“HISTORIA DE RUSIA” DE PAUL BUSHKOVITCH

Como dice el autor en las páginas finales del libro: “la historia de Rusia nunca ha tenido la suerte de contar con trabajos accesibles y abundantes sobre su historia y su cultura en inglés [mucho menos en español]. Buena parte de la literatura existente está anticuada y no se renueva con rapidez” (p. 479). Por eso, este extenso libro de 510 páginas constituye una obra de referencia para los “rusólogos”, y para todos los especialistas en Relaciones Internacionales, pues aporta una visión histórica completa de la gran potencia euroasiática desde sus orígenes medievales (“Rusia antes de Rusia”), la conformación del imperio de los zares, la Revolución Bolchevique y la fundación de la Unión Soviética, hasta el nuevo Estado de “democracia autocrática” actual surgido de la década de los noventa del siglo pasado que, “para la mayoría de los rusos fue una noche oscura de anarquía, pobreza y futuro absolutamente impredecible” (p. 471). Pero la obra no es una mera sucesión de acontecimientos, enunciado de príncipes y dirigentes políticos y grandes batallas, sino que se extiende a la cultura en sus diferentes manifestaciones, la religión y las ideologías que conforman el sustrato nacional que determina la creación de una gran potencia del sistema internacional. Además, el autor plantea cuestiones tan relevantes como “¿Qué es Rusia y cuál ha de ser el ideal aglomerante del Estado” (p. 475). Como complemento indispensable aporta una extensa referencia bibliográfica ordenada por temas (pp. 479- 488).

Referencia bibliográfica completa: Bushkovitch, P.: Historia de Rusia. Akal. Madrid, 2013 (trad. de A concise History of Russia. Cambridge University Press. Cambridge, 2012).
 
Y para acompañar la lectura de esta obra de referencia la mejor recomendación en este día es la música para el ballet Romeo y Julieta (op. 64) de Sergei Prokofiev (1935):



EJERCICIOS NAVALES RUSO-CHINOS EN EL MEDITERRÁNEO

Aunque parezca sacado de una película catastrofista hollywoodiense o producto de la noticia disparatada de un periodista de pocas luces, es realmente cierto: rusos y chinos desarrollan a finales de enero de 2014 ejercicios navales conjuntos ¡en el Mediterráneo! El 23 de enero se encontraron en el Mediterráneo oriental el crucero nuclear lanzamisiles “Pedro El Grande”, buque insignia de la Flota del Norte, y la fragata china “Yancheng”, iniciando el 25 ejercicios de defensa aérea, el intercambio de tripulaciones y vuelos y aterrizajes de helicópteros embarcados. Según el Ministerio de Defensa de Rusia “es la primera vez que las Armadas de los dos países interactúan de esta forma. Las partes ven su objetivo en el incremento de competitividad operativa entre los buques militares rusos y chinos durante las acciones conjuntas en la parte este del Mediterráneo.” (declaraciones en http://sp.ria.ru/Defensa/20140125/159068524.html). ¿Pero qué hacían barcos de guerra rusos y chinos juntos en el Mediterráneo oriental? Pues participar activamente en la operación para garantizar la seguridad del transporte (¡un solo barco de carga danés que debe zarpar el 5 de febrero!) de las armas químicas sirias para su desmantelamiento bajo la autoridad del Consejo de Seguridad. Como advierten diversos analistas a ambos lados del Atlántico, rusos (ya lo declararon así el pasado mes de enero de 2013) y chinos aspiran a una presencia naval permanente en la región y, según la anterior Secretaria de Estado H. Clinton por razones exclusivamente comerciales, en concreto compañías energéticas rusas han firmado contratos con Chipre, Siria, Líbano e Israel para la explotación de los yacimientos de gas. Sin duda, la guerra civil en Siria (que tiene más patrocinadores que la guerra de Troya) es un auténtico “conflicto sostenible” para las grandes potencias.  


Como curiosidad, compárese el tamaño de los dos buques de guerra.

