«EL PROGRAMA DEL SUBMARINO NUCLEAR RUSO DE QUINTA GENERACIÓN»

Este es el título del artículo más reciente que he publicado en la Revista General de Marina (RGM), publicación oficial del Ministerio de Defensa español, dedicado a examinar el estado de los estudios y planes para la obtención del futuro submarino nuclear ruso de quinta generación bajo la cobertura de diferentes denominaciones: programa Huska (también Hasky y Jasky), Laika o simplemente Proyecto 545. Es preciso aclarar, con carácter previo, que sólo las marinas de guerra de las grandes potencias cuentan con submarinos nucleares. Este concepto hay que entenderlo tanto en su dimensión político-estratégica (aquellos Estados que ostentan el poder y ejercen influencia global) como jurídico-política, por lo que no es casual que sean precisamente los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad los que tengan en sus filas submarinos nucleares de ataque (SSN) y submarinos nucleares armados con misiles balísticos (SSBN). A éstos se ha sumado más reciente la India -véase el artículo «LAS ASPIRACIONES DE LA INDIA COMO POTENCIA NUCLEAR NAVAL Y SU FUERZA DE SSBN», de agosto de 2019-. Asimismo, las grandes potencias mantienen grandes y costosos programas de actualización de sus respectivos sistemas de disuasión nuclear, destacando los Estados Unidos y Rusia, que juntos acumulan el noventa por ciento de las armas nucleares en el mundo -véase la entrada ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS EN 2023: ENTRE LA AMENAZA NUCLEAR RUSO-AMERICANA Y LAS FALACIAS SOBRE CHINA, de junio de 2023-. Esta situación también se mantendrá estable durante un larguísimo período de tiempo y sólo podría ser modificada en caso de que se produjera un conflicto a gran escala entre grandes potencias, que hemos denominado en otros trabajos como enfrentamiento decisivo -véase en el más reciente: «LA TRANSICIÓN DE UNA HEGEMONÍA IMPERFECTA A UN SISTEMA MULTIPOLAR INESTABLE», de marzo de 2024). La relación de poder que podría resultar en este supuesto nos es totalmente desconocida de antemano y cualquier estudio en este sentido casi pertenece al campo de la política-ficción. Pues bien, en este artículo analizamos los desarrollos de Rusia y, específicamente, la recuperación de sus capacidades de combate nuclear estratégico. El ensayo se estructura en una introducción, cinco epígrafes dedicados a exponer la situación actual del Arma Submarina rusa -tema que hemos tratado extensamente en las páginas de la RGM, el más reciente: «LA FUERZA SUBMARINA DE LA FLOTA RUSA DEL PACIFICO», de mayo de 2023-, la génesis del programa Huska o Laika, las características básicas del proyecto de la Oficina de Diseño Malaquita, el proyecto alternativo de la Oficina de Diseño Rubin y las perspectivas de futuro, para acabar con unas conclusiones, que necesariamente son abiertas al tratarse de un programa que se encuentra todavía en las fases de definición y decisión. Además, se incluyen referencias bibliográficas y documentales de interés para estudiosos y especialistas. 

Referencia bibliográfica completa: Pérez Gil, Luis V.: «El programa del submarino nuclear ruso de quinta generación», Revista General de Marina t. 286, abril de 2024, pp. 521-533. En: https://armada.defensa.gob.es/archivo/rgm/2024/04/RGM%20Abril%202024_FINAL_Parte4.pdf 

El número completo de la RGM está disponible aquí.  

Awkward Marina: “Malachite”.

