LAS ARMAS DE PRECISIÓN, LA RUPTURA DEL EQUILIBRIO ESTRATÉGICO Y EL SISTEMA DE ATAQUE GLOBAL INMEDIATO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Las relaciones internacionales se encuentran sumidas actualmente en un estado de casi descontrol, tanto a nivel geopolítico como en el análisis intelectual de los fenómenos que se están sucediendo de forma cada vez más acelerada. Por un lado, existen actores no estatales que disputan directamente espacios territoriales a los Estados, y no solo en el caso de Estados débiles o fallidos, sino también se enfrentan a potencias regionales o grandes potencias en un nuevo tipo de conflicto bélico que se ha denominado asimétrico. Los casos más patentes son el enfrentamiento global que ha sostenido los Estados Unidos contra Al-Qaeda durante más de una década, las luchas entre Hizbollah y Hamás contra Israel o, más reciente, el enfrentamiento de grandes proporciones entre una coalición internacional liderada por los Estados Unidos y el autoproclamado “Estado Islámico de Irak y Siria” en Oriente Medio. En el conflicto asimétrico el objetivo de los grupos armados no estatales no es derrotar a los ejércitos que se les oponen, lo que es imposible desde un punto de vista militar, sino causarles el mayor número de bajas posible. Para dar respuesta a estos desafíos desde los años noventa del siglo pasado las fuerzas armadas de las grandes potencias se centraron en el desarrollo y obtención de sistemas de combate que les permitieran golpear más rápido, más lejos y con mayor precisión. Estas premisas fundamentaron lo que se dio en llamar la Revolución en los Asuntos Militares, lo que planteó el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld bajo la Administración Bush cuando propuso su enfoque de la Transformación en el Informe de la Comisión homónima en julio de 1998[1], la forma en la que se planificaron más adelante las intervenciones militares en Afganistán (2001) e Irak (2003) y, también, la base de los problemas que han tenido que enfrentar los Estados Unidos en ambos conflictos bélicos[2]. Esta manera de ver el combate implica un cambio en la forma de hacer la guerra puesto que la precisión supone que ya no habrá ninguna necesidad de devastar el territorio enemigo ni de destruir a su población. Como ya adelantaron los Toffler a finales de los ochenta[3] y ha reiterado Friedman[4] recientemente, la clave en la guerra en el siglo XXI será la precisión, y esta visión conceptual se extiende desde el escenario táctico al ámbito estratégico. Es precisamente en este ámbito donde los Estados Unidos están avanzando hacia la obtención de un sistema de ataque estratégico con capacidad para batir cualquier objetivo en el planeta en menos de una hora. Ya en 2003 el Departamento de Defensa encomendó a la Agencia de Desarrollo de Proyectos Avanzados de Investigación de la Defensa (DARPA) y a la Fuerza Aérea el estudio técnico de un sistema de vehículos hipersónicos que operaran desde el territorio continental americano. Esta propuesta se plasmó en dos proyectos comunes en el marco del programa denominado Prompt Global Strike. Las especificaciones técnicas establecían el desarrollo de un sistema hipersónico no tripulado definitivo que alcanzaría una velocidad de 20 mach a grandes altitudes de forma que le permitiría volar 17.000 kilómetros en menos de dos horas transportando una enorme carga de combate de 5.500 kilos[5] -parece que en este punto existía consenso en que la carga de combate fuera convencional y no nuclear, aunque los desarrollos que se iniciaron en Rusia aproximadamente por estas mismas fechas lo hicieron a partir de ojivas nucleares hipersónicas diseñadas para cohetes estratégicos-. El prototipo del primer vehículo hipersónico denominado HTV-1 estaba previsto para septiembre de 2007 pero el proyecto fue cancelado. El segundo vehículo HTV-2 se lanzó el 22 de abril de 2010 desde un cohete Minotaur IV desde la base aérea de Vandenberg en California. Esta arma realizó un vuelo de nueve minutos de duración que fue seguido por ingenieros de los distintos departamentos implicados en el programa –la NASA, el Centro de Sistemas de Misiles y del Espacio, el Laboratorio Nacional de Sandia, el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea- y de Lockheed Martin. Según informó un portavoz de la DARPA en noviembre de 2010, el HTV-2 se perdió en vuelo sobre el océano debido a un fallo en el software de la misión[6]. Un segundo prototipo del HTV-2 voló el 11 de agosto de 2011 y también se perdió tras un vuelo de similares características[7]. Estos fallos determinaron la ralentización del programa que se vio afectado también por las restricciones presupuestarias que impuso al Departamento de Defensa la Administración Obama. Por su parte, el vehículo HTV-3X fue cancelado en octubre de 2008 al no disponer de fondos presupuestarios adicionales[8]. De forma paralela, desde 1999 la NASA también había estado trabajando en vehículos espaciales no tripulados, estudios que se plasmaron en el desarrollo de un avión espacial denominado X-37B destinado a probar nuevas tecnologías en vuelo durante su estancia en órbita y de reingreso en la atmósfera. El programa fue transferido en 2004 al Departamento de Defensa –en paralelo con el inicio del programa Prompt Global Strike- y actualmente sabemos por fuentes abiertas que desde entonces se han realizado al menos tres misiones de larga duración en 2010, 2011 y 2012[9]. Sin embargo, el desarrollo de armas espaciales hipersónicas todavía se encuentra en fase inicial y hasta que se dispongan de las tecnologías necesarias pasará bastante tiempo. Por ello, el Departamento de Defensa ha puesto en marcha el programa LRS-B como solución interina con la finalidad de dotarse de una flota de entre ochenta y cien bombarderos tripulados de largo alcance que sustituyan a los B-52H, B-1B y B-2 actualmente en servicio con una partida presupuestaria inicial de 300 millones dólares en 2013 y 6.300 millones hasta 2017 para la fase de desarrollo –precisamente lo mismo que anunció Rusia con el programa PAK-DA-[10]. Pero no hay que perder de vista una cuestión fundamental que puede llegar a alterar el equilibrio estratégico: las potencias emergentes también realizan fuertes inversiones en programas espaciales, lo que ha dado lugar a que se hable de una segunda carrera espacial[11], y China en concreto también ha estado trabajando en un vehículo hipersónico no tripulado denominado Wu-14. En este sentido, no se deben obviar las declaraciones el Comandante de las Tropas Espaciales de Rusia el 27 de septiembre de 2007 cuando enfatizó que “si alguna nación coloca armas en el espacio, también habrá armas de respuesta”[12]. Pero como ocurrió en 1945 con la posesión de las armas atómicas, el desarrollo de vehículos hipersónicos y sistemas espaciales no tripulados dotará a los Estados Unidos de la capacidad para batir cualquier instalación militar, de mando y control o industrial en cualquier parte del mundo en todo momento, así como la posibilidad de realizar ataques preventivos sin posibilidad de respuesta por parte del adversario, salvo en el caso de Rusia que dispone de capacidad de represalia masiva con sus Fuerzas de Disuasión Nuclear


