanda de suministros energéticos y materias primas
para la industria y, en última instancia, la necesidad de dispones de una
Marina de Guerra que asegure tanto las rutas comerciales como la protección del
tráfico comercial y el flujo continuo de las materias primas y fuentes de
energía. De este modo, la presencia naval china se extiende en la actualidad
hasta el océano Índico, el golfo de Adén, el Mediterráneo e incluso ha hecho
incursiones en el Atlántico Norte.
Pues bien, en el
ensayo que lleva por título “Los SSBN de la Marina del Ejército Popular de
China”, publicado en el número de diciembre de 2014 de la Revista General de Marina
del Ministerio de Defensa español, me ocupo de examinar el estado actual y los
planes futuros de los submarinos portamisiles de la Marina de Guerra China como
un componente de la doctrina de disuasión nuclear de China, tal como se recoge
en el Libro Blanco de la Defensa de 2013.
El ensayo se
estructura en introducción, el entorno estratégico: potencias emergentes y
políticas de contención, La política nuclear y la doctrina militar nuclear, Los
SSBN y cohetes estratégicos embarcados, la Fuerza Nuclear embarcada china en el
futuro y Consideraciones finales. Como apoyo al texto principal se incluyen
cuarenta y seis notas de referencia.
Referencia bibliográfica completa: "Los SSBN de la Marina del Ejército Popular de China", Revista General de Marina (Madrid), t. 267, diciembre de 2014, pp. 929-944. También disponible en la versión web de la RGM.
Referencia bibliográfica completa: "Los SSBN de la Marina del Ejército Popular de China", Revista General de Marina (Madrid), t. 267, diciembre de 2014, pp. 929-944. También disponible en la versión web de la RGM.
LAS POLÍTICAS QUE SIRVEN AL INTERÉS NACIONAL DE ALEMANIA
El Ministro de
Finanzas Wolgang Schäuble anunció el 9 de septiembre del año pasado que el gobierno
alemán no necesitaría emitir deuda en 2015 para financiar el presupuesto federal.
Pues bien, el mismo Schäuble hizo público el 13 de enero que Alemania ha conseguido
cerrar el ejercicio fiscal con equilibrio fiscal, lo que no sucedía
desde el año 1969. Las previsiones del gobierno alemán eran alcanzar el
equilibrio presupuestario en 2015, sin embargo la mejora de los ingresos
fiscales y la reducción de los pagos de la deuda debido a la caída de los tipos de
interés han permitido cerrar 2014 sin tener que emitir nuevas deudas, cuando
las previsiones eran de un exiguo déficit de 6.500 millones de euros. Según los
datos aportados por el Ministerio de Finanzas, la recaudación fiscal aportó
2.600 millones de euros adicionales, además las empresas eléctricas abonaron
en diciembre un pago extraordinario de 2.500 millones que había
impuesto el gobierno federal sobre el combustible nuclear, asunto que había
sido recurrido ante los tribunales de justicia que fallaron en contra de las
eléctricas. Por el lado del gasto quedó 1.000 millones de euros por debajo de
lo presupuestado en 2014 con 295.000 millones de euros, y que ha sido el más
bajo desde el año 2009. Otros datos macroeconómicos ponen de manifiesto la solidez económica del país: el crecimiento del PIB alcanzó en 2014 el 1,5%, las exportaciones crecieron un 3,7% y las inversiones empresariales en bienes de equipo y maquinaria también un 3,7%. Por su parte, el desempleo cayó a un 6,5%, que con 2,8 millones de desempleados se sitúa en la mejor tasa desde el final de la Segunda Guerra Mundial; en consecuencia el consumo doméstico aumentó el 1,1%. Por ello, el presidente de la Oficina Federal de Estadística, Roderich Egeler, puede afirmar que la economía alemana se encuentra "en plena forma".
La fortaleza de la economía alemana en un entorno económico internacional complejo pone de manifiesto el éxito de las políticas de austeridad y de contención del gasto público basadas en los intereses nacionales que han aplicado los sucesivos gobiernos de la canciller Merkel desde antes del inicio de la crisis financiera. Pero también la competencia de la economía europea y la solvencia del euro como moneda común de la Eurozona. Finalmente, demuestra la capacidad de los dirigentes alemanes en el manejo político de la crisis financiera, pues como hemos tenido ocasión de decir en otro lugar, Alemania ha aprovechado la crisis para reforzar la unión política europea –para ello véase nuestro ensayo “La gestión de la crisis financiera por el Directorio europeo”: la carrera hacia la unión política europea”, en Tensiones en Europa. Desafíos para la integración (Bravo Villalobos comp.). Programa de Estudios Europeos/RIL Editores. Santiago de Chile, 2913, pp. 23-40-.