PRIMER LANZAMIENTO DE UN COHETE ANGARÁ-A5 DESDE EL COSMÓDROMO DE VOSTOCHNY

El 11 de abril de 2024, después de dos intentos frustrados los dos días anteriores debido a problemas técnicos, la agencia espacial rusa Roscosmos llevó a cabo con éxito el primer lanzamiento de un cohete portador pesado Angará-A5 desde el cosmódromo de Vostochny  (éste es uno de los proyectos fundamentales del programa federal de desarrollo de Extremo Oriente que cuenta con el apoyo directo del presidente ruso). La misión comenzó a las 09.00 UTC (12.00 h de Moscú) desde la recién construida plataforma de lanzamiento 1A de Vostochny y después de doce minutos de vuelo la nueva etapa superior Orion puso en órbita una carga útil que incluía un cubesat desarrollado por la empresa privada rusa Avant Space denominado Gagarinets -el lanzamiento se pudo seguir en directo en el canal de Roscosmos en Youtube y los intentos anteriores también están disponibles en 9 de abril y 10 de abril-. En una comparecencia pública el director de Roscosmos, Yury Borisov, declaró: “Han sido tres días difíciles. Esto no es un programa de televisión ni un espectáculo de fuegos artificiales. Es un trabajo rutinario y duro”. Esta era la cuarta prueba del programa de vuelos del nuevo cohete pesado de Roscosmos. Las tres anteriores se efectuaron desde el cosmódromo militar de Plesetsk, situado en el norte de la Rusia europea: 23 de diciembre de 2014 (vuelo de prueba suborbital), 14 de diciembre de 2020 y 27 de diciembre de 2021. Veamos su génesis. El 19 de enero de 2023 Borisov anunció durante una reunión con el presidente Vladimir Putin en Moscú que los trabajos de construcción de la plataforma de lanzamiento de los cohetes Angará estarían finalizados a finales de año. Mientras tanto, estaban trabajando en la producción del primer cohete Angara-A5 destinado a ser lanzado desde Vostochny. De este modo, el 10 de abril de 2023 el subdirector de Roscosmos, Andrey Elchaninov, declaró que su construcción estaba bastante avanzada y el 13 de julio Energomash (una filial de Roscosmos) anunció que habían realizado con éxito una prueba del motor cohete RD-191 de propelente líquido de una sola cámara que funciona con queroseno y oxígeno líquido, que equipa a los cohetes de la serie Angará. El 23 de diciembre el Centro Estatal de Investigación y Producción de Khrunichev anunció el envío del primer Angará-A5 en un convoy ferroviario desde la Fábrica de Producción Polet (una filial del Centro Khrunichev) en Omsk a Vostochny, a donde llegó el 9 de enero de 2024. Por su parte, Borisov anunció el 26 de diciembre de 2023 que el lanzamiento se llevaría a cabo durante el mes de marzo de 2024, sin embargo el 23 de enero de 2024 retrasó la fecha a la primera semana de abril y el 26 de marzo de 2024 anunció la fecha definitiva del 10 de abril de 2024. Precisamente dos semanas antes (11 de marzo de 2024), había mantenido una reunión de trabajo con el presidente Putin en Moscú donde le informó del estado de los avances en la construcción de las instalaciones de Vostochny y sobre el programa de lanzamientos espaciales en el año en curso. Finalmente, Roscosmos estableció el 9 de abril como fecha definitiva del lanzamiento, circunstancia que, como comentamos al principio, no se llevó a cabo ese día ni al siguiente debido a sendos avisos de fallo técnico de los sistemas automáticos de alerta. Ese mismo día, el subdirector de la oficina de diseño Salyut (otra filial del Centro Khrunichev), Denis Berg, anunció que las pruebas de vuelo de los cohetes de la serie Angará se completarán en 2025. Se trata de una serie de cohetes portadores no reutilizables equipados con motores de oxígeno-queroseno, de producción modular, que se montan en función de las cargas útiles a transportar hasta una órbita baja (LEO), que van desde las tres toneladas y media que puede cargar el cohete ligero Angará-1.2 a las treinta y ocho toneladas del Angará-A5V. En concreto la versión A5 reemplazará al exitoso cohete Proton-M de la época soviética en las misiones de transporte de cargas más pesadas. Por tanto, aunque la misión de 11 de abril de 2024 forma parte del programa de lanzamientos de Rusia para este año, no deja de ser una sorpresa que Roscosmos continué con sus planes de desarrollo de nuevos vectores espaciales en el contexto de una guerra convencional a gran escala en Ucrania y la aplicación de sanciones masivas por parte de Occidente, que afectaron de forma más dura al sector aeroespacial, privándole no solo de suministros y equipos de alta tecnología, sino también de los clientes extranjeros que le permitían financiar los costosos programas espaciales. Estas son cuestiones que siguen si ser explicadas.  

Beach House: “Space Song”.