[1] Davis, P.: Military Transformation? Which Transformation, and What Lies Ahead? RAND Corporation. Santa Mónica, 2010, en: http://www.rand.org/pubs/reprints/RP1413
[2] Véase Biddle, S.: Afghanistan and the Future of Warfare: Implications for Army and Defense Policy. US Army Strategic Studies Institute. Carlisle, 2004; Kaplan, L. y Kristol, W.: The War over Iraq. Saddam´s tyranny and America´s mission. Encounter Book. San Francisco, 2003
[3] Las guerras del futuro. Plaza y Janés. Barcelona, 1994 (trad.de War and anti-War: Survival at the dawn of the 21st Century. Little Brown. Boston, 1993).
[4] Los próximos cien años. Ediciones Destino. Barcelona, 2010 (trad. de The Next 100 Years. A forecast for the 21st Century. Random House. Nueva York, 2010).
[5] “Propulsion, materials tests successes put positive spin on Falcon prospect”, Aviation Week and Space Technology, 22 de julio, 2007, en http://www.globalspec.com/reference/15449/121073/propulsion-materialstest-successes-put-positive-spin-on-falcon-prospects
[6] “Pentagon to test 2nd near-space strike craft”, The Washington Times, 25 de diciembre, 2010, en http://www.washingtontimes.com/news/2010/nov/25/pentagon-to-test-2nd-near-space-strike-craft/
[7] DARPA loses contact with HTV-2”, Flight Global, 11 de agosto, 2011, en http://www.flightglobal.com/news/articles/darpa-loses-contact-with-htv-2-360647/
[8] Así se indica en Woolf, A.: Conventional Prompt Global Strike and long-range ballistic missiles: background and issues. Congressional Research Service Report. Washington, 10 de enero, 2013, en https://opencrs.com/document/R41464/
[9]400 días de misión secreta de un avión espacial de EE.UU.”, Infoespacial, Madrid, 2 de febrero, 2014, en http://www.infoespacial.com/?noticia=400-dias-demision-secreta-de-un-avion-espacial-de-eeuu
[10] Dorr, R.: “New USAF chief faces hardware challenges”, Combat Aircraft, núm. 8, 2012, pp. 38-39.
[11] Así entre otros Gaillard-Sborowsky, F. et al.: Analyse comparée de la stratégie spatiale des pays émergents: Brésil, Inde, Chine. Étude de l´IRSEM 15. IRSEM. París, 2012, en http://www.defense.gouv.fr/content/download/165789/1779553/fi le/Etude15-2012.pdf>; Hoey, M. y Johnson-Freese, J.: “Militarizing Space with U.S. help”, Foreign Policy Focus, 2010, en http://fpif.org/india_militarizing_space_with_us_help/
[12]Rusia dará respuesta adecuada a las armas en el espacio extraterrestre”, Ria-Novosti, Moscú, 27 de septiembre de 2007, en http://sp.ria.ru/news/20070927/81270810.html

