«LAS FUERZAS SUBMARINAS ESTRATÉGICAS DE RUSIA EN 2026»

Este es el título del artículo más reciente que he publicado en la Revista General de Marina (RGM), publicación oficial del Ministerio de Defensa español, en el que se analiza la composición, organización, estructura y misiones de la fuerza de contragolpe (second strike) nuclear de la Marina rusa. Es la tercera edición de este texto, que tiene versiones anteriores de 2012 y 2018 en las que hemos ido haciendo un seguimiento de un programa de modernización naval a largo plazo que concluirá a principios de la próxima década con la consolidación de unas poderosas fuerzas submarinas estratégicas constituidas por primera vez desde su creación por una sola plataforma de armas, los SSBN de la clase Borey (en código OTAN) o Proyecto 955 (en nomenclatura rusa) armados con el misil balístico intercontinental Bulavá. Estamos hablando de una fuerza de doce submarinos nucleares estratégicos (SSBN) clase Borey que estará operando de forma regular hacia 2032, momento en el que la US Navy recibirá el primer SSBN equivalente de la clase Columbia actualmente en construcción, y que también estará compuesta por doce unidades -véase la entrada EL SSBN COLUMBIA COMIENZA A TOMAR FORMA, de enero de 2024-. Es decir, continúan funcionando bajo los principios de paridad y bilateralidad heredados de la etapa del control de armamento nucleares que parece haber concluido, aunque sobre esto queda mucho que decir. En consecuencia, el presente ensayo se estructura en una breve introducción donde se habla del papel asignado a las fuerzas submarinas estratégicas en el seno de las fuerzas de disuasión nuclear rusas, así como cuestiones conceptuales previas para la comprensión del tema objeto de estudio. A continuación se analizan sus aspectos fundamentales en cuatro capítulos. En el primero, la reestructuración de tal fuerza en la década de los noventa del siglo pasado tras la caída de la Unión Soviética, el fin del enfrentamiento bipolar y del peligro de una guerra nuclear masiva, pero también de terrible crisis interna que afectó a todos los estamentos y ámbitos de la sociedad rusa, incluida su otrora formidable Marina de guerra. El segundo capítulo está dedicado a la estructura y composición de las fuerzas submarinas estratégicas en la actualidad como un componente de la triada nuclear rusa, su distribución entre la Flota del Norte principalmente desplegada en el Ártico y la Flota del Pacífico que abarca un área de patrulla extraordinariamente amplia y de aguas más favorables para las misiones encomendadas, así como una relación pormenorizada buque por buque (actualmente continúan conviviendo en la Flota del Norte submarinos de las clases Delta IV o Proyecto 667BDRM y los nuevos Borey) donde se detallan sus principales hitos de su vida operativa, incluido el lanzamiento de armas en ejercicios, porque hay que aclarar que hasta ahora no han participado en acciones bélicas reales, de hacerlo, será su último y definitivo empleo (para la comprensión precisa de su poder de combate se relacionada la potencia explosiva que carga cada SSBN expresando también en unidades equivalente a la bomba atómico de Hiroshima). El tercer capítulo está dedicado a las misiones encomendadas a esta fuerza en tiempo de paz, en caso de crisis, pero también en los conflictos que puedan surgir. En el cuarto capítulo se examinan las perspectivas de futuro de mantenimiento de esa fuerza en un escenario estable de 2030 a 2070. Finalmente, se cierra con unas conclusiones en las que se sintetizan los planes del Kremlin a largo plazo que se basan en el mantenimiento efectivo de la disuasión, la paridad con los Estados Unidos y su papel para ejercer poder e influencia tanto a nivel global como en ámbitos regionales concretos, como es el Pacífico. El texto va acompañado de notas al pie con referencia de interés así como imágenes de los diferentes buques en servicio en la actualidad. Son temas no solo de interés para los expertos sino de gran importancia para comprender la realidad actual porque en un sistema internacional cada vez más complejo e inestable en el que participa una tercera potencia con aspiraciones globales (China), nada impide que se produzca un cambio en los equilibrios de poder o incluso en las parte del sistema.  

Referencia bibliográfica completaPérez Gil, L.: «Las Fuerzas Submarinas Estratégicas de Rusia en 2026», Revista General de Marina t. 290, enero-febrero de 2026, pp. 164-182, en https://armada.defensa.gob.es/archivo/rgm/2026/01-02/rgmenefeb2026_Parte06.pdf  

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