INICIO DE CONSTRUCCIÓN DEL PRIMER SSBN FRANCÉS DE NUEVA GENERACIÓN

Estamos viendo como, en un proceso acelerado de deterioro del sistema de seguridad internacional, las grandes potencias acometen gigantescos programas de renovación de sus arsenales nucleares, que van más allá de una simple modernización o actualización de capacidades, introduciendo sistemas de armas más avanzados, capacidades asociadas a nuevas tecnologías y nuevas técnicas, tácticas y procedimientos para su empleo. Tanto Rusia como los Estados Unidos están implementando programas que afectan a todos los componentes de la triada nuclear: nuevos misiles balísticos con base en tierra (ICBM), nuevos submarinos nucleares estratégicos (SSBN) y nuevos bombarderos estratégicos, todos con capacidad nuclear. Además, Rusia ha puesto en servicio vehículos hipersónicos con ojivas nucleares (ojivas Avangard en ICBM UR-100NUTTK o SS-19 Mod.4), los Estados Unidos trabajan en la actualización y producción de hasta siete ojivas nucleares de diferentes tipos y capacidades y China se dota de nuevas instalaciones de producción de material fisible, desarrolla su primer bombardero estratégico (Xian H-20), aumenta el número de ICBM y realiza pruebas de ojivas hipersónicas con resultados satisfactorios. Esto es, desarrollan costosísimos programas de inversiones destinados a garantizar el funcionamiento de la disuasión nuclear basada en la estrategia de la destrucción mutua asegurada (MAD). Solo los ingenuos o los estúpidos no son capaces de ver esta realidad. Con todo, no se puede hablar todavía de una nueva carrera de armas nucleares. Sin embargo, la ruptura del régimen de seguridad global puede activar todos los disparadores para que se inicie una nueva lucha por el poder entre grandes potencias que lleve a un conflicto de proporciones catastróficas. Es un asunto del que hemos hablado reiteradamente y cuyas consecuencias también hemos expuesto -véase el más reciente LA TRANSICIÓN DE UNA HEGEMONÍA IMPERFECTA A UN SISTEMA MULTIPOLAR INESTABLE, de marzo de 2024. Pero, en un nivel inferior, se encuentran las potencias nucleares secundarias, tanto las legales (las reconocidas por el Tratado de No Proliferación Nuclear como son, además de las anteriores, Francia y el Reino Unido) y las de facto (Pakistán, India e Israel). Luego están los outsiders, en los que por ahora solo suma Corea del Norte, pero es probable que a corto plazo esto también pueda cambiar. El objetivo de estas potencias es mantener actualizados sus arsenales nucleares y solo aumentarlos en caso de que la contraparte en un sistema regional (la relación India-Pakistán) haga lo mismo, con lo que podemos decir que son arsenales estables y, en el caso de las dos potencias occidentales, además se redujeron significativamente desde los tiempos de la Guerra Fría hasta un nivel suficiente para mantener una capacidad de disuasión suficiente. Es decir, estamos hablando de unas pocas decenas de ojivas nucleares a lo sumo. Francia mantiene en la actualidad unas 290 ojivas nucleares (4º puesto entre las potencias nucleares) asignadas a la Marine nationale (SSBN y aviación aeronaval) y al Armée de l´Air, en su misión de ataque nuclear estratégico. Además, para mostrar la disponibilidad de estas capacidades los dos componentes (naval y aéreo) realizan regularmente lanzamientos de misiles balísticos navales (SLBM) y simulacros de ataque nuclear estratégicos (ejercicios Minotaur y Póker) -véanse las entradas OPERACIONES PÓKER Y MINOTAUR: PODERÍO DE ATAQUE NUCLEAR FRANCÉS DE LARGO ALCANCE, de diciembre de 2020, y LA MARINA FRANCESA LLEVA A CABO EL LANZAMIENTO DE PRUEBA DE UN NUEVO SLBM M51.3 CON CAPACIDAD NUCLEAR, de noviembre de 2023-. Pues bien, en ese proceso de actualización continua (consecuencia de la vida operativa de cada uno de los sistemas en servicio), el 20 de marzo de 2024 se celebró en los astilleros del Grupo Naval de Cherburgo, en el norte de Francia, la ceremonia de corte de acero de una plancha para el que será el primer SSBN de tercera generación de la Marina francesa, denominado SNLE-3G (Sous-marin nucléaire lanceur d´engins de troisième génération en francés y que aún no ha recibido un nombre oficial) -véase FRANCIA INICIA EL PROGRAMA DE RENOVACIÓN DE SU FUERZA NUCLEAR EMBARCADA, de febrero de 2021- destinado a sustituir a los cuatro SSBN clase Le Triomphant actualmente en servicio. En el acto estuvieron presentes el comandante de la Marina, almirante Nicolas Vaujour, el jefe de la Agencia de Adquisiciones de Defensa, Emmanuel Chiva, y el director general del Grupo Naval, Eric Pommelle, y su homólogo de TechnicAtome, Loïc Rocard, empresa encargada de suministrar los reactores nucleares. La construcción del submarino comenzará en 2026-2027, la botadura se llevará a cabo a principios de la próxima década y la entrega tendrá lugar después de 2035. En total serán cuatro SSBN de unos 150 metros de eslora y 15.000 toneladas de desplazamiento armados con dieciséis SLBM que estarán en servicio hasta la década de 2080. Como dijo Pommelle en ese acto, se trata de programas a gran escala que demandan la movilización de todas las habilidades, talentos y recursos, así como la base industrial y tecnológica existente en el país. Pero, no estamos solo ante costosísimos sistemas de armas con una capacidad destructiva terrible, sino que responden a una concepción de país, de sociedad, de su posición en el mundo, de su interacción con otras potencias y su voluntad de permanecer y mantenerse -véanse UN DISCURSO PARA UNA NUEVA EUROPA QUE CHOCA FRONTALMENTE CON LA REALIDAD, de abril de 2020, DISCURSO DEL PRESIDENTE MACRON DE 13 DE JULIO DE 2022, de julio de 2022, y REVISIÓN ESTRATÉGICA NACIONAL FRANCESA DE 2022, de noviembre de 2022-. Por eso, hay países como Francia que cuentan con armas nucleares, otros no (como por ejemplo Brasil) y algunos que ya se están planteando su necesidad (como Alemania, Japón y Corea del Sur). El único caso que existe de desnuclearización voluntaria y no compulsiva (Sudáfrica), permite confirmar la aseveración anterior: las armas nucleares son instrumentos de poder de las grandes potencias y el resto se someten, de buen grado o por la fuerza.  