EL EJÉRCITO DEL AIRE ESPAÑOL TAMBIEN SUSPIRA POR EL A-330MRTT

En la entrada de julio de 2013 titulada LA RENOVACIÓN DE LAS CAPACIDADES DE PROYECCIÓN ESTRATÉGICA DEL ARMÉE DE L´AIR indicamos que el Ejército del Aire francés suspiraba por el avión europeo de transporte estratégico y repostaje en vuelo Airbus A-330MRTT para sustituir a los vetustos C-135FR de las Fuerzas Aéreas Estratégicas en la vital función de repostaje en vuelo de los cazabombarderos de ataque nuclear. Estas aspiraciones se han visto colmadas por la autorización del gobierno francés anunciada el 20 de noviembre de 2014 ver aquí de proceder a la compra de 12 aviones que serán configurados al modelo Multi Role Tanker Transport (MRTT) en la factoría de Airbus Defence and Space en Getafe (Madrid). En esta factoría, precisamente, se halla aparcado pendiente de venta el prototipo que resultó ganador en el programa para el nuevo avión de repostaje en vuelo y de la USAF y que, por consideraciones de política interna, la Administración Obama anuló, otorgando el contrato por 179 aviones KC-46 a Boeing ver aquí. Pues debido a una serie de incidentes técnicos casi seguidos entre 2013 y primeros de 2014 el Ministro de Defensa Morenés dio instrucciones el 24 de marzo de 2014 al Jefe del Estado Mayor del Aire para que elaborase un plan de renovación de la flota de aviones de transporte estratégico que pusiese el énfasis en las necesidades operativas del Ejército del Aire (EdA) en cuanto a reabastecimiento en vuelo, transporte de personal militar y material y, de forma secundaria, en el transporte de las altas autoridades del Estado en sus desplazamientos al extranjero. Actualmente, el EdA dispone de cuatro B-707 adquiridos en 1988 y 1989 en el Grupo 47 ver aquí dedicados a transporte y repostaje en vuelo y cinco Falcon 900B y dos A-310 en el Grupo 45 ver aquí adquiridos a  partir de 1988 y en 2003 respectivamente para misiones VIP, ambos con base en Torrejón de Ardoz (Madrid). Hay que destacar que los B-707, que se encuentran al límite de su vida operativa, fueron empleados extensamente durante la guerra en Libia en 2011 para apoyar el despliegue de cazas españoles y aliados desde la base aérea de Decimomanu (Cerdeña). Para reemplazarlos el EdA aspira a adquirir tres A-330MRTT destinados a transporte y reabastecimiento en vuelo, pero que también servirían para realizar misiones de transporte de la Familia Real y del Gobierno -también se realiza el traslado puntual de personal de Naciones Unidas por un acuerdo bilateral entre España y la ONU-. Para esta función también se está estudiando la sustitución de los Falcon 900B por un avión ejecutivo con capacidad para volar 10.000 kilómetros sin escala (un vuelo Madrid-Buenos Aires). En declaraciones recientes el Ministro de Defensa afirmó que los fondos no deberían provenir del Ministerio de Defensa –que realmente no tienen con qué afrontar los pagos que supone dicha renovación de la flota de aviones transporte-, sino de otros Departamentos ya que desarrollan misiones a favor de la acción del Estado en su conjunto; como si la Defensa no lo fuera así en si misma. Por otra parte, hay que indicar que dentro de los Programa Prioritarios de Armamento que heredó el gobierno actual se encuentra la adquisición al consorcio europeo Airbus de 27 aviones de transporte militar A400M que también disponen de capacidad de reabastecimiento en vuelo ver aquí, aunque el gobierno tiene la intención de vender a un tercer cliente al menos 13 aviones para poder financiar parcialmente la compra de la flota española y así cumplir los compromisos adquiridos con los socios del programa (véase en este punto Martínez Ruiz, A.: "El nuevo escenario de la industria de defensa", Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 842, abril 2015, pp. 272-279, y las referencias allí citadas). Como vemos, de nuevo, el gobierno español se hace trampas jugando al solitario… y, de camino, pone en peligro la operatividad de la Fuerzas Armadas en el exterior y, en consecuencia, la seguridad nacional
Sobre el accidente del A400M el 9 de mayo de 2015, véase la entrada SE CAE UN A400M EN SEVILLA.

