GUERRA ESPACIAL 2.0: LA AGENCIA DE DESARROLLO ESPACIAL ENCARGA A CUATRO COMPAÑÍAS PRIVADAS LA CONSTRUCCIÓN DE SATÉLITES MILITARES PARA UNA NUEVA CONSTELACIÓN DE ALERTA TEMPRANA CONTRA MISILES

La Agencia de Desarrollo Espacial (SDA) de los Estados Unidos, creada el 12 de marzo de 2019 en el seno del Departamento de Defensa, encargó el 31 de agosto de 2020 a dos compañías privadas los trabajos iniciales de diseño, desarrollo y lanzamiento de constelaciones espaciales compuestas por decenas de satélites con enlaces ópticos entre satélites capaces de enviar y recibir datos de banda ancha hacia y desde otros aparatos espaciales y estaciones terrestres. York Space Systems y Lockheed Martin recibieron sendos contratos por importes de 94,03 y 187,54 millones de dólares para su desarrollo. Posteriormente, el 5 de octubre de 2020 SpaceX y L3 Harris Technologies recibieron otros dos contratos de 149,17 y 193,60 millones de dólares respectivamente para el desarrollo y construcción de ocho nuevos satélites espaciales de alerta temprana contra misiles balísticos e hipersónicos. Estos aparatos integrarán una nueva red de detección espacial denominada Tracking Layer que estará compuesta por veintiocho satélites situados en la órbita baja terrestre (LEO). Las compañías destinatarias de los fondos construirán los nuevos satélites equipados con sensores de infrarrojos persistentes aéreos de amplio espectro destinados a detectar y seguir misiles balísticos e hipersónicos en su fase de disparo y ascenso y dispondrán de enlaces cruzados ópticos que permitirán la trasmisión de datos a satélites del mismo tipo o a otros aparatos desarrollados para otras finalidades. La propuesta de SpaceX se basa en el aparato Starlink, diseñado para la constelación planetaria de internet banda ancha que la compañía está poniendo actualmente en el espacio y que se estima que alcanzará los 42.000 satélites operativos a finales de esta década -véase en el sitio web de Starlink-. Los ocho satélites militares encargados por la Agencia de Desarrollo Espacial deberán estar entregados en septiembre de 2022. De este modo, vemos como el Departamento de Defensa de los Estados Unidos continúa modernizando y actualizando sus sistemas de detección espacial con aparatos y equipos cada vez más avanzados, dotándose de capacidades satelitales de las que no disponen, ni pueden hacerlo, otras potencias espaciales, incluida Rusia y China, a pesar de que intentan seguirla a la saga. El objetivo declarado de los Estados Unidos es mantener la supremacía militar en el espacio durante las próximas décadas -véase la entrada LA ESTRATEGIA ESPACIAL DE DEFENSA DE LOS ESTADOS UNIDOS de junio de 2020-. Para ello, recurre a las compañías comerciales más exitosas buscando abaratar costes y, sobre todo, cumplir los plazos exigidos para poner en servicio los nuevos equipos. En consecuencia, se puede ver perfectamente la imbricación de intereses comerciales y de seguridad nacional, pues las mismas compañías privadas que implementan los nuevos avances en comunicaciones satelitales son financiadas directamente por las agencias de defensa para desarrollar nuevos sistemas de guerra espacial -véanse nuestras reflexiones en VISIONARIOS, GRANDES DESCUBRIMIENTOS Y SEGUNDA CARRERA ESPACIAL de enero de 2020- . Si partimos del axioma que dice que la próxima guerra comenzará en el espacio, sin duda los Estados Unidos son la potencia más preparada para acometer dicha guerra y ganarla, incluso se puede plantear la tesis de la guerra espacial preventiva que, emprendida de forma inesperada antes del inicio un conflicto bélico convencional gracias a una enorme superioridad satelital militar, devastará las redes de detección, seguimiento y comunicaciones espaciales del adversario dejándolo inerme frente al poder devastador de las armas de precisión.

El 6 de octubre de 2020 la SDA publicó un Requerimiento de Propuestas (RFP) para la adjudicación de las tareas de lanzamiento y puesta en órbita de los primeros 28 satélites de la nueva Arquitectura Espacial de Defensa Nacional, cuyos primeros satélites adjudicó recientemente a cuatro compañías privadas del sector espacial (SpaceX, L3Harris, Lockheed Martin y York Space Systems). Este primer tramo de la nueva constelación espacial militar deberá estar en órbita el 23 de marzo de 2023. 

Mientras tanto, SpaceX continúa con su exitosa carrera para el Departamento de Defensa. El 5 de noviembre uno de sus cohetes propulsores Falcon 9 de SpaceX, lanzado desde el Centro Espacial de Cabo Cañaveral, puso en órbita el satélite militar GPS-III-SV24, que entrará en servicio en la Fuerza Espacial.

Space song.

3 comentarios:

  1. Precisamente, la Fuerza Aérea estadounidense ha probado el desarrollo de Boeing de un nuevo satélite comunicaciones militares WGS-11+ con el doble de capacidad operativa de los aparatos WGS que están en servicio.

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  2. Muchas gracias por la entrada. J.A.

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  3. Se ha ampliado la entrada con nueva información, enlaces y referencias.

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