CONTINÚA LA RENOVACIÓN DE LA ARMADA RUSA CONFORME AL PROGRAMA ESTATAL DE ARMAMENTOS 2011-2020

El Programa Estatal de Armamentos 2011-2020 prevé la construcción y entrega a la Armada de ocho submarinos portamisiles (SSBN) Borei y de ocho submarinos nucleares de ataque multipropósito (SSN) Yasen. En paralelo con este programa de nuevas construcciones, durante 2013 el Ministerio de Defensa anunció el inicio de sendos programas de modernización de los SSN proyecto 945 Sierra/Kondor y 971 Schuka-B, así como de los submarinos lanzamisiles de crucero (SSGN) 949A Antey; al mismo tiempo se anunció la baja progresiva de los cuatro submarinos del proyecto 971RTMK según vayan llegando al final de su vida operativa. Con las nuevas incorporaciones y las modernizaciones de los submarinos nucleares más capaces, la Armada rusa incrementará sustancialmente las capacidades de combate de las Fuerzas Submarinas Estratégicas y de la fuerza de submarinos de ataque.
Sin embargo, el calendario de recepción y entrada en servicio de los nuevos SSBN se ha ido retrasando cada año, por un lado por los retrasos en las nuevas construcciones, pero, particularmente, por las peripecias del nuevo cohete de combustible sólido de la Armada: el cohete balístico lanzable desde submarinos (SLBM) R-30 Bulavá. Así, después de los exitosos lanzamientos en 2012 desde el primer SSBN Borei, el K-535 Yury Dolgoruky, desde la máxima autoridad política del Estado se confirmó la entrada en servicio del nuevo cohete. Sin embargo, después del lanzamiento fallido del pasado 6 de septiembre, el Ministro de Defensa Sergei Shoigú anunció que se retrasaba la entrada en servicio de dos nuevos SSBN de la clase Borei hasta tanto no se realizará una nueva serie de cinco disparos de prueba durante 2014.
Ahora bien, desde finales del mes de noviembre fuentes de la Armada y de los astilleros estatales adelantaron que la Armada rusa recibiría el segundo SSBN Borei antes de finales de año. En efecto, con pocos días de diferencia la Armada rusa recibió dos nuevos submarinos nucleares: un SSBN y un SSN de nueva construcción.
El día 23 de diciembre de 2013 tuvo lugar en los astilleros Sevmash de Severodvinsk (norte de la Rusia europea) el acto formal de entrega del nuevo submarino portamisiles (SSBN)  K-550 Alexander Nevsky. Se trata del segundo SSBN del proyecto 955 Borei que recibe la Armada rusa, después de la entrega el 10 de enero de 2013 del cabeza de la serie, el Yury Dolgoruky. Fuentes de la Armada y de los astilleros estatales han anunciado recientemente que a lo largo de 2014 llegará la tercera unidad denominada K-551 Vladimir Monomakh (según confirmó el Ministro de Defensa Shoigú el 23 de diciembre de 2013, en http://sp.ria.ru/Defensa/20131223/158850071.html). El submarino Yury Dolgoruky se ha asignado provisionalmente a la Flota del Norte, mientras que los dos siguientes se integrarán durante 2014 en el 16º Escuadrón de Submarinos de la Flota del Pacífico, donde comenzarán a sustituir a los 3 SSBN proyecto 667BDR actualmente en servicio y que ya están al límite de su vida operativa; claro está que cuando se haya validado definitivamente el sistema Borei/Bulavá.
El Ministro de Defensa Shoigú declaró en una videoconferencia con el Presidente Putin que “de esta manera, Rusia renovará completamente naval de sus fuerzas submarinas estratégicas. Además, la Armada deberá recibir antes de 2020 ocho submarinos polivalentes del proyecto Yasen” (declaraciones en http://sp.ria.ru/Defensa/20131223/158850071.html). Así, el 30 de diciembre en los mismos astilleros de Sevmash la Armada rusa recibió por fin el primer submarino nuclear de ataque (SSN) del proyecto 885 Yasen nominado K-327 Severodvinsk, que llevaba dos años realizando pruebas de mar para la validación de todos los sistemas de combate, pruebas que incluyeron el lanzamiento de misiles de crucero Kalibr.