ESTADO DE LOS ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS A MARZO DE 2015

Conforme a las obligaciones de información que les impone a ambas partes el Tratado de Armas Estratégicas de 8 de abril de 2010, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha hecho públicos los números de las tres variables principales de los arsenales nucleares que se comprometieron a reducir en un período de siete años, aunque la vigencia del tratado sea de diez años[1]. De este modo, a 1 de marzo de 2015 los Estados Unidos tenían operativas 1.597 cabezas nucleares en 785 sistemas de lanzamiento estratégicos desplegados entre cohetes balísticos basados en tierra (ICBM), cohetes embarcados en submarinos portamisiles (SLBM) y bombarderos de largo alcance, que son lo que limita precisamente el tratado START, para un conjunto de 898 sistemas desplegados y no desplegados. Por su parte, Rusia mantiene 1.582 ojivas nucleares estratégicas en 515 sistemas de lanzamiento y un total de 890 entre desplegados y no desplegados[2]. Aunque con variaciones puntuales en función de las fechas de observación y de los picos que pueden provocar la entrada en servicio o la retirada a los astilleros para reparaciones o modernización de uno u otro submarinos portamisiles –en el caso de los Estados Unidos son 24 cohetes por submarino y en el caso de Rusia 16 SLBM- estos números se acercan puntualmente a los que se acordaron en abril de 2010: un máximo de 1.500 ojivas nucleares para 700 sistemas operativos entre ICBM, SLBM y bombarderos y 800 sistemas entre desplegados y no desplegados. La comparativa con el semestre anterior está disponible en la entrada LOS ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS A SEPTIEMBRE DE 2014.



[1] El texto del Tratado así como el protocolo anexo se puede consultar en la versión en inglés en: https://www.whitehouse.gov/blog/2010/04/08/new-start-treaty-and-protocol
[2] Estos datos se pueden consultar en la web del Departamento de Estado: http://www.state.gov/t/avc/rls/240062.htm

LOS PASOS HACIA LA INDEPENDENCIA ESTRATEGICA EUROPEA

El 27 de marzo de 2015 la Agencia Espacial Europea puso en órbita dos nuevos satélites del sistema de navegación espacial Galileo que complementan a los dos satélites que se inicialmente se perdieron en el lanzamiento anterior, pero que al menos uno de ellos ha sido reposicionado recientemente en su órbita correcta[1]. De nuevo, ha sido un lanzador ruso Soyuz 2.1b que despegó de la base espacial de Kourou, en la Guayana francesa, el encargado de llevar al espacio los satélites europeos construidos por OHB de Bremen, curiosa manera de entender el régimen de sanciones aprobado por el Consejo en julio de 2014 y ampliado en septiembre siguiente como consecuencia de la injerencia rusa en la guerra civil ucraniana. Pero, en esto tampoco los dirigentes europeos desmerecen la falta de coherencia político-estratégica de la que hace gala la Administración Obama en sus relaciones con Rusia. La puesta en servicio de la constelación de satélites Galileo, de la que dimos cuenta en la entrada del mes de noviembre LA INDEPENDENCIA ESTRATEGICA EUROPEA, garantizará a Europa una independencia estratégica de la que ahora mismo carece y, junto con la creación del mando de Transporte Aéreo Europeo y la entrada en servicio del avión de transporte militar A400M en las fuerzas aéreas de los principales Estados de la Unión Europea[2], pone de manifiesto que por fin se están dando los pasos necesarios para que Europa pueda adoptar sus propias decisiones estratégicas. Especialmente cuando los Estados Unidos carecen en la actualidad de un Kissinger, un Kennan y, sobre todo, de un JFK que sean capaces de tomar decisiones que impongan por encima de la conveniencia política puntual un régimen implícito basado en los principios generales del Derecho de los Estados civilizados –es decir, de las potencias occidentales- para el mantenimiento de la estructura internacional. Y esta capacidad de decidir de forma autónoma se torna imperiosa porque pronto se requerirá una entente cordial entre las grandes potencias que implicará un cambio profundo en el sistema internacional actual. Por eso, se equivocan los dirigentes de Washington, de Bruselas y de las disminuidas capitales europeas al enfrentarse con Rusia en su propio espacio de seguridad cuando el verdadero adversario de Eurasia y de los Estados Unidos no es otro que China. Una China que se autoproclama comunista, engrandecida por décadas de crecimiento económico al amparo de la globalización económica internacional y que actualmente trata de socavar la hegemonía occidental en todos los espacios de poder, pero preferentemente en la lucha por los recursos a escala mundial.



