«LOS SUBMARINOS NUCLEARES DE ATAQUE DE LA MARINA RUSA EN 2021»

Este es el título del ensayo más reciente que he publicado en la Revista General de Marina, (junio de 2021), publicación oficial del Ministerio de Defensa de España, dedicado a analizar la situación de los submarinos nucleares de ataque (SSN) de las Fuerzas Submarinas rusas, su organización, misiones, despliegue y preparación para el combate y unidades en servicio y operativas (una por una). La importancia y relevancia de esta fuerza radica en que representa la principal amenaza para el tráfico naval y las líneas de comunicaciones marítimas entre Europa y América del Norte en caso de conflicto. Como se aclara en el artículo, esta potente fuerza de submarinos nucleares no opera sola. La Marina rusa tiene, además, cuatro brigadas independientes de submarinos convencionales de ataque (SSK y SSG), una en cada una de las cuatro Flota. Los submarinos convencionales apoyan las operaciones de los SSN contra las líneas de comunicaciones marítimas y actúan como protectores de los submarinos nucleares, tanto SSN como portamisiles (SSBN), cuando éstos navegan en las rutas de entrada y salida de sus bases, explorando el espacio subacuático con la misión de detectar la presencia de submarinos occidentales y, eventualmente, llevar a cabo acciones para expulsarlos de dichas áreas. En la parte final se incluyen unas conclusiones sobre el estado de los submarinos nucleares de ataque, una valoración sobre sus misiones en tiempo de paz y de guerra y la probable evolución de la fuerza en un futuro a medio plazo. El ensayo está ilustrado con imágenes de cada uno de los tipos de submarinos nucleares analizados.

Referencia completa: Pérez Gil, L.: «Los submarinos nucleares de ataque de la Marina rusa en 2021», Revista General de Marina t. 280, julio de 2021, pp. 853-877, texto completo disponible aquí

“Submarines”

RUSIA PUBLICA LOS DATOS DE SU ARSENAL NUCLEAR ESTRATÉGICO A 1 DE MARZO DE 2021

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia publicó, por primera vez, el 24 de mayo de 2021 los datos numéricos sobre su arsenal nuclear estratégico, aludiendo a la aplicación de las disposiciones de transparencia e intercambio de información establecidas en el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START) de 8 de abril de 2010, tal y como ha estado haciendo el Departamento de Estado americano desde 2011 -véanse todas las entradas recogidas en el blog desde la fecha inicial de entrada en vigor del Tratado el 5 de febrero de 2011 hasta la más reciente: ESTADO DE LOS ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS  A MARZO DE 2021, de abril de 2021-. Es preciso recordar que el Nuevo START establece unos límites sencillos pero estrictos: 1.550 ojivas nucleares estratégicas, 800 sistemas de lanzamiento -misiles con base en tierra (ICBM), lanzables desde submarinos nucleares portamisiles (SLBM) y bombarderos pesados-, de los que solo 700 pueden estar en servicio al mismo tiempo. Conforme a los datos publicados por Moscú, a 1 de marzo de 2021 las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Rusia tenían 767 vectores de lanzamiento desplegados y no desplegados, de los que 517 estaban en servicio operativo equipados con un total de 1.456 ojivas nucleares estratégicas. Por su parte, afirma que los Estados Unidos mantenían el máximo de 800 sistemas de lanzamiento (+33 respecto a Rusia), de los que 651 estaban activados (+134) con 1.357 ojivas nucleares (-99). Estos datos suponen que, a pesar de las críticas mutuas sobre el estatuto de los sistemas no desplegados y los denominados “silos de formación”, que sostiene Washington más allá de la letra del Tratado según la parte rusa -veáse "Moscú acusa a Washington de violar el tratado START-3", en Interfax, 24 de mayo de 2021-, ambas grandes potencias nucleares se mantienen dentro de los límites acordados que entraron en vigor el 5 de febrero de 2018, y cuyo cumplimiento han decidido prorrogar hasta el 5 de febrero de 2026. Como hemos dicho en reiteradas ocasiones, esto se debe el Nuevo START constituye el núcleo de régimen de estabilidad estratégica y su mantenimiento forma parte del interés nacional de ambos Estados. Este acuerdo, que podemos considerar de naturaleza constitucional de la sociedad internacional, garantiza la paz y la seguridad internacionales, junto con la existencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el monopolio del uso de la fuerza por parte de este órgano y, por ende, de las grandes potencias que forman el Directorio mundial. Por tanto, los desarrollos de armas estratégicas avanzadas con capacidad nuclear, incluidos los sistemas hipersónicos, se mantendrán bajo la égida del Tratado, porque Moscú y Washington así lo quieren.  

