Este es el título
del artículo más reciente que he publicado en la revista académica International
Problems (Međunarodni Problemi) del Instituto de Política y Economía
Internacionales de Belgrado, que se edita de forma regular desde abril de 1949
con cuatro números anuales. En el texto sostengo varias cuestiones fundamentales
en el análisis de la guerra en Ucrania. La primera es que, como el mayor
conflicto en Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha puesto
sobre la mesa el fracaso tanto del sistema de seguridad europeo de
la Posguerra Fría, como la disuasión misma para enfrentar a Rusia. La
segunda cuestión es que el desarrollo del conflicto muestra rasgos de una guerra
convencional moderna, de la guerra tecnológica posmoderna en transición
hacia la nueva batalla multidominio, pero sin que haya podido imponerse
todavía como hemos justificado en otros textos -véase nuestro artículo con
Daniel Saurín Martínez: «TECNOLOGÍA Y ECONOMÍA DE GUERRA EN EL
CONFLICTO UCRANIANO: ANÁLISIS DEL ESFUERZO BÉLICO RUSO», de
agosto de 2025-. De este modo, en el quinto año de hostilidades a gran escala, el
conflicto ruso-ucraniano se caracteriza por el uso masivo de fuegos de largo
alcance, misiles de diferentes capacidades y vehículos aéreos no tripulados de
todo tipo por parte de ambos bandos. Los misiles balísticos y de crucero se
emplean extensamente en el nivel estratégico para socavar la voluntad de
victoria del enemigo: la parte rusa aplica sistemáticamente su doctrina de
Operaciones Estratégicas de Destrucción de Infraestructuras Críticas (OPEDIC),
mientras que la parte ucraniana lleva a cabo ataques sectoriales contra
distintas instalaciones críticas con vehículos aéreos no tripulados armados con
ojivas de distintos tipos, incluidas avionetas teledirigidas, pero sin
capacidad para generar efectos decisivos -véase nuestro reciente estudio «DESARROLLOS RECIENTES DE ARMAS
ESTRATÉGICAS AVANZADAS RUSAS Y SU APLICACIÓN EN LOS CONFLICTOS INTERNACIONALES», de septiembre de 2026-. A la par, a lo
largo de toda la línea del frente y en la retaguardia inmediata, se despliegan
todo tipo de municiones teledirigidas, principalmente aparatos FPV, que se caracterizan
por su bajo coste de producción, sencillez de empleo y uso creciente de la
inteligencia artificial en la designación de objetivos, creando extensas áreas a
ambos lados conocidas como “zonas de aniquilación” o “zonas de muerte”, que
bloquean casi por completo la movilidad, aunque se están produciendo cambios
significativos en la búsqueda de la ruptura. La tercera cuestión fundamental es
que el escenario descrito en los tres niveles del combate —estratégico,
operacional y táctico— provoca numerosas bajas. Sin embargo, a diferencia
de conflictos anteriores, la mayoría de ellas corresponden a combatientes,
registrándose todavía un número comparativamente bajo de víctimas civiles. Aquí
es donde se introduce nuestra tesis fundamental: en una guerra de
desgaste, las partes en conflicto procuran ocultar sus propias cifras de bajas
mientras que se lanzan a exagerar las del enemigo como parte de su
propaganda bélica. Por lo general, ambas partes tienen motivos plausibles
para orientar sus declaraciones públicas a la promoción de sus objetivos en el
conflicto, pero la guerra en Ucrania muestra una enorme desproporción de
pérdidas entre ambos bandos porque la demografía es una baza fundamental
que no puede ser ignorada en el estadio actual de desarrollo de la tecnología
militar. Por tanto, es preciso analizar qué sucede más allá de esa
propaganda de guerra y extraer lecciones que sean útiles para nuestras propias
sociedades especialmente en lo que respecta al impacto de las bajas en
el ámbito cognitivo. Si no, no se puede sostener un conflicto a largo plazo
y la evidencia empírica lo confirma. El texto se estructura en una
introducción, donde se establece el marco teórico y la metodología de análisis,
cuatro epígrafes donde se examinan la aplicación de las reglas de
enfrentamiento en el conflicto ucraniano y la vigencia del Derecho
Internacional Humanitario, la movilización y el incremento de las bajas, los intercambios
de prisioneros de guerra y cuerpos de muertos en combate, así como las bajas
civiles en el conflicto, y conclusiones que necesariamente requerirán revisión
cuando termine en conflicto y comience a aflorar documentos oficiales. Al final
se incorpora una importante bibliografía de referencia, que pretende ser de
utilidad para estudiantes e investigadores que se atrevan a observar el mundo
con razonamiento y espíritu crítico.
Referencia bibliográfica completa: Pérez Gil, L.: “Composition of casualties in the war in Ukraine as an element of war propaganda”, International Problems, vol. 78, 3, 2026, pp. 793-894, en https://internationalproblems.rs/wp-content/uploads/MP/2026/3/MP-2026-3-article-5.pdf

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