[1] “El programa europeo Galileo ya cuenta con ocho satélites de navegación en órbita”, Infoespacial.com, 30 de marzo de 2015, en http://www.infoespacial.com/?noticia=el-programa-europeo-galileo-ya-cuenta-con-8-satelites-de-navegacion-en-orbita
[2] Villalba Jiménez, A.: “Entrada en servicio del A400M”, Revista de Aeronáutica y Astronáutica núm. 840, enero/febrero de 2015, pp. 86-91.

¡CÓMO HACER AMIGOS!

Los representantes de las agencias estatales nucleares de Rusia y Jordania firmaron el 24 de marzo de 2015 el acuerdo intergubernamental para la construcción de la primera central nuclear jordana, que estará dotada de dos reactores para la producción de energía eléctrica. Rusia ganó el contrato el 2013 y el acuerdo sobre la ejecución del proyecto entre Rusatom Overseas, filial internacional de la agencia rusa Rosatom, y la Comisión de la Energía Atómica jordana se firmó en septiembre de 2014. Está previsto que el primer reactor se ponga en marcha en 2024 y el segundo en 2026. De esta manera, Rusia se consolida como el primer proveedor mundial de centrales nucleoeléctricas -veinte reactores contratados y otros cuarenta proyectos en estudio según declaró Sergei Kirienko, Director de Rosatom, en enero de 2014- en un complicado mercado en el que las potencias occidentales tratan de imponerse a través del régimen de no proliferación nuclear que se encuentra en franca decadencia –régimen que, por otra parte, servía perfectamente a los intereses de las grandes potencias, incluida Rusia, y que la miopía estratégica de los dirigentes occidentales echó abajo-. Por otra parte, resulta llamativo que en plenas negociaciones secretas de los Estados Unidos con el gobierno de Teherán para reconducir el programa nuclear iraní bajo control internacional, Rusia anuncie la firma del contrato para la construcción de la primera central nuclear jordana, en pleno corazón de oriente Medio, precisamente en las mismas fronteras de Israel y donde una de las partes del contrato es un firme aliado de los Estados Unidos en la región. ¿Cómo puede ser que los Estados Unidos toleren la injerencia de Rusia de esta manera en una zona donde se juegan sus intereses vitales? Y, ¿cómo enfrentará el gobierno israelí esta nueva situación? Porque tan dañino es para la seguridad nacional de Israel la existencia de plantas nucleares en Irak –destruida en un ataque aéreo en junio de 1981-, como en Siria –destruida de idéntica manera en septiembre de 2007- o en Irán, que negocia actualmente con la Administración Obama la supervisión internacional de su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones económicas y el cese de la guerra encubierta lleva a cabo por los Estados Unidos e Israel contra los científicos e instalaciones nucleares. En una etapa de profunda inestabilidad estratégica que caracteriza a las relaciones internacionales actuales, las grandes potencias continúan aplicando la política de poder en sus relaciones mutuas: a una injerencia del Bloque occidental en el extranjero cercano ruso –es decir, el Cáucaso y Ucrania-, Rusia responde con una intervención que atenta directamente contra los intereses de seguridad de un aliado fundamental de los Estados Unidos en Oriente Medio.  