“Heaven and hell”.

“UNIÓN EUROPEA, GRANDES POTENCIAS Y REGÍMENES DE SEGURIDAD EN UN ESCENARIO POST-COVID"

Este es el título de la comunicación presentada en las XIII Jornadas de Estudios de Seguridad organizadas por el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado (IUGM) en Madrid, del 11 al 13 de mayo de 2021, y que este año están dedicadas a una revisión crítica de las estrategias de seguridad española y europea.

 La tesis fundamental de la comunicación es que la Estrategia Global sobre Política Exterior y Seguridad de la Unión Europea (UE), aprobada el 28 de junio de 2016, apareció en un contexto de creciente deterioro institucional interno e internacional. En primer lugar, la decisión del gobierno de Londres de sacar a su país del sistema comunitario, denominado Brexit, provocó una crisis en el proyecto político europeo, cuyas consecuencias reales se verán en los próximos años. En segundo lugar, la nueva Administración presidencial de Trump en los Estados Unidos buscó revisar el desequilibrio existente en las relaciones transatlánticas heredado de la época de la Guerra Fría, régimen que no responde ya a sus intereses de seguridad actuales y, por tanto, se muestra cada vez más exigente con sus aliados, europeos y no europeos, en términos de contribución a la seguridad común. En tercer lugar, los retos que plantean las potencias competidoras del sistema internacional globalizado como Rusia, inmersa en un proceso de recuperación de espacios de influencia tradicionales y con una fuerte penetración en áreas alejadas, y la China comunista, que bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping está resuelta a desempeñar un papel protagonista en los grandes asuntos mundiales, desarrollando una agresiva política exterior y preparando a sus Fuerzas Armadas para combatir y ganar guerras. El estallido de la crisis de la COVID-19 puso de manifiesto que la UE es una organización política que funciona en tiempos de bonanza, pero que, cuando arrecian las crisis, los Estados soberanos son las entidades que responden mejor, y de forma más contundente, a los retos de seguridad que se plantean. La existencia de intereses nacionales permite activar los recursos del poder estatal para obtener un fin y hacerlo de forma casi inmediata, o sucumbir en el intento, como enseña la historia de las Relaciones Internacionales. Esta es una cualidad de la que carecen las Organizaciones Internacionales, incluida a UE, que no es un supraestado, ni una organización política unificada y que, además, carece de dirigentes que tomen grandes decisiones, como ocurrió en épocas anteriores (particularmente durante la reunificación de Alemania y la caída del Pacto de Varsovia). La comprensión y asunción de esta realidad permitirá reconducir la organización institucional y la acción exterior de la UE. En caso de no hacerlo, continuará teniendo un papel secundario e incluso insignificante en los principales asuntos internacionales en las próximas décadas. 

Las Jornadas constan de tres paneles: “I. ¿Una estrategia de política exterior y seguridad europea para un actor global?”, “II. Hacia una actualización de la Estrategia de Seguridad Nacional” y “III. Programa de Doctorado de Seguridad Internacional”. El programa está disponible aquí

“Beautiful stranger”.