Mon joli amour.

Mylène Farmer: “Désenchantée Remix (Extended)”.

DIEZ AÑOS DE LA ANEXIÓN DE CRIMEA

A principios de marzo de 2014 publicamos en el blog una entrada titulada “Crimea es rusa” en la que se valoraban los hechos que estaban conduciendo en esos momentos a una situación de ocupación de facto por fuerzas rusas de la península de Crimea forzando su escisión de Ucrania mediante la convocatoria por sorpresa de referéndum y, prácticamente sin solución de continuidad, solicitando y logrando su incorporación a la Federación de Rusia. Se trató de un proceso irreversible por varios motivos. El primero y más importante es que el Estado ucraniano se hallaba en un proceso de franca descomposición interna, por lo que era difícil o, más bien casi imposible, hacer frente a las acciones rusas. En segundo lugar, la propia decisión del gobierno ruso de hacerse con ese territorio a toda costa fue ejecutada de forma subrepticia y por sorpresa, evitando al máximo el uso de la fuerza y logrando una anexión no violenta. Es preciso recordar las imágenes de militares rusos impávidos (sin distintivos nacionales de identificación) que bloqueaban el acceso a las bases militares de sus homólogos ucranianos, sin violencia, pero con la resolución de los que están decididos a alcanzar un objetivo resueltamente. En tercer lugar, la inacción de otras potencias que, bien por omisión o por comprensión de la posición rusa, aceptaron que la península de Crimea era, de todas maneras, rusa y no ucraniana. Debemos recordar que por un acto caprichoso, en 1954 el líder soviético Nikita Khruchev entregó Crimea y con ella la ciudad de Sebastopol a la República Socialista Soviética de Ucrania. Es probable que si el estado de cosas hubiera quedado ahí, el paso del tiempo habría hecho que las partes convalidaran los hechos consumados. Sin embargo, la proclamación de la independencia en otras regiones ucranianas con una mayoría significativa rusa acabó en un baño de sangre (por ejemplo, en Odesa), el inicio de una guerra civil en el este del país y la intervención de mercenarios y tropas rusas encubiertas. Aquel Estado de descomposición llevó a la derrota de las fuerzas ucranianas y a la proclamación de las repúblicas populares del Donetsk y Lugansk, esta vez en forma de conflicto caliente en el Dombás (por oposición a los denominados conflictos congelados surgidos durante la desintegración de la Unión Soviética). El 18 de marzo de 2024 se celebró el 10º aniversario de la anexión de Crimea. Pero el escenario es muy diferente. Frente a una operación militar exitosa ejecutada en 2014, ahora Rusia se enfrenta a una guerra a gran escala en Ucrania, se ha anexionado cuatro regiones del sur de ese país donde tiene desplegados más de cuatrocientos mil efectivos y aspira a infligir una derrota estratégica a Occidente como consecuencia de su intervención en su área de influencia. Es decir, se ha pasado de una operación local para recuperar un territorio que consideraba propio (y que probablemente podría haber sido convalidado) a una ruptura con Occidente -véase la entrada RUSIA ROMPE CON OCCIDENTE, de septiembre de 2022- que, vista la evolución de los acontecimientos puede desembocar en una guerra abierta entre ambas partes de consecuencias imprevisibles. Esta situación muestra el fracaso del régimen de seguridad continental europeo, asunto que hemos puesto de manifiesto en este blog y en otras publicaciones desde hace tiempo porque, cuando se destruye la institucionalidad se quiebra la confianza, las partes se retraen a posiciones cada vez más unilaterales y se termina abriendo la puerta al conflicto. Por tanto, se plantea la siguiente pregunta: ¿por qué, en este caso, en lugar de reforzar el poder de las instituciones las grandes potencias optaron por el uso de la fuerza? La siguiente e inevitable es: ¿Europa está dispuesta para combatir una guerra contra Rusia?  