LA FUERZA DE ATAQUE NUCLEAR DE LOS ESTADOS UNIDOS

En 2007 y 2008 se produjeron en el seno de la Fuerzas Aérea americana sendos incidentes con armas nucleares que pusieron de manifiesto la necesidad de establecer un control centralizado en el almacenamiento, el transporte y la disponibilidad de dichas armas con la finalidad de evitar accidentes con consecuencias potencialmente catastróficas. Una de las conclusiones más importantes de la denominada Comisión Schlesinger, creada expresamente para analizar dichos incidentes y proponer al Presidente la adopción de medidas específicas, fue la unificación de los mandos de la Fuerza Aérea con responsabilidades en las armas nucleares. De este modo, el 28 de octubre de 2008 el Secretario de la Fuerza Aérea Michael Donley ordenó la creación del Mando de Ataque Global, dependiente del Mando Estratégico de los Estados Unidos, con la función de agrupar el poder nuclear aéreo americano en una única fuerza unificada capaz de batir cualquier objetivo global y de efectuar operaciones de ataque nuclear en todo el mundo. El nuevo mando de combate se activó el 7 de agosto de 2009, el 1 de diciembre de 2009 asumió el control de la Fuerza de Misiles Estratégicos con base en tierra (ICBM) del Mando Aéreo Espacial, el 1 de febrero de 2010 el control de la fuerza de bombarderos tripulados del Mando Aéreo de Combate y el 1 de septiembre de 2010 adquirió la capacidad operativa plena. En la actualidad el Mando de Ataque Global se organiza en dos fuerzas aéreas que agrupan la capacidad de combate nuclear americana, con excepción de los SLBM de la Flota de Submarinos Estratégicos de la Armada[1]. La fuerza de bombarderos de largo alcance se concentra en la 8ª Fuerza Aérea compuesta con 57 B-52H y 20 B-2 que disponen de capacidad para transportar ojivas nucleares B61-7, B61-11 y B83-1 así como misiles de crucero AGM-129 y AGM 158, y se organiza en la 2ª Ala de Bombardeo en Barksdale, Louisiana (11, 20 y 96 Escuadrones con B-52H), la 5ª Ala de Bombardeo en Minot, Dakota del Norte (63 y 69 Escuadrones con B-52H) y la 509ª Ala de Bombardeo en Whiteman, Missouri (13 y 363 Escuadrones y 394 Escuadrón de Entrenamiento con B-2). Por su parte, la 20ª Fuerza Aérea reúne la Fuerza de ICBM de que disponen los Estados Unidos dotada con 450 misiles LGM-30G Minuteman III que portan actualmente una única ojiva nuclear W78 de 335 kilotones o W87 de 300 kilotones, aunque retienen la capacidad de cargar MIRV según se establece en la Revisión de la Postura Nuclear de 2010. Por su parte, la 20ª Fuerza Aérea está organizada en tres Alas de Misiles: la 90ª Ala en Warren, Wyoming con 150 misiles distribuidos en quince lugares de lanzamiento (319, 320 y 321 Escuadrones), la 91ª Ala en Minot, Dakota del Norte con 150 misiles en quince lugares de lanzamiento (740, 741 y 742 Escuadrones) y la 341ª Ala en Malstrom, Montana, también con 150 misiles en quince lugares de lanzamiento (10, 12 y 490 Escuadrones). Esta fuerza de combate dispone como unidades de apoyo de los 532 y 392 Escuadrones de Entrenamiento, 328 Escuadrón de Armamento, 526 Ala de Sistemas de ICBM, 576 Escuadrón de Pruebas de Vuelo y 625 Escuadrón de Operaciones Estratégicas. Cuando el Presidente Obama tomó posesión de su cargo realizó importantes declaraciones sobre la necesidad de reducir el número y el protagonismo de las armas nucleares y adoptar las medidas necesarias para lograr un mundo libre de armas nucleares. En este sentido se pronunciaron los presidentes Medvedev y Obama en la Declaración conjunta de Praga de 1 de abril de 2009 cuando afirmaron que para conseguir “la paz y la seguridad en un mundo libre de armas nucleares” es necesaria una estrategia que reduzca las amenazas. Esto quiere decir que mientras persistan las amenazas las grandes potencias seguirán manteniendo potentes arsenales nucleares como garantía última de la seguridad nacional y, al mismo tiempo, tratarán de impedir por todos los medios que otros países dispongan de dichas armas en una auténtica estrategia mundial de contraproliferación. Desde entonces la Administración Obama ha aprobado programas de modernización que afectan a todos los componentes de la Fuerza de Disuasión Nuclear incluyendo el desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento y la extensión operativa y la modernización de todos los tipos de ojivas nucleares y de las instalaciones encargadas de producirlas –el coste de estos programas hasta el inicio de la próxima década ha sido evaluado por la Oficina de Presupuestos del Congreso de los Estados Unidos en 355.000 millones de dólares, es decir, un incremento de 142.000 millones respecto de las previsiones formuladas por la misma Administración hace exactamente tres años[2]-. Es más, en actualización de la estrategia de empleo de armas nucleares de 2013 el Presidente Obama reafirmó la postura vigente de mantener una fuerza de combate nuclear en estado de alerta. El documento marco que establece la doctrina nuclear y la política de empleo de armas nucleares de los Estados Unidos es la Revisión de la Postura Nuclear de 6 de abril de 2010 en la que se establece que “el propósito fundamental de las armas nucleares, que continuará existiendo como tal, es detener un ataque nuclear contra los Estados Unidos, nuestros aliados y socios”[3]. El Secretario de Defensa Robert Gates explicó que el término “propósito fundamental” deja claro que se trata de un arma de último recurso, por tanto, “los Estados Unidos no usarán ni amenazarán con usar armas nucleares contra un Estado no nuclear que sea parte del TNP y que se conduzca conforme a las obligaciones de no proliferación nuclear”. En dicho documento se establece que los Estados Unidos mantendrán aproximadamente 1.500 cabezas estratégicas desplegadas en 700 sistemas de lanzamiento, entre misiles estratégicos (ICBM), misiles lanzables desde submarinos (SLBM) y bombarderos de largo alcance, lo que se ajusta perfectamente a las previsiones del tratado START de 8 de abril de 2010 en vigor entre las dos grandes potencias nucleares desde el 5 de febrero de 2011[4]. Conforme a aquella declaración, el plan estratégico de uso de armas nucleares contempla seis adversarios potenciales: Rusia, China, Corea del Norte, Irán, Siria y un ataque terrorista en connivencia con un Estado nuclear. El plan de guerra nuclear, denominado “OPLAN 8010-08. Disuasión Estratégica y Ataque Global” se introdujo en febrero de 2008 y ha sido objeto de varias actualizaciones, y recoge un elenco de planes de ataque contra los adversarios definidos en la Postura Nuclear pero focalizados en Rusia y China, que son los adversarios potenciales dotados de los mayores arsenales estratégicos. Para mantener intactas las capacidades de guerra nuclear, la Fuerza de ICBM se encuentra inmersa en un programa de modernización con un presupuesto de más de 8.000 millones de dólares destinado a extender la vida operativa de los misiles en servicio hasta 2030. Sin embargo, de forma paralela dicha fuerza se reducirá en los próximos años a 400 misiles operativos y 50 almacenados con la finalidad de ajustarse a las estipulaciones del Tratado START de abril de 2010[5]. Más adelante se contempla la introducción de un nuevo misil estratégico en un programa de desarrollo conjunto con la Armada y cuyos requerimientos iniciales se establecieron el 17 de mayo de 2012[6]. Por su parte, la fuerza de bombarderos B-2 está sometida a un proceso constante de actualización de capacidades[7], pero los retrasos en el desarrollo tecnológico del programa Prompt Global Strike[8] han hecho que el Departamento de Defensa pusiera en marcha como solución interina el programa LRS-B para dotarse de una flota de entre ochenta y cien bombarderos tripulados que sustituyan a los B-52H y B-2 actualmente en servicio, así como el desarrollo de un nuevo misil de crucero nuclear de largo alcance[9]. El coste del programa LRS-B asciende a 55.000 millones de dólares. En cualquier caso, la posición de los responsables de la seguridad nacional de Washington es que, se alcancen o no nuevos acuerdos de reducción de armas estratégicas con Rusia, los Estados Unidos pueden garantizar su seguridad nacional con una fuerza de 1.000 a 1.100 armas nucleares estratégicas, esto es, entre 450 y 550 menos que las previstas en el propio Tratado START[10]. Esto significa que en un sistema global permanentemente inestable los Estados Unidos siguen considerando las armas nucleares como un elemento clave para disuadir y, en su caso, detener un ataque contra el territorio nacional o contra sus aliados.