EL SUBMARINO MÁS COSTOSO DE LA MARINA RUSA ENTRÓ EN SERVICIO

El 7 de mayo de 2021 el comandante de la Marina rusa, almirante Nikolay Evmenov, presidió en los Astilleros Sevmash de Severodvinsk la ceremonia de entrega del segundo submarino nuclear lanzador de misiles de crucero (SSGN en OTAN, APK en ruso) del proyecto 885M Yasen K-561 Kazan, culminando tres años de un intenso programa de pruebas. En el acto estuvieron presentes el comandante de la Flota del Norte, almirante Alexander Moiseyev, el viceprimer ministro de la república de Tatarstán, Rustam Nigmatullin, el gobernados del oblast de Arkhangelsk, Alexander Tsybulsky, el alcalde de Severodvinsk, Igor Sukubenko, el vicepresidente de la poderosa Corporación Unificada de Construcción Naval (OCK), el almirante retirado Vladimir Korolev, el director general de Sevmash, Alexander Budnichenko, y el director general de a Oficina Central de Diseño Malakhit, Vladimir Dorofeyev. La construcción del Kazan comenzó el 24 de julio de 2009, se botó el 31 de marzo de 2017 y las pruebas de mar se iniciaron el 28 de septiembre de 2018. Hasta abril de 2021 técnicos de Sevmash e ingenieros de la Marina rusa aplicaron mejoras en la configuración exterior del casco, a los sistemas de navegación y a los equipos electrónicos con el objetivo de aumentar las características de navegación silenciosa del buque. El nuevo submarino difiere exteriormente del primer Yasen, el K-560 Severodvinsk, en una menor eslora (130 metros frente a 139,2) y en la posición más retrasada de los tubos lanzatorpedos, que deja todo el espacio del bulbo de proa para los equipos del sonar esférico IGK Irtysh-Amfora. El Kazan se imcorporará a la 11 División de Submarinos Nucleares de la Flota dwl Norte que tiene su base en la bahía de Zapadnaya en la península de Kola. Otros siete SSGN Yasen están en diferentes estados de construcción en Sevmash -el Novosibirsk está realizando las pruebas de fábrica y es probable que sea entregado este mismo año-. Son grandes submarinos nucleares multipropósito, muy costosos -de ahí su apodo de Goldenfish como comentamos en la entrada DEMASIADO CARO EL KAZAN, de noviembre de 2012- y están dotados de un potente armamento ofensivo con capacidad nuclear, que le permite ejercer misiones de disuasión subestratégica en escenarios de crisis lejanos. Por tanto, se trata de poderosos adversarios que deben ser tenidos en cuenta por las fuerzas navales de la OTAN y de otros países que eventualmente puedan ser presionados por Rusia en su política de recuperación de sus áreas de influencia.


“Moje pusinecky”.  

BOTADURA DEL S-80 PLUS PARA LA ARMADA ESPAÑOLA

Decían los que nos precedieron que los sueños, si se desean intensamente, terminan haciéndose realidad. Y esto es lo que ha sucedido el 22 de abril de 2021 con el acto de botadura del primer submarino S-80 Plus en los Astilleros de Navantia en Cartagena. El buque ostenta orgullosamente el nombre de Isaac Peral, insigne marino, ingeniero e inventor (1851-1895), que fue capaz de hacer realidad las fantasías de su coetáneo escritor futurista Julio Verne (1828-1905) que hay fantaseó en la novela Veinte mil leguas de viaje submarino (1870) con un buque sumergible de características y capacidades que tendría que esperar más de ochenta años al advenimiento de la tecnología nuclear para hacerse realidad. Por tanto, a pesar de los avatares y retrasos acumulados por el programa S-80, el día de hoy ha marcado un hito para que la Armada española se acerque a un sueño que ha tardado más de un siglo en hacerse realidad: tener un submarino diseñado, desarrollado y construido completamente en España, con las especificaciones y necesidades operativas de la Armada -no todas las deseadas y proyectadas- destinado a garantizar la seguridad del país con su silenciosa capacidad de disuasión en la mar. Después del Isaac Peral vendrán otros tres buques más, bautizados con los nombres de los precursores y creadores del Arma Submarina: Narciso Monturiol, Cosme García y Mateo García de los Reyes. Enhorabuena a la Armada española, al Arma Submarina y a todos los que han servido y sirven en submarinos garantizando con su misión la seguridad de España.

 

El 7 de mayo de 2021 se completaron las maniobras de puesta a flote en la base de submarinos de Cartagena:

LA CONTINUIDAD DE LOS PRESUPUESTOS DE DEFENSA Y DEL ESPACIO DE LOS ESTADOS UNIDOS EN 2022

El presidente Trump inició, o más bien intentó, reducir los costosísimos presupuestos del Pentágono y de la Agencia Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), que suponen un auténtico lastre para la economía americana en una etapa de competencia compleja por el poder y la influencia. La emergencia de una nueva potencia revolucionaria -en tanto en cuanto está dispuesta a cambiar la distribución del poder internacional-, la China comunista, determinada a desempeñar un papel fundamental en la creación de las normas internacionales y con aspiraciones de detentar la hegemonía regional en el área Asia-Pacífico impone retos gigantescos a la potencia mundial, victoriosa de la Guerra Fría, creadora de la globalización y hegemón mundial durante una década. Durante un tiempo los Estados Unidos ejercieron un papel tutelar sobre la potencia asiática, primero con su reconocimiento internacional, incluido su condición de miembro no permanente del Consejo de Seguridad, que le permitió dejar ser un Estado paria, después abriendo completamente los mercados a los productos industriales y manufactureros chinos y, después, facilitando su acceso a las instituciones económicas y financieras internacionales. Todo ello, bajo la premisa de que la apertura internacional facilitaría también la del propio régimen chino, el incipiente ejercicio de derechos civiles básicos por sus ciudadanos y después la llegada de la democracia, planteamiento ideológico que se sostiene en las tesis del fin de la historia de Fukuyama. Sin embargo, el encumbramiento de China no ha resultado como preveían los adalides de la libertad, la democracia y la economía libre de mercado de Washington, sino que bajo la férrea mano de Xi Jinping camina directamente a convertirse en una potencia militar clásica, sin abandonar su régimen comunista, bien al contrario, reafirmando la vigencia de un “socialismo chino con características propias”. Como toda gran potencia rectora del orden internacional, los Estados Unidos tratarán de mantener su primacía a toda costa, y cuanto más deseen los líderes chinos llegar al primer puesto enfatizando los elementos del poder clásico -el ya famoso por su denominación anglosajona hard power- tanto más los dirigentes de la política exterior de Washington reafirmarán su poderío político-militar. Y por ahora, y en un futuro cercano, no existe parangón en cuanto a dimensión, capacidades, preparación y presupuestos. Y este es el programa político que ha asumido, sin pestañear, el nuevo presidente de los Estados Unidos, Joseph Biden, para muchos el nuevo “hombre de paz” de la Casa Blanca. Esto demuestra que, aunque el presidente sea demócrata o republicano, se adscriba a los “halcones” o quiera aparecer como una “paloma”, los intereses de seguridad nacional americanos no cambian en el corto plazo de una elección presidencial a otra (cuatro años). Es más, los primeros movimientos hacia la primacía del área Asia-Pacífico se iniciaron al final de la Administración de Bush hijo, posteriormente fueron declarados expresamente por la Administración Obama y fue la Administración Trump la que inició la denominada “etapa de confrontación”, que no es más que la exacerbación de esa lucha por el poder aplicando máxima presión a las relaciones comerciales, la llamada “guerra comercial”, que parece que ha quedado en suspenso como consecuencia de la crisis global de la COVID-19. Pero el presidente Biden ha tomado bríos renovados contra la emergencia china: continuará las dispuestas comerciales destinadas a bloquear el acceso a los mercados occidentales de los gigantes teconológicos chinos -veremos con qué resultados-, la presión política por la vulneración de los derechos civiles y de minorías en determinadas regiones de China, pondrá nervioso a los dirigentes de Pekín con respecto a Taiwán, apoyará las reclamaciones territoirales de los países con los que China mantiene reclamaciones –prácticamente todos–, extenderá la política de contención en el Sudeste-asiático y, finalmente, levantará una poderosa coalición de potencias democráticas, dotadas de renovada capacidad militar, para enfrentar y derrotar a China en el próximo enfrentamiento decisivo por la hegemonía y el poder internacional. Por tanto, a pesar del lastre que suponga para el país, los presupuestos de defensa (753.000 millones de dólares para 2022) y del espacio (24.700 millones de dólares para el mismo ejercicio) seguirán creciendo, los principales programas de Defensa aprobados por las Administraciones presidenciales anteriores saldrán adelante y se desarrollarán nuevas tecnologías aplicadas a la defensa para mantener la supremacía militar en un siglo que se augura (Friedman) americano.  

“Final fantasy”.   