Pues bien, lo que nos planteamos a nivel estratégico es ¿cuándo decidirá el Poder político alemán comenzar a ejercer como poder hegemónico regional más allá del ámbito exclusivamente económico o financiero?
Para ti, que iluminas mis sueños.
La fortaleza de la economía alemana en un entorno económico internacional complejo pone de manifiesto el éxito de las políticas de austeridad y de contención del gasto público basadas en los intereses nacionales que han aplicado los sucesivos gobiernos de la canciller Merkel desde antes del inicio de la crisis financiera. Pero también la competencia de la economía europea y la solvencia del euro como moneda común de la Eurozona. Finalmente, demuestra la capacidad de los dirigentes alemanes en el manejo político de la crisis financiera, pues como hemos tenido ocasión de decir en otro lugar, Alemania ha aprovechado la crisis para reforzar la unión política europea –para ello véase nuestro ensayo “La gestión de la crisis financiera por el Directorio europeo”: la carrera hacia la unión política europea”, en Tensiones en Europa. Desafíos para la integración (Bravo Villalobos comp.). Programa de Estudios Europeos/RIL Editores. Santiago de Chile, 2913, pp. 23-40-.
Pues bien, lo que nos planteamos a nivel estratégico es ¿cuándo decidirá el Poder político alemán comenzar a ejercer como poder hegemónico regional más allá del ámbito exclusivamente económico o financiero?
Para ti, que iluminas mis sueños.
LA DOCTRINA MILITAR DE RUSIA DE DICIEMBRE DE 2014
En
la entrada del mes de septiembre de 2014 titulada REVISIÓN DE LA DOCTRINA MILITAR DE RUSIA dimos cuenta de las informaciones que aseveraban
la inminencia de la aprobación por el Poder Político ruso de una actualización
de la Doctrina Militar vigente de febrero de 2010. Aunque han pasado algo menos
de cinco años desde su aprobación, la elite que dirige la política de seguridad
y de defensa de Rusia considera que se han producido cambios estratégicos de
tal calado que imponen la actualización de los documentos básicos en los que se
plasman sus concepciones de la seguridad nacional. Sin embargo, no se puede hablar
de cambios estratégicos sin más, si no, en concreto de que la concreción de las
previsiones apuntadas en la Doctrina Militar de 2010 en cuanto a la amenaza que
representaba para Rusia la ampliación de la Alianza Atlántica hasta las mismas
fronteras del país, precisamente cuando esa misma élite dirigente consideraba
vigente desde los años noventa un compromiso sobre la prevalencia rusa sobre el
“extranjero cercano”, aquel espacio territorial formado por los Estados exsoviéticos
que forman su área de seguridad más próxima. Aunque esta tesis es contestada
desde Occidente, sin duda, la anuencia de los antiguos dirigentes soviéticos y,
en particular, la aceptación por parte de Gorbachov y Shevarnadze de la unificación
alemana, estuvo condicionada al respeto por parte del Directorio occidental de
ese espacio de seguridad que Rusia considera fundamental para garantizar su propia
seguridad nacional. El documento aprobado por el Consejo de Seguridad de la
Federación Rusa el 19 de diciembre fue adoptado por el Presidente Putin mediante
un decreto presidencial el 26 de diciembre de 2014 -y
cuya versión pública se divulgó a partir del 30 de diciembre- no explicita una
nueva Doctrina Militar, sino que se trata de una actualización del documento de
5 de febrero de 2010 aprobado por el anterior Presidente Medvedev. Como decía el
Presidente Putin en una sesión de trabajo con los mandos superiores de las
Fuerzas Armadas el pasado 19 de diciembre: “nuestra doctrina militar no cambia,
sigue siendo estrictamente defensiva, pero protegeremos de manera consecuente y
firme nuestra seguridad (…) Rusia siempre defenderá sus intereses y su
soberanía, contribuirá a reforzar la estabilidad internacional y abogará por
una seguridad igual para todos los países y pueblos”. Para ello, en el documento
recién aprobado se mantiene la doctrina de la “contención convencional”, esto
es, Rusia dispone de unas “Fuerzas Armadas conceptualmente distintas, capaces
de prevenir incidentes militares con fuerzas de uso general, no con el poder
nuclear”. A continuación se definen los peligros a los que se enfrenta Rusia como