"Soy Vishnu, destructor de mundos"


[1] Para este asunto véase Pérez Gil, L.: “La Fuerza de Disuasión Nuclear embarcada de los Estados Unidos en 2013”, Revista General de Marina t. 265, noviembre de 2013, pp. 683-688.
[2] Projected costs of US Nuclear Forces, 2014 a 2023. Congressional Budget Office, 20 de diciembre de 2013, en www.cbo.gov/sites/default/files/cbofiles/attachments/12-19-2013-NuclearForces.pdf Con la información disponible los especialistas consideran que el mantenimiento de la Fuerza de Disuasión Nuclear costará a los Estados Unidos un billón de dólares durante los próximos treinta años, así Wolfsthal, J. B., Lewis, J. y Quint, M: The trillion Dollar Nuclear Triad: US Strategy Nuclear Modernization over the Next Thirty Years. James Martin Center for Nonprolifertaion Studies, enero de 2014, en http://cns.miis.edu/trillion_dollar_nuclear_triad/
[3] Nuclear Posture Review Report. Departamento de Defensa. Washington DC, abril, 2010, p. 16, en http://www.defense.gov/npr/
[4] Véase más extenso en Pérez Gil, L.: «Grandes potencias, estabilidad estratégica y poder nuclear en el nuevo orden globalizado», en Boletín de Información del CESEDEN núm. 321, 2011, pp. 147-180
[5] Kristensen, H. y Norris, B.: “US nuclear forces, 2012”, Bulletin of the Atomic Scientists núm. 3, 2012, pp. 84-91, en concreto p. 79 y 80, en http://bos.sagepub.com/content/69/2/77
[6] En Grossman, E.: “US Air Force approves concept for future ICBM, eyes Navy collaboration”, Global Security Newswire, 1 de junio de 2012, en http://www.nti.org/gsn/article/us-air-force-approves-concept-future-icbm-eyes-navy-collaboration/  
[7] Minard, M.: “Northrop B-2 Spirit: L´Esprit du Secret”, Air Combat núm. 10, 2015, pp. 56-66.
[8] Woolf, A.: Conventional Prompt Global Strike and long-range ballistic missiles: background and issues. Congressional Research Service Report, Washington, 10 de enero de 2013, en http://opencrs.com/document/R41464/
[9] En Kristensen, H. y Norris, R.: «Slowing nuclear weapon reductions and endless nuclear weapon modernizations: A challenge to the NPT», Bulletin of the Atomic Scientists núm. 4, 2014, pp. 94-107, en http://thebulletin.org/2014/july/slowing-nuclear-weapon-reductions-and-endless-nuclear-weapon-modernizations-challenge-npt7289
[10] Así en Smith, R. J.: Obama Administration embraces major new nuclear weapons cut. Center of Public Integrity, 8 de febrero de 2013, en http://www.publicintegrity.org/2013/02/08/12156/obama-administration-embraces-major-new-nuclear-weapons-cut

