Las Fuerzas Submarinas Estratégicas son uno de los
tres componentes de la fuerza de disuasión nuclear de Rusia, junto con las
Fuerzas de Cohetes Estratégicos y la Aviación de Largo Alcance, aunque son
parte integrante de la Armada rusa. Los tres componentes de las Fuerzas
Estratégicas dependen directamente del Estado Mayor General y han mantenido esa
dependencia directa en la reorganización de las Fuerzas Armadas aprobada en julio
de 2010 por la que se crearon cuatro Mandos Operativos que abarcan todo el
país, desde Kaliningrado hasta el Extremo Oriente ruso.
La capacidad de combate de las Fuerzas Submarinas
Estratégicas se ha reducido drásticamente
desde 1991 pero, en contraste, se ha convertido en una fuerza homogénea,
modernizada y en pleno proceso de renovación con la entrada en servicio de la nueva
generación de submarinos estratégicos (SSBN) de la clase 955 Borei y los nuevos cohetes lanzables
desde submarinos R-30 Bulavá, lo que
ha permitido a la Armada reanudar las patrullas de combate oceánicas de forma
regular.
Las Fuerzas Submarinas Estratégicas están asignadas a las Flotas del Norte y del Pacífico, que disponen cada una de una División de submarinos portamisiles equipadas actualmente con 9 SSBN -que serán 11 a lo largo de 2013 cuando se concrete de una vez la entrada en servicio de las dos primeras unidades de la clase Borei- y con una capacidad de combate combinada de 176 cohetes intercontinentales con 720 cargas nucleares de reentrada múltiple.
Texto completo disponible en: "Las Fuerzas Submarinas Estratégicas de Rusia en 2012", Revista General de Marina (Ministerio de Defensa de España) t.264, enero/febrero de 2013, pp. 37-42, texto completo disponible en
SSBN 955 K-535 Yury Dolgoruky (foto: Armada de Rusia).