son la expansión de la Alianza Atlántica y la desestabilización de espacios geopolíticos
que son claves para la seguridad nacional, como son la frontera occidental, Asia
central y el Ártico. Precisamente en el nuevo documento se encomienda a las
Fuerzas Armadas la misión de garantizar los intereses en el círculo polar, lo
que justifica la creación de un nuevo Mando Estratégico –véase la entrada RUSIA REFUERZA SU POLÍTICA DE SEGURIDAD Y DEFENSA de
diciembre de 2014-. En el nuevo documento se dice textualmente que “el
incremento del potencial de la OTAN, la ampliación de sus funciones globales y
la aproximación de las infraestructuras militares de los países miembros a las
fronteras de Rusia es uno de los mayores peligros externos”. Como consecuencia
de ello, aparecen como peligros para la seguridad “la desestabilización de la
situación en algunos países, el menoscabo de la seguridad global y regional y
el despliegue de contingentes militares en países limítrofes a Rusia”. En esta
línea también se detalla como un peligro a la integridad territorial las “reclamaciones
territoriales a Rusia y a sus aliados (con referencias concretas a Abjasia y a
Osetia del Sur), así como la injerencia en los asuntos internos”. De hecho, en
el mismo documento se hace referencia a nuevas formas de guerra irrestrictica
como son el uso de las protestas sociales en el interior del país o la manipulación
de los flujos de información, que son “acciones dirigidas al cambio violento
del régimen constitucional, la desestabilización política y social y la desorganización
de la labor de las entidades públicas, de las empresas importantes y de los
organismos militares”. El terrorismo en sus diferentes manifestaciones continúa
siendo un peligro para la seguridad nacional puesto que “las actividades de
grupos terroristas y personas (van) dirigidos a socavar la soberanía, la unidad
y la integridad territorial de la Federación Rusa”. En el ámbito estratégico
aparece una nueva amenaza a la seguridad nacional en el programa de desarrollo americano
Prompt Global Strike, así como las
armas de precisión y el desarrollo de armas hipersónicas convencionales por
potenciales adversarios, sistemas de armas en los que también están trabajando
actualmente los institutos de investigación militar rusos. En cuanto a las
armas nucleares el principio básico de la Doctrina Militar continúa siendo la disuasión,
que se define como “la capacidad de infligir un daño inaceptable a un agresor”,
y que va dirigida a la prevención de un enfrentamiento nuclear a gran escala
con otra potencia nuclear: “la prevención de un conflicto nuclear, así como de
cualquier otro conflicto bélico, es la base de la Doctrina Militar rusa”. En
este sentido, se mantiene la política de empleo de armas nucleares establecida
en el documento anejo a la Doctrina Militar de 2010 “Fundamentos de la Política
Estatal en Materia de Disuasión Nuclear hasta 2020”: Rusia se reserva el
derecho de usar armas nucleares como respuesta a una agresión exterior con
armas de destrucción masiva, o cuando una agresión con armas convencionales
ponga en peligro la existencia misma del Estado. En la reunión con los altos
mandos militares unos días antes de la firma del decreto presidencial de la
Doctrina Militar, el Presidente Putin enfatizó que las armas nucleares “son el
factor más importante para mantener el equilibrio global” y que excluyen la
posibilidad de una agresión a gran escala contra Rusia”. También afirmó la
necesidad de “continuar la modernización de la Aviación de Largo Alcance y la
puesta en servicio operacional de los submarinos portamisiles (de la clase
Borei)”. Por su parte, el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas general
Valeri Gerásimov declaró el 29 de diciembre que “mantener y desarrollar las fuerzas
nucleares estratégicas es sin duda la prioridad principal”. En consecuencia,
las Fuerzas Nucleares Estratégicas recibirán en 2015 más de cincuenta nuevos cohetes
intercontinentales para equipar a cuatro regimientos de las Fuerzas de Cohetes
Estratégicos (RSVN) y a los dos nuevos submarinos portamisiles de la clase
Borei Alexander Nevsky y Vladimir Monomakh.
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