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SOBRE LAS CONCLUSIONES DEL CONSEJO EUROPEO DE DICIEMBRE DE 2013

El Consejo Europeo reunido en Bruselas los días 19 y 20 de diciembre de 2013 se convocó específicamente para tratar de definir las acciones prioritarias en cooperación de defensa europea. Antes de este debate tuvo lugar un encuentro con el Secretario General de la Alianza Atlántica en el que se trataron temas como la evaluación de los desafíos para la seguridad en el presente y en el futuro próximo, los compromisos asumidos por la Unión Europea y sus Estados miembros en el sistema europeo de seguridad y las relaciones con la Alianza.
A continuación detallamos los puntos relevantes de las Conclusiones del Consejo Europeo.
Con una frase que raya la más pura obviedad (nada menos que el Tratado de la Unión Europea le dedica un Título completo), el Consejo Europeo enfatiza que “la defensa es importante” para, a continuación, reiterar la idea fundacional: “una Política Común de Seguridad y Defensa eficaz ayuda a aumentar la seguridad de los ciudadanos europeos y contribuye a la paz y a la estabilidad de nuestro entorno y del mundo en general”, esto es, la tesis de los entornos de seguridad y desarrollo democrático. Sin embargo, en la actualidad los escenarios de confrontación se desarrollan cada vez más cerca del territorio de la Unión Europea: el Cáucaso, Asia Central, el norte de África y el Mediterráneo y el área subsahariana, donde existen importantes intereses de la Unión Europea, pero cuya defensa acometen grupos de Estados miembros en coaliciones que se forman ad hoc en torno a una o varias potencias europeas, lo que responde bien poco a la idea de la solidaridad intraeuropea a la que recurren preferentemente los Estados débiles cuando sus intereses están en juego. Por tanto, “la Unión Europea y los Estados miembros deben ejercer mayores responsabilidades en reacción (sic) a esos desafíos” en el marco de los mecanismos de cooperación institucionalizados: la Política Común de Seguridad y Defensa, la Alianza Atlántica y las Naciones Unidas. Para lograrlo el Consejo Europeo define unas “acciones prioritarias” que deben reforzar la política común europea de defensa, potenciar las capacidades comunes y reforzar la industria de defensa. Sin embargo, reconoce con bastante realismo que la crisis financiera actual ha incidido fuertemente en las fragmentadas políticas de defensa europeas poniendo en peligro no solo la permanencia de un sector industrial de carácter estratégico como es el de la defensa, sino que afecta a la seguridad misma de la Unión y de sus Estados miembros, por cuanto su desaparición pondría en manos de potencias externas el suministro de equipos y sistemas de armas de alta tecnología.
Resulta reiterativa hasta el hartazgo la declaración sobre la necesidad de estrechar la colaboración con los socios mundiales, transatlánticos y regionales (en lugar de citarlo por su nombre sin tapujos: "el bloque occidental") y la participación en las organizaciones de seguridad globales y regionales. A continuación se citan un conjunto de iniciativas que no son sino respuestas a acciones ya adoptadas por las grandes potencias del sistema internacional global (los Estados Unidos o las potencias emergentes) o incluso por algunas de las potencias europeas: así se habla de estrategias de ciberseguridad, de seguridad marítima, contra la inmigración ilegal y el crimen organizado, de desarrollo, de seguridad energética, temas que interesan a todos pero en los que no se terminan de adoptar posiciones comunes por los divergentes intereses en juego entre las potencias que confirman el Directorio europeo, de forma muy simplificada entre los anglosajones y los europeístas, con Alemania moviéndose entre unos y otros dependiendo del tema y del momento concreto (solo por citar los casos más recientes la guerra de Libia, el conflicto sirio, el espionaje electrónico a los dirigentes europeos o la crisis política ucraniana).
En estas condiciones, las propuestas de nuevos informes en plazos determinados no es sino una forma de ampliar en el tiempo la adopción de decisiones que ya se antojaban urgentes desde el principio de la década. Lo mismo ocurre con el desarrollo de las capacidades militares, que parecía se potenciarían decididamente tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa el 1 de diciembre de 2009 por las obligaciones que impone a los Estados miembros y, en la realidad, se ha demostrado que todo sigue igual a pesar de los esfuerzos de la Comisión y de la Agencia de Defensa Europea.
Así pues, más allá de declaraciones políticas comunes, las Conclusiones del Consejo Europeo en materia de defensa son una demostración de la crisis estructural que padece actualmente la Unión Europea. Pero tampoco debe llevarnos a sorpresa: los “estadistas” europeos nunca han sido capaces de decir las cosas claras; piensan que exponer ideas obvias revestidas con palabras grandilocuentes genera por sí mismo avances institucionales. Pero ahora, esta Unión Europea agobiada por conflictos cercanos que afectan gravemente a sus intereses, las potencias mayores desconfiadas más que nunca de los Estados débiles y viceversa, sin posiciones comunes y sin una sola voz, nunca ha estado mas lejos de eso, ni se sabe que hacer conjuntamente cuando surge un conflicto: la guerra de Libia, la guerra civil siria o la crisis ucraniana son ejemplos patéticos y ponen de manifiesto lo poco que todavía representa la Unión en los asuntos serios, en aquellos en los que se juega con el “poder duro”. En fin, profunda melancolía de invierno, como diría Wilde.