Vera Lynn: “We'll meet again”.

«LA TRANSICIÓN DE UNA HEGEMONÍA IMPERFECTA A UN SISTEMA MULTIPOLAR INESTABLE»

Este es el título del ensayo más reciente que se ha publicado en forma de Cuaderno de Trabajo Nº 1/2024 de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) del Ministerio de Defensa de Chile en el que desarrollo la tesis de que el sistema internacional global está pasando una etapa de tensiones, crisis, conflictos y guerras que se producen cada vez con mayor frecuencia y de forma acelerada. La rápida sucesión de eventos conflictuales permite anticipar que nos hallamos inmersos en un período de cambios que afectan a la estructura de poder mundial, al equilibrio de poder y a los regímenes de seguridad, tanto internacional como regionales. No se puede descartar que estemos a las puertas de una modificación trascendental en las partes que componen el sistema global o incluso en las fases iniciales de un conflicto a gran escala que pueda desembocar en un enfrentamiento decisivo. En este sentido, se trata de un canto a los fundamentos de la doctrina realista como son el poder, la influencia, el uso de la fuerza y la violencia y su capacidad para entender y explicar los procesos de transición en las relaciones internacionales. El ensayo se estructura en una breve introducción, un primer epígrafe dedicado al paso de la hegemonía imperfecta a la inestabilidad compleja, el segundo sobre China como potencia retadora en el sistema internacional globalizado, tercero sobre Europa ante la competición entre las grandes potencias, cuarto dedicado a analizar la vigencia del poder estatal en un mundo en cambio, quinto en el que plantea la existencia de un nuevo orden multipolar complejo e inestable, para terminar con unas reflexiones finales que, necesariamente son abiertas y que solo el paso del tiempo y la evolución de los acontecimientos internacionales demostrarán si eran correctas o no. Además, se incluye un importante aparato de notas (referencias, citas y bibliografía) que, para hacer más fácil la consulta del lector, se sistematizan en una bibliografía al final del cuaderno. 

Referencia bibliográfica completa: Pérez Gil, L.: «La transición de una hegemonía imperfecta a un sistema multipolar inestable», Cuaderno de Trabajo ANEPE núm. 1, 2024, en: https://unofar.cl/wp-content/uploads/2024/03/Cuaderno-de-trabajo-N%C2%B01-2024-ANEPE.pdf 

“Haces que todas las palabras tengan sentido, unidas, seguidas, ordenadas.” 

Marina: “To Be Human”.