EL VUELO ESPACIAL DE YURY GAGARIN QUE CAMBIÓ EL FUTURO DE LA HUMANIDAD

El 12 de abril de 1961 el cosmonauta soviético Yury Gagarin cumplió uno de los sueños de la humanidad: alcanzar el espacio exterior, superar la barrera que impone la atracción de la Tierra y recorrer los espacios infinitos, considerados en términos humanos, del cosmos. Y esto lo consiguió una potencia emergente, que había sido sometida a una terrible guerra de desgaste tan solo dieciséis años antes, en la que había perdido más de 26 millones de vidas humanas y sufrido pérdidas incalculables en edificaciones, fábricas, infraestructuras y recursos. La capacidad de recuperación de la Unión Soviética fue increíble, pero eso solo se pudo lograr bajo la mano de hierro de los dirigentes soviéticos, que, en su competencia con los Estados Unidos por la supremacía mundial, no pusieron límites a su ambición imperial. Los costes impuestos a su propia población son incalculables. Para los regímenes comunistas la supremacía de su modelo es un objetivo en sí mismo. Los ciudadanos, las personas, carecen de valor individual, y en consecuencia los derechos humanos son ajenos a su visión de la realidad política. Lo que importa es el avance continuo e imparable del socialismo hacia el paraíso comunista. Los obstáculos son removidos, por la violencia si es necesario, los enemigos son eliminados y los héroes de la Revolución son ensalzados a lo más alto, convertidos en modelos del Estado nuevo que traerá para paz y la prosperidad indefinidas. Por ese motivo, el espacio fue uno de los objetivos fundamentales de la Unión Soviética: el desarrollo de la industria de los cohetes, asociada al arma nuclear y a la estrategia de disuasión frente al mundo occidental, tenía que tener una justificación épica. El espacio se convirtió en la punta de lanza de la nueva sociedad soviética, levantada frente a la adversidad de la guerra contra las potencias occidentales: primero contra la Alemania de Hitler durante la Gran Guerra Patriótica (1941-1945) y después contra los Estados Unidos y la Alianza Atlántica durante la Guerra Fría (1947-1990). Y los hitos fueron inmensos: el primer satélite artificial en el espacio -el Sputnik (1957)-, el primer hombre en el espacio -Yury Gagarin (1961)-, la primera mujer en el espacio -Valentina Tereshkova (1963)-, el primer hombre que realizó un paseo espacial -Alexey Leonov (1965)-, la primeras estaciones militares espaciales tripuladas camufladas de laboratorios espaciales -naves Salyut (desde 1971)- y finalmente la estación espacial Mir (“Paz”) (desde 1986), un gigantesco logro de la ingeniería soviética que sobreviviría diez años más a la propia desintegración del país. Tan gigantescos son los logros que treinta años después de la desaparición del Estado soviético, su sucesora, Rusia, continúa formando parte del caballo de cabeza de las potencias espaciales, junto con los Estados Unidos, China y la Unión Europea: sus robustos cohetes siguen poniendo en órbita satélites propios y de otros países, cohetes espaciales americanos emplean motores propulsores rusos, la constelación espacial Glonass es una alternativa a los sistemas de posicionamiento satelital global y, hasta hace poco menos de un año, solo la corporación espacial rusa Roscosmos tenía capacidad para llevar de forma continua cosmonautas hasta la Estación Espacial Internacional (EEI) y traerlos seguros de nuevo a la Tierra. En el sesenta aniversario del vuelo de Gagarin catorce cosmonautas de diferentes países han coincidido en la EEI y la misión tripulada Soyuz MS-18 -que despegó el 9 de abril de 2021 desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán- ha marcado el inicio de las celebraciones de la proeza espacial soviética. Gagarin murió muy joven (34 años), en un accidente aéreo, pero las puertas del espacio que él abrió continúan de par en par para que los seres humanos continúen buscando el camino de las estrellas, hoy con exitosos empresarios privados con nuevas y revolucionarias ideas que están superando barreras que la tecnología había impuesto por décadas, y lo hacen un régimen de libertad y libre competencia -véanse las entradas VISIONARIOS, GRANDES DESCUBRIMIENTOS Y SEGUNDA CARRERA ESPACIAL de enero de 2020 y LA MISIÓN SPACEX DEMO-2 REGRESA A LA TIERRA: REFLEXIONES SOBRE EL DESARROLLO DEL ESPACIO Y LA DEMOCRACIA, de agosto de 2020-. El espíritu de superación y la inventiva humanas siguen vivos, a pesar de que nos quieran seguir contando que el paraíso está en un mundo uniforme, de ciudadanos sumisos, que deben aceptar las reglas por un bien común superior, destino que la historia reciente demuestra que está condenado al fracaso. Gagarin triunfó pero la Unión Soviética desapareció por su propia incapacidad para dar respuesta a las demandas de su propia sociedad. Porque solo la libertad da el espacio necesario para que los seres humanos continúen avanzando y rompan los límites que se consideran establecidos en cada época.  

“Dobry den, majore Gagarine”.