Texto disponible en
http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/140263.pdf

“BRASIL, EL PRESTIGIO Y EL DILEMA DEL PODER NUCLEAR”

Este es el título del ensayo que ha publicado recientemente el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) del Ministerio de Defensa de España en coautoría los Drs. Luis V. Pérez Gil y Cristián Garay Vera, académico del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile.
Los autores analizan como un Estado que se adscribe al régimen de cooperación no institucionalizado denominado BRIC, se dota de avanzada tecnología nuclear y, al mismo tiempo, asevera su acendrado deseo de contribuir a la construcción de un orden internacional basado en el Derecho internacional y propiciador de la paz universal y regional. Este Estado, Brasil, podría romper así el equilibrio regional y convertirse en el nuevo hegemón “al sur del Canal de Panamá”.
El ensayo se estructura en una “Introducción” y los epígrafes “Prestigio internacional y desequilibrio regional”, “La política nuclear”, “La política energética”, “La política naval” y “Conclusiones”. Las posiciones teóricas de los autores se apoyan en una bibliografía y referencias documentales adecuadas, pero no reflejan necesariamente el pensamiento del IEEE o del Ministerio de Defensa de España.
Referencia bibliográfica completa: Garay Vera, C. y Pérez Gil, L.: «Brasil, el prestigio y el dilema del poder nuclear», Documento de Opinión IEEE núm. 01/2014, 27 de diciembre de 2013, en http://www.ieee.es/contenido/noticias/2014/DIEEEO01-2014.html
Enlace del IEEE: http://www.ieee.es/

PARA QUE 300 SI PUEDEN SER 1.500…

Cuenta la leyenda que en el 480 a.C. trescientos espartanos y sus aliados hicieron frente al inmenso ejército persa organizado por Jerjes con el objetivo de conquistar la totalidad de Grecia. El resultado de la batalla era predecible: superados en una proporción de ciento setenta y seis a uno según fuentes modernas, al tercer día de la batalla los griegos fueron arrollados por el ejército persa pereciendo todos los espartanos con su rey Leónidas al frente (documental en http://www.youtube.com/watch?v=P9U6Od4o8NE). De este hecho histórico se puede extraer la regla de que en caso de enfrentamiento un número muy reducido de tropas asegura la derrota.
Quizás por ello, el general Sergei Karakayev, comandante de las Fuerzas Coheteriles Estratégicas de Rusia, declaró el 17 de diciembre de 2013 que 1.500 -y no 300­- son las ojivas nucleares necesarias “para asegurar la disuasión estratégica”, o lo que es lo mismo: mantener el equilibrio estratégico con los Estados Unidos pero también disuadir a las potencias nucleares emergentes (declaraciones en http://sp.ria.ru/Defensa/20131217/158806103.html). El fin de la Guerra Fría, la crisis del Estado de los años noventa y el cambio del escenario estratégico impusieron una reducción sustancial de los arsenales nucleares. No obstante, esta reducción tiene un mínimo que es el que permita garantizar la seguridad nacional, y que fue acordado por las grandes potencias en el Tratado START firmado en Praga el 8 de abril de 2010 por el que se fijó un límite de 1.550 ojivas nucleares y 800 sistemas de lanzamiento operativos para cada una (en la entrada ARSENALES NUCLEARES ESTRATÉGICOS DE LAS GRANDES POTENCIAS A SEPTIEMBRE DE 2013 http://www.ullderechointernacional.blogspot.com.es/2013/10/arsenales-nucleares-estrategicos-de-las.html se detallan los datos más recientes sobre arsenales nucleares por aplicación del Tratado). Pero, como ha dicho también el general Karakayev, “Rusia sabe que su recorte numérico se compensa con una modernización a fondo y el posterior perfeccionamiento de los cohetes y armas de las fuerzas estratégicas”. La Doctrina Militar de Rusia contempla como una de las prioridades de la defensa nacional la modernización de la Fuerza de Disuasión nuclear formada por las Fuerzas de Cohetes Estratégicos, las Fuerzas Submarinas Estratégicas y la Aviación de largo Alcance (véase la entrada Las Fuerzas Estratégicas de Rusia en 2012: http://www.ullderechointernacional.blogspot.com.es/2012/08/las-fuerzas-aereas-estrategicas-de.html), que se plasma en el Programa Estatal de Armamentos 2011-2020 en vigor. El esfuerzo principal se realiza en las Fuerzas Submarinas Estratégicas con la entrada en servicio a partir de 2013 de ocho nuevos submarinos portamisiles de la clase Borei equipados con los nuevos cohetes Bulavá con capacidad para diez ojivas nucleares de 150 kilotones cada uno (más información en la entrada LAS FUERZAS SUBMARINAS ESTRATEGICAS DE RUSIA EN 2012: http://www.ullderechointernacional.blogspot.com.es/2012/12/las-fuerzas-submarinas-estrategicas-de.html). Por su parte, las Fuerzas de Disuasión Nuclear terrestres dispondrán hacia 2021 exclusivamente de sistemas de combate de quinta generación: cohetes Topol, en silos y móviles con una ojiva nuclear, Yars móviles equipados con tres ojivas de guiado autónomo, que ya se encuentran operativos en las divisiones de Novosibirsk, Kozelsk y parcialmente en la de Nizhni Tagil  (declaraciones del portavoz de esta fuerza, coronel Igor Yegorov el 23 de octubre de 2013, en http://sp.ria.ru/Defensa/20131023/158384179.html), y a partir de 2020 del nuevo cohete Sarmat que sustituirá al espectacular R-36M2 Voevoda que porta hasta diez ojivas nucleares de 750 kilotones (declaraciones del general Karakayev el 17 de diciembre de 2013, en http://sp.ria.ru/Defensa/20131217/158804542.html). Al mismo tiempo se están modernizando los radares de alerta temprana, las fuerzas de misiles antibalísticos y las Fuerzas Espaciales (satélites de comunicaciones y de vigilancia y estaciones de control terrestre).
Hay que recordar que el pasado 30 de octubre las Fuerzas Nucleares Estratégicas llevaron a cabo un ejercicio de guerra nuclear a escala global que implicó a todos los componentes de la fuerza de combate y a las Fuerzas Espaciales, destinado a probar la capacidad de que dispone el Poder Político para asestar un ataque decisivo sobre cualquier adversario potencial que amenace la seguridad nacional o la integridad de Rusia (véase la entrada RUSIA PRUEBA LA CAPACIDAD DE MANDO Y CONTROL DE LAS FUERZAS NUCLEARES ESTRATÉGICAS: http://www.ullderechointernacional.blogspot.com.es/2013/11/rusia-prueba-la-capacidad-de-mando-y.html). Y no se trata de un mero ejercicio teórico: el Viceprimer Ministro encargado de los asuntos de defensa, manifestó el 11 de diciembre en la Duma rusa que Rusia puede responder con un golpe nuclear en caso de ser agredida enfatizando que "nunca hemos subestimado el papel de las armas nuclearescomo un gran igualador de fuerzas" (declaraciones en http://sp.ria.ru/Defensa/20131211/158759392.html).
Por tanto, siguiendo al comandante de la Fuerzas Coheteriles Estratégicas de Rusia: mejor 1.500 que 300…