LAS FUERZAS DE COHETES ESTRATÉGICOS DE RUSIA EN ESTADO DE ALERTA

El Comité de Ciencia y Seguridad del Boletín de los Científicos Atómicos, fundado en 1947, adoptó la decisión de adelantar el Reloj del Juicio Final –el Doomsday Clock- en 2015 a solo tres minutos para la medianoche. Esta medida solo se había adoptado en 1950, cuando se produjo la detonación de la primera bomba termonuclear, y en 1984, en plena Segunda Guerra Fría cuando se interrumpieron todas las negociaciones de desarme entre las grandes potencias. En 2014 el Reloj se situaba a cinco minutos para la medianoche y tuvo que ser adelantado porque sus miembros consideran que los dirigentes de las grandes potencias han fallado en la adopción de medidas que promuevan la paz mundial y, por tanto, la humanidad se enfrenta a graves amenazas que ponen en peligro su misma existencia. En realidad, no sólo no se han realizado esfuerzos sustanciales para la reducción de las armas nucleares entre los cinco Estados nucleares legales conforme al Tratado de No Proliferación Nuclear –que son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad-, sino que todas las potencias nucleares están embarcadas en costosos programas de modernización de sus arsenales nucleares. Por ello, el Comité del Boletín de los Científicos Atómicos dice que el "régimen mundial de desarme esta moribundo". El informe termina diciendo que "la probabilidad de una catástrofe global es muy alta, por lo que es preciso adoptar lo antes posible acciones destinadas a reducir los riesgos de desastre total." -texto completo aquí-. En un contexto internacional global permanentemente inestable las armas nucleares continuarán siendo un factor importante en la prevención de los conflictos interestatales, pero también su misma existencia implica un riesgo cierto de enfrentamiento nuclear directo entre las grandes potencias que se inicie con un conflicto menor como el de Ucrania. El informe del Comité del Boletín de los Científicos Atómicos concluye aseverando que "la probabilidad de una catástrofe global es muy alta, por lo que es preciso adoptar lo antes posible acciones destinadas a reducir los riesgos de desastre total". Pues bien, el Mando de las Fuerzas de Cohetes Estratégicos de Rusia (RVSN) anunció que el 6 de febrero inició el despliegue en patrullas de combate de sistemas de cohetes móviles Topol, Topol-M y Yars en seis regiones del país -Tver, Ivanovo, Kirov, Irkustk, Territorio del Altai y Mari-El- y para el día 14 de febrero se encontraban en estado de alerta más de treinta regimientos de cohetes estratégicos a lo largo de todo el país. Ante esta situación nos planteamos: ¿si no funcionan las reglas del equilibrio de poder, podemos encontrarnos ante una guerra nuclear limitada? La situación actual es extremadamente preocupante porque para los teóricos del conflicto una guerra nuclear parcial entre grandes potencias en imposible, una entelequia por irreal. Solo el pensamiento realista aporta soluciones que no implican el uso de la fuerza, pero los dirigentes occidentales están obcecados entre las posiciones ideológicas de los liberales intervencionistas y la responsabilidad de proteger –tan queridas por los burócratas de Bruselas- y los neoconservadores wilsonianos que aspiran a imponer la democracia en todo el mundo conforme a las tesis del excepcionalismo liberal y del fin de la historia.