El 17 de diciembre se celebra el aniversario de las Fuerzas de Cohetes Estratégicos de Rusia.

“LA FUERZA DE DISUASIÓN NUCLEAR EMBARCADA DE LOS ESTADOS UNIDOS EN 2013”

Este es el título del ensayo más reciente que he publicado en la Revista General de Marina, publicación oficial de la Armada española, en el número del mes de noviembre de 2013. En esta ocasión, examinamos la fuerza de combate nuclear de la US Navy desde una breve introducción en la que se cita la política nuclear de los Estados Unidos y el estado de su arsenal nuclear actual, para detallar a continuación la composición de la Fuerza de Combate nuclear embarcada ­­­-submarinos lanzamisiles, misiles intercontinentales embarcados y tipos de ojivas nucleares-, el despliegue operacional, los planes de modernización y el programa del futuro SSBN(X); se recogen unas conclusiones finales:

“La Fuerza de Disuasión nuclear embarcada es el componente principal de la capacidad de los Estados Unidos para responder a un ataque masivo contra el país en cualquier circunstancia. La presencia permanente de la mayor parte de los submarinos lanzamisiles en el mar asegura su supervivencia y, por tanto, la disponibilidad para realizar un ataque de represalia de consecuencias desastrosas para el adversario.
En cualquier escenario de control de armas previsible, los Estados Unidos conservarán una fuerza de submarinos nucleares lanzamisiles lo suficientemente poderosa como para permitir el mantenimiento de patrullas de combate permanentes en dos océanos que aseguren una capacidad de respuesta capaz de disuadir a cualquier adversario en una crisis. […]”

Referencia bibliográfica: Pérez Gil, L.: “La Fuerza de Disuasión Nuclear embarcada de los Estados Unidos en 2013”, Revista General de Marina t. 265, noviembre de 2013, pp. 683-688.

“A ti, para quien soy el primer pensamiento de la mañana y el último antes de